El diálogo emocional con los refractarios posibles




Rubén Weinsteiner


La era 4.0 en general, y las redes sociales en particular profundizaron los esquemas relacionales endogámicos. Por lo general las personas que seguimos en Instagram, nuestros amigos en Facebook y los que seguimos en Twitter, piensan parecido a nosotros. Este proceso tuvo diferentes etapas que desde lo micro podemos plantear como conflictos de resolución difícil, agresiones, toma de posiciones duras, bloqueos e interrupción de relaciones, lo que fue determinando sistemas sociales homogeneos con retroalimentación de creencias, endurecimiento de posturas, y profundización de convicciones y distancias con campamentos antagónicos.

Este esquema grietario, cuyos correlatos vemos en los resultados electorales, en los grupos de whats app, en las oficinas o en los asados, hizo que nuestros dialogos sean cada vez con los propios, con los convencidos, con los que validan y confirman nuestros marcos de referencia.

Se trata de audiencias redundantes que endurecen adhesiones y lealtades pero no cazan fuera del zoológico, no suman ni acumulan por afuera de lo que ya se tiene.

En las matrices de representación actuales, no se gana una elección por diferencias holgadas, por lo general lo que vemos, son sociedades partidas en dos con un esquema grietario fuerte como el caso de EE.UU., Brasil o Argentina o a lo sumo en tres como en España, y donde las victorias se dan diferencias cada vez más pequeñas.

En este escenario cada voto cuenta como nunca, estamos a un cuñado, un vecino, un compañero de trabajo de ganar una elección.

Para salir afuera, ver el sol y abordar a los no propios hace falta, despejar miedos, odios y boicots, desplgar templanza y empatía, curiosidad en lugar de enojo (Curious but no furious), en definitiva, dejar a la gente terminar las frases y no saltarle encima. Escuchar. Entender demandas que aún no fueron verbalizadas, para proponerle a la gente cosas que ni ellos se dijeron a si mismos, o ni siquiera saben, que quieren.

Resulta poco eficaz desde el punto de vista de la economía de fuerzas intentar abordar al núcleo duro del otro campamento. Trump suele jactarse que su voto duro no cambiaría el voto, por más que el se parara la quinta avenida y se pusiera a dispararle a la gente. Podríamos decir que lo que lo rechazan profundamente, no modificarán su sentir en ningún escenario. El núcleo duro no cambia, por eso no hay que perder tiempo. Los núcleos de adhesión son como capas de cebolla, las mas superficiales son abordables, las del centro no. Resulta clave descomponer el voto no propio blando en microsegmentos ponderados por particularidades específicas, que permitan definir cursos de acción diferenciales y específicos.

Hay que identificar la abordabilidad de los diferentes segmentos. Que “cuñado” es más permeable. El abordaje debe desplegarse en el 5/10% que no revela posicionamientos adquiridos, el segmento más fluctuante, el menos politizado y el más lábil.

Las lealtades, adhesiones, rechazos, amores y odios hacia una marca política, no se constituyen en un proceso automático y natural, de condición y reacción, sino que se definen por la subjetividad enmarcada en los mecanismos primarios de referencia, que nos permiten construirnos una idea clara e inmediata de cómo percibir, leer, sentir y organizar percepciones acerca de la realidad a través de nuestro encuadre cognitivo (cognitive framing).

El discurso de la marca política debe reconocer con vocación de inmersión acrítica los marcos cognitivos de los diferentes públicos, revelar empatía por los drivers de esos marcos cognitivos, y apropiarse de los mismos, leer miedos y demandas y problematizar para proponer, convocar, validar y esperanzar. Intervenir y comprometer desde el discurso al sujeto de elección con una perspectiva de un futuro distinto, mejor y alineado con las demandas latentes de los marcos cognitivos y que de soluciones a los mismos desde lugares nuevos.

Curioso y no furioso

La dinámica de intervención de la subjetividad es compleja. Hay que asumir que ese encuadre determina un universo de sentidos que puede producirnos incomodidad, rechazo entre un repertorio de sentimientos.

Lo primero es cambiar el chip de la furia a la curiosidad. Porque esta persona odia lo que para mi es bueno? Si me cambio de lugar quizás lo vea diferente? Como puede defender lo que para mi es indefendible? Son preguntas esenciales e inevitables si queremos intervenir sobre la subjetividad del “cuñado”.

Se trata de dejar de “hablar entre nosotros”, dejar de ver quien es más nosotros que el otro y hablar con el otro. Que 50 militantes puristas endogámicos se conviertan en 50 evangelizadores

La dinámica del one to one, a diferencia del one to many, permite leer las reacciones, modificar, hacer rapport, manejar los tiempos y convocar emocionalmente en forma intensa a una persona y fijar un anclaje.

Secta o Iglesia

Hay dos diferencias entre una secta y una iglesia.

Ante todo el pragamtismo y después la voluntad de sumar y no encerrarse.

Para ser iglesia y no secta hace falta abordar de manera eficaz a los posibles no propios, no con la idea convencer, sino de vencer emocionalmente.

¿Cómo?

No hay un marco, hay una acción de encuadrar, de enmarcar la realidad. El marco es nada, enmarcar es todo.
Si nuestro discurso no esta alineado con los marcos de nuestro público, este lo rechazará o directamente no lo comprenderá, no lo sentirá, no le hará consonancia.

1) Escuchar: absorber, dejar venir, no cortar, dejar que el otro pueda descargar su energía basada en el rechazo, que es miedo encubierto.

2) Conceder y acordar: reconocer, aceptar fallos y debilidades, no fijar certezas, sino sembrar dudas. Disolver el miedo. Al abordar microsegmentos de resistencia blanda, ese miedo es también blando, abordable y sensible a intervenciones. Empatía, curioso y no furioso para asumir el miedo del otro y entender el significado funcional del prejuicio e internalizar para intervenir. El otro no nos odia, sólo tiene miedo, y eso tiene solución.

3) Resignificar: poner en crisis y otorgar nuevos significados y anclajes, plantear un compromiso compartido, de suerte común. Estamos todos arriba del mismo barco. Insight: en comunicación política, lo único que no podemos decir, es aquello que queremos decir, el otro tiene que hacer el click

Rubén Weinsteiner

Alberto Fernández le ratificó a BlackRock que no subirá la oferta por la deuda y que Donald Trump apoya su estrategia de negociación



Alberto Fernández en su despacho de la quinta de Olivos

El jueves pasado, Martín Guzmán habló en nombre de Alberto Fernández con una negociadora clave de BlackRock, el poderoso fondo de Wall Street que aún resiste la oferta del Gobierno para reestructurar 66.000 millones de dólares de deuda externa.

Guzmán reiteró a su interlocutora que la propuesta presidencial ya es “inamovible”, que se pueden “atenuar” ciertas cláusulas legales del canje de bonos si el G20 y el Departamento del Tesoro respaldan, y que el cierre del deal con los acreedores privados está planteado bajo el concepto “ni vencedores ni vencidos”.

Dos días más tarde, sábado al mediodía en Olivos, Alberto Fernández convocó a su ministro de Economía para repasar los términos de esa conversación secreta con la negociadora clave de BlackRock. El Presidente insistió con su idea de “no hay un dólar más que ofrecer”, y analizó con el ministro la futura ley para los acreedores privados bajo legislación nacional.

Si no hay cambios en la agenda del Gobierno, esa iniciativa destinada a recrear el mercado de capitales llegará a Diputados antes del viernes, será “un espejo” de las condiciones que se ofrecen a los bonistas con legislación extranjera y dispondrá la posibilidad de canjear títulos soberanos de dólares a pesos. Alberto Fernández y Martín Guzmán en la quinta de Olivos

Además de reiterar ante la negociadora de BlackRock que no habrá modificaciones en la iniciativa oficial, Martín Guzmán aseguró que es posible encarar ciertas reformas a la estructura jurídica de los bonos, pero añadió que esa reforma legal sólo puede hacerse con consenso del sistema financiero internacional.

“Si el G20, el Departamento del Tesoro, o el IMCA (International Capital Market Association) respaldan su propuesta, nosotros podríamos adherir. La intención de la Argentina es integrarse al mundo, y si hay consenso global, nosotros nos sumaríamos”, adelantó Guzmán a su interlocutora de BlackRock, según comentaron en la Casa Rosada a Infobae.

Larry Fink, CEO de BlackRock, tiene acceso directo a la Casa Blanca y su fondo de inversión fue contratado por el Departamento del Tesoro, una pieza poderosa de la administración americana que monitorea -entre otras actividades- la negociación de la deuda externa con los acreedores privados y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Fink es amigo de Donald Trump y de Steven Mnuchin, secretario del Tesoro, y las versiones que llegaban desde Washington eran que la Casa Blanca y el Tesoro habían tomado distancia de Alberto Fernández por su posición ambivalente respecto a la agenda geopolítica de Estados Unidos en América Latina. Alberto Fernández y Mauricio Claver, asesor en seguridad de los Estados Unidos y candidato a la presidencia del Banco Interamericano de Desarrollo (BID)

El jefe de Estado considera que Gustavo Beliz debe ocupar la Presidencia del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), sostiene que hay que incluir a Nicolás Maduro en la mesa de negociación de Venezuela y tiene un política exterior abierta con Xi Jinping y su estrategia de ascenso pacífico a la cima del mundo.

Trump y sus halcones piensan exactamente al revés. Nominaron a Mauricio Claver a la presidencia del BID -que está distante con Alberto Fernández y dialoga con Beliz-, opinan que Maduro debe renunciar como líder del régimen populista- y consideran que América Latina es una área de influencia de Washington al margen de las aspiraciones geopolíticas de Beijing.

En este intrincado contexto, Alberto Fernández utilizó sus contactos internacionales, Guzmán sus relaciones institucionales y la embajada argentina en DC su agenda diplomática para despejar la incertidumbre que desparramaba Fink, los voceros de BlackRock y sus aliados en Wall Street y Londres. Larry Fink, CEO de BlackRock (REUTERS)

La jugada de BlackRock es fácil de discernir y explicar: si era cierto que Trump y el Tesoro habían bajado el pulgar por la política exterior de la Argentina, ese poderoso fondo de inversión y el resto de los acreedores privados tenían una nueva palanca de negociación para “correr el arco” -otra vez- a Alberto Fernández y Guzmán.

La respuesta desde Washington, con tono mexicano, en inglés y en español, tuvo un sabor agridulce. Trump continuará respaldando la negociación del país con los acreedores privados, pero disiente respecto a la posición de Argentina frente a Maduro, el BID y China. “That´s nonesense”, opinaron en Washington sobre la estrategia internacional que se ejecuta en la Cancillería.

Alberto Fernández tomó nota de la respuesta que llegó desde DC. Y replicó en la intimidad de Olivos: “no pienso cambiar”.

Trump, con barbijo

Lo usó por primera vez en público, durante una visita al hospital militar en Maryland

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con máscara en el hospital de Maryland (foto: ANSA)

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien varias veces rivalizó con los epidemiólogos sobre las medias de seguridad sanitaria, apareció por primera vez en público con una máscara para evitar contagios de Covid-19.
Lo hizo al visitar el hospital militar Walter Reed en Bethesda, Maryland, a pocos kilómetros de la Casa Blanca, a última hora del viernes. Las imagenes fueron reproducidas por la televisión estadounidense. Anteriormente el presidente tenía usó la máscara al visitar una fábrica pero en un área privada, sin que hubiera fotos o videos.
"Creo que es una gran cosa usar la máscara cuando estás en un hospital, cuando hablas con muchos soldados y personas que en algunos casos acaban de salir de la sala de operaciones", dijo Trump antes de ingresar a Walter Reed. "Nunca he estado en contra de las máscaras, creo que tenemos que evaluar el tiempo y el lugar", explicó.
A principios de mes, Trump había dicho que el tapabocas lo haría parecer a El Llanero Solitario, que eso le gusta y que no tendría problema en mostrase con uno.
"Apoyo las mascarillas, creo que las mascarillas son buenas.
La gente me ha visto usar una", dijo a Fox Business.

Pero sus comentarios llegaron luego de que legisladores de su Partido Republicano le pidieran que usara barbijo en público para dar el ejemplo y terminar con la politización del tapabocas, cuya utilización o no es vista como una señal de que se está en contra o a favor del presidente.
"Si estuviera en una situación de aglomeración, definitivamente lo haría", dijo Trump.
En los peores momentos de la pandemia, Trump se ha resistido a ser fotografiado con una máscara y según algunas indiscreciones se trató de una estrategia para dar una imagen de fortaleza. A principios de abril, el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos recomendó que la gente use tapabocas en lugares públicos o en aquellos donde sea difícil guardar la distancia social.
Trump inmediatamente desautorizó la sugerencia al decir de forma abierta que no las usaría, insinuando que no sería apropiado que el presidente se cubra el rostro cuando recibe a otros jefes de Estado.

Durante una visita privada a una fábrica de Ford en Michigan en mayo, cuando no estaba acompañado por periodistas, Trump se calzó un tapabocas.
Después dijo a la prensa que había usado una máscara en una "zona de atrás" porque no quería darle a la prensa el gusto de verlo llevar una.

La forma de afrontar la post pandemia definiría las presidenciales en EE.UU.

Con un Trump a la defensiva, el demócrata Biden habla de un plan de reconstrucción económica

A poco más de cien días para las elecciones presidenciales en Estados Unidos, el panorama pinta con más dudas que certezas para los dos candidatos que  protagonizarán el pleito: el actual presidente republicano, Donald Trump, quien va por su reelección, y el ex vicepresidente demócrata Joe Biden.

Lo único indubitable hasta ahora, es que la persistencia del Covid-19 a lo largo y a lo ancho del territorio estadounidense imprimirá en los comicios un toque inesperado y una impronta tal, que obligará a ambos contendientes a centrarse en algo en lo que nadie hubiera pensado a principios de este año: la reconstrucción del país.

Y aunque causó revuelo la semana pasada el anuncio de la candidatura presidencial del cantante Kanye West por una fuerza independiente, a poco más de tres meses de los comicios las encuestas sitúan la intención de voto a favor del candidato del partido Demócrata. Aunque la diferencia varía entre unos sondeos y otros, parece que la desventaja del presidente respecto de su rival estaría en torno a los diez puntos, una distancia nada desdeñable aunque no definitiva.

Pocos meses atrás, Trump parecía tener todo a su favor en el camino a un nuevo período en el Salón Oval. Había cumplido con los recortes tributarios que prometió en campaña, reduciendo el impuesto a las empresas del 35% al 21% para producir, contratar y consumir dentro del propio país bajo su lema ¡América primero!, y llevó a la economía a tener un histórico 3,9% de desempleo hasta la llegada del Covid19. También aplicó un recorte de USD1.000 para las personas que ganan entre USD50.000 y USD100.000 anuales.

No obstante no llegó a cumplir su promesa de un crecimiento económico al 4 por ciento. En 2017 el Producto Interior Bruto solo creció al 2,3%, en 2018 al 2,9% y en 2019 al 2,3 por ciento. Las previsiones para el 2020 estaban en una suba del PIB de apenas el 1,9%, que con la llegada de la pandemia también saltó por los aires. Y dado que los rebrotes del coronavirus han obligado a varios estados a volver atrás con su intención de reabrir sus economías, el rebote económico que podría darle más oxígeno político al empresario inmobiliario todavía está lejos de concretarse. Lo que aviva las esperanzas de su principal rival.

Para diferenciarse de Trump, el demócrata Biden propone ya un plan de reconstrucción post pandemia que crearía cinco millones de puestos de trabajo, con una inversión de USD300.000 millones en investigación y tecnología, como el desarrollo de la red 5G o la fabricación de vehículos eléctricos. Aparte, USD400.000 millones más en ayudas a los consumidores para comprar productos fabricados en Estados Unidos.

Junto con eso, el ex vicepresidente de Obama impulsa su propia reforma fiscal, con el objetivo de aumentar la recaudación en casi cuatro billones de dólares, desmontando las rebajas fiscales aprobadas por Trump, y aplicando su propia versión del trumpiano "America Primero". Biden "va a movilizar el talento, el coraje y la innovación del pueblo americano y todo el poder del Gobierno federal para reafirmar la fuerza industrial y tecnológica de Estados Unidos y asegurarse de que el futuro es hecho en América por trabajadores americanos", según sus propias palabras.

Biden presentó su programa de reconstrucción en una planta metalúrgica en Dunmore, Pensilvania. Y es que ese estado del noreste fue, junto con Michigan, la gran sorpresa de 2016, donde. Trump selló su victoria nacional por apenas unos miles de votos en ambos estados. La sorpresa se atribuyó al resentimiento de los trabajadores empobrecidos por la deslocalización de empresas, no detectado por las encuestas. Biden no quiere repetir errores del pasado, y dejó clara una idea central: Trump benefició a la Bolsa y a las grandes empresas, mientras les falló a las familias y los asalariados. "Es hora de dar la vuelta a las prioridades en este país", dijo. "Ya toca acabar con esta era de capitalismo de accionistas. La idea de que la única responsabilidad de una empresa es con sus accionistas es una farsa absoluta. Tienen una responsabilidad con sus trabajadores, su comunidad y su país", agregó.

La campaña de Biden no solo está atacando al presidente por su falta de plan post coronavirus. También refuta la idea de que estos años fueron tan buenos. La rebaja de impuestos animó la inversión en el exterior más que en el país, afirma. En 2019, el sector manufacturero de EE UU "estaba en recesión", y la guerra de aranceles con China "acabó contribuyendo al declive de las exportaciones".

Pero Biden debe luchar con una falta de carisma, imagen de acosador, con múltiples denuncias de mujeres que fueron acosadas por Biden, una personalidad que revela falta de inicitiva  y de liderazgo que Trump sin duda aprovechará a su favor, además de volver a machacar con "la responsabilidad de China por el Covid-19" y sus diatribas anti-inmigrantes. ¿Será suficiente para retener la presidencia? Falta menos para saber la respuesta.

Cuando construís una marca política, todo lo que no es diferente es invisible

Por Rubén Weinsteiner


Usted puede actuar bien o mal; lo importante es que actúe de verdad.

Konstantín Stanislavski


Sin diferencial no hay marca política exitosa, todo lo que no es diferente es invisible. Nada es más importante en comunicación política que tener un diferencial poderoso. Un significado, una idea, un concepto que pueda decodificarse en imágenes, palabras, sentimientos, que sea llamativo, recordado, para que esa diferencia, rápidamente pueda construir percepciones para colonizar subjetividades y sujetar a los sujetos de elección.

El verdadero campo de batalla en el que se juegan las elecciones es la cabeza de la gente.
El posicionamiento, el lugar en lugar en la cabeza de los sujetos de elección, es esa diferencia generando percepciones, emociones, y traducida en competencia política en el sistema de preferencias de las personas.

Esa diferencia debe poner a la marca política en una categoría diferente a todas las demás ofertas. Ese concepto que diferencia, que separa, que hace especial debe estar preparado para ser plataforma de instalación de diferentes mensajes, para los diferentes segmentos que se quiera abordar.

Ese diferencial debe tener:
1)Ubicuidad: ser visible y comunicado allí donde los diferentes públicos se encuentren
2)Consonancia: debe tener que ver con lo que los deseos, temores, anhelos, angustias, demandas de los diferentes segmentos
3)Repetición: debe insistirse con la visibilización y comunicación de ese diferencial para instalarlo.

Frente a “todos son iguales”, el que establece una diferencia, construye una ventaja.
El diferencial en el voto joven es tributario de la demanda de autenticidad frente a la impostura. El diferencial no sólo debe ser poderoso, sino real, verdadero, disruptivo y recordable. En el voto joven el diferencial, debe como decía Stanislavsky, ser verdad, actuar de verdad
Gimmick es un anglicismo que hace referencia a un truco, y a todo elemento añadido a una pieza creativa con el fin de hacer que sobresalga por encima del resto, y que de forma aislada no tiene valor. Es un adorno, algo que no establece una diferencia real, verdadera.

Gimmick es un truco publicitario es una característica única o peculiar que le atribuyen a los productos para hacerlos resaltar, sin embargo esta característica no necesariamente es relevante, muchas veces ni siquiera es verdadera, o muchas veces ni si quiera trae beneficios, es sólo para llamar la atención.
Por ejemplo acaba de salir una compañía que anuncia una cerveza que está dirigida especialmente para jugar beer pong (el beer pong es un juego popular entre jóvenes, que se juega con vasos llenos de cerveza en una tabla de ping pong).
Y muchos se preguntarán ¿Cuál es la diferencia entre esta cerveza y todas las demás? En realidad ninguna, el truco está en que es una caja con 30 cervezas que incluye los vasos y las pelotas para armar tu juego de beer pong.

Los trucos publicitarios atraerán atención, pero de manera muy efímera, luego se generará una sensación de defraudación difícil de dar vuelta. En conclusión los gimmicks generan ruido y cierta atención a tu marca pero no acumulan.
Sirven para decirle a las personas “ey mírame” pero si cuando te miran no decís algo que conmueva, no acumulará.

Diferencia y verdad

Las marcas políticas y corporativas se vuelven mucho más eficaces a la hora de ocupar el imaginario de los microsegmentos jóvenes, colonizar subjetividades, y sujetar a los sujetos de elección, si exhiben su versión unplugged. En los diferentes públicos jóvenes, las marcas políticas, que “hacen playback”, que solo mueven los labios, suenan cada vez lejanas, artificiales, “caretas”.
Por eso es importante que el diferencial comunique autenticidad, transparencia y verdad.
La identificación, en los públicos jóvenes está apoyada en el clivaje autenticidad-impostura. Lo autentico y lo artificial. La otredad es la impostura, los que dicen una cosa pero son otra. Contra eso, se plantea un modelo normativo de autenticidad, sencillez y transparencia. No ser “careta”, no ser “gato”, no ser “trucho”, ser o en realidad parecer verdadero y transparente.
Y como vimos, ser es ser diferente.
Es difícil identificarse con algo “perfecto, las imperfecciones, lo real, la emergencia de las imperfecciones, limitaciones y zonas oscuras, acercan al votante joven a la marca política y facilitan su identificación.
Esta artificialidad e impostura, establece una barrera entre las marcas políticas y los votantes que impide la construcción de un vínculo emocional eficaz, de una positiva empatía e identificación y de establecer compromisos emocionales y de acción.

El camino crítico debe arrancar por pensar, diseñar, construir e incorporar el diferencial.
Hablar con los jóvenes es fácil, que te escuchen no tanto. La comunicación entre una marca política y los sujetos de elección jóvenes, en medio de la disputa de sentidos, emociones y ofertas simbólicas, requiere por parte del receptor joven de una validación, donde el emisor, en este caso la marca política debe primero ser diferente de verdad y debe convocarlo a “ser parte” de esa diferencia. Para lograr la atención de los jóvenes, el discurso debe dejar establecida esa diferencia, lo que le va a permitir al joven validar tribalmente el pertenecer, el ser parte, y poder vivenciar algo con la tribu que los diferencie, de cara a la promesa de la marca política, para atravesar una instancia colectiva, donde se comprometa lo reptiliano-emocional.

Para una marca política ser, es ser diferente y que esa diferencia sea visible, perceptible y vivenciable. El diferencial es la plataforma para el salto cualitativo del mensaje, para que el discurso de poder ancle, para que la empatía levante la barrera de la sobrecomunicación, para que el discurso pase de “ruido” a “valor”, algo esencial para toda construcción discursiva política significativa.

Todo lo que no es diferente es invisible, y en especial para los jóvenes ser es diferenciarse. La diferencia construye el lugar que queremos ocupar en la cabeza de los sujetos de elección. Estar o no estar en su cabeza y en su corazón es la diferencia entre que nos voten a nosotros y que voten a otros.

Rubén Weinsteiner

Cuáles son las verduras y frutas más consumidas por los argentinos durante la cuarentena


El Mercado Central, el principal centro de comercialización de este tipo de productos del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), elaboró un ranking de las verduras más consumidas por los argentinos.

El top cinco está integrado por la papa, la cebolla, el tomate, el zapallo y el zapallito.


Para el caso de las frutas, las cinco más vendidas son la mandarina, la naranja, la manzana, la banana y la pera, que componen casi el 85% del total de frutas ingresadas al mercado durante el mes de mayo.

El informe del realizado por la Gerencia de Estadística y Transparencia del Mercado Central dio cuenta de la participación de las 15 primeras especies hortícolas que ingresaron durante los meses de abril y mayo, que en orden de mayor a menor volumen se encuentra la papa, cebolla, tomate, zapallo, zapallito, zanahoria, pimiento, choclo, berenjena, lechuga, mandioca, batata, acelga, espinaca y repollo.

Las seis primeras hortalizas constituyen el 80% del volumen total ingresado al mercado para el mes de mayo.

El Mercado Central de Buenos Aires abastece al 20% del consumo nacional de frutas y verduras, por él pasan por año aproximadamente 1.400.000 toneladas de productos frutihortícolas que, para graficar la magnitud, serían unos 70.000 camiones con acoplado en fila desde Capital Federal hasta San Miguel de Tucumán.

Según la Encuesta Nacional de Nutrición y Salud del Ministerio de Salud de la Nación, en la Argentina los patrones alimentarios han empeorado en las últimas décadas donde el consumo de frutas y verduras es muy bajo y el de bebidas azucaradas es de los más altos del mundo, lo cual lleva a que "el problema del sobrepeso y la obesidad representen un grave problema de salud pública en el país, que hoy constituye la forma más prevalente de malnutrición".

En este estudio, para 2019 el 37,8% de la población reportó haber consumido verduras al menos una vez al día y tan sólo un 30% manifestó consumir frutas por lo menos una vez al día, datos que se encuentran por debajo de las recomendaciones de consumo establecidas por las Guías Alimentarias para la Población Argentina (GAPA).


La nutricionista Noelia Vera, responsable de la Unidad de Coordinación de Alimentación Sana, Segura y Soberana del Mercado, explicó en diálogo con Télam que la intención es "promover una alimentación adecuada, visibilizando las condiciones de vida y de trabajo de toda la cadena de comercialización, desde los productores frutihortícolas hasta la población que va a consumir esos alimentos y empezar a entender a la alimentación como un elemento dentro de lo que es el sistema alimentario; empezar a problematizar nuestro sistema alimentario en un lugar que es clave".

La cultura de la cancelación en el voto joven


  Samanta Casais, la ganadora de Bake Off, que fue expuesta y "cancelada" en redes sociales, y Telefé la descalificó del programa.

Boicots a perfiles de Instagram. Censura colectiva a cuentas de Twitter. Piedrazos a un móvil de televisión solo por estar ahí. Incluso, en los casos más extremos, deseos de muerte emitidos livianamente a diestra y siniestra.

Todo eso, que pasa cada día y cada día más, es parte es un fenómeno que algunos resumen llamando “cultura de la cancelación”.

Según su definición de Wikipedia "es el fenómeno extendido de retirar el apoyo moral, financiero, digital y social a personas o entidades mediáticas consideradas inaceptables, generalmente como consecuencia de determinados comentarios o acciones, o por transgredir ciertas expectativas". Que en muchos casos genera "una llamada a boicotear a alguien -usualmente una celebridad- que ha compartido una opinión cuestionable o impopular en los medios sociales". Uno de los memes de burla hacia Samanta Casais. La imagen representa lo que pasa con la cancelación: gran parte de la sociedad se pone en tu contra.

En la Argentina lo vimos muchas veces. La más reciente quizás se pueda rastrear en el inaudito suceso que sucedió alrededor del reality show Bake Off. Una persona descubrió una irregularidad de parte de la ganadora, la escrachó en las redes sociales, y todo el país clamó por justicia. Una justicia menor, doméstica, habida cuenta de que otra justicia en el país no se impone. De pronto, Twitter estalló de personas pidiendo un castigo. Ya vimos muchas veces estas ejecuciones públicas por causas que podrían considerarse al menos más justificadas (aunque una ejecución, aun sea virtual, nunca lo es), ¿pero tanta saña por un reality? Así sucede ahora, Samanta Casais: cancelada.

¿Por qué pasa esto? ¿Qué rédito o qué morbo ofrece? Consultado para esta nota, Gael Policano Rossi, conocido en redes como AstroMostra y autor de Guía Astrológica para vivir en la Tierra, dice: “Un montón de minorías, que saben que nunca van a tener justicia porque es lo que les muestra la experiencia, encuentran en esto una justicia inmediata. Por otro lado, si todos cancelamos a un artista porque nos enteramos que hizo algo terrible como abusar de menores, todos sentimos una gratificación por esa idea de justicia instantánea. Sin embargo, uno de los grandes problemas de esto es la esencialización: pasar del alguien dijo algo que puede ser problemático, a ese alguien es problemático. Por ejemplo, Lali usa rastas o un look que supone una apropiación cultural de un grupo afro… Ahí sucede la esencialización y Lali pasa a ser racista de pronto, aunque no lo sea”.

Está visto que lo que comienza como tensión intelectual, con el tiempo cristaliza en tendencia en redes sociales. El talento de de la cultura de las redes para sacarle profundidad a cuanto tema atraviesa y convertirlo en discurso de fácil reproducción es abrumador. De este modo, vemos cómo críticas fundamentales a la sociedad se convierten velozmente en postulados que dejan afuera todos los pliegues de complejidad que esa misma crítica contenía. Gael Policano Rossi, AstroMostra en Twitter, se expresa en relación a la inclusión de una advertencia sobre racismo que se incorporó en "Lo que el viento se llevó". La respuesta es a un tuit de Steven Pinker, uno de los intelectuales que firmó la carta contra el pensamiento único.

Si en el siglo XX la escuela de Frankfurt habló de la industria cultural y la reproducción mecánica de obras de arte, en el siglo XXI lo que se reproduce no son pinturas sino ideas. Con una gravedad añadida: no solo se pierde el encanto del original, esa diferencia sustancial acaso difícil de apreciar, sino también se pierde su forma. Lo que se reproduce es una representación de las ideas, y como en toda representación, algo queda afuera. Es por eso que el pensamiento ya no “muere en la boca” (como decía en uno de sus artefactos Nicanor Parra), sino que hoy lo hace en las redes.

La consecuencia de esto en muchos casos es la pérdida de la capacidad de discusión. Pero en muchos otros, cuando toma su camino radical, aparece la cultura de la cancelación. Los más jóvenes usan el término “cancelled” (o “cancelado”, directamente) para referirse a una persona cuando se cansaron de ella. Una relación que no prospera, cancelled. Una amiga que tarda demasiado en responder, cancelled. Un amigo que tiene ideas políticas que me molestan, cancelled.

Bien lo retrató Black Mirror en uno de sus episodios, donde en un futuro distópico los humanos somos capaces de bloquearnos entre nosotros pero no en las redes sino en la vida real. Así, ya no vemos ni escuchamos a una persona determinada. Eso, que tan distópico parece, empieza a suceder hoy con la ya mencionada cultura de la cancelación. Los dichos de JK Rowling sobre la comunidad trans que despertaron polémica y condujeron a que cientos de miles en todo el mundo la "cancelaran".

Hace poco el término tomó mayor relevancia cuando J.K. Rowling, la autora de Harry Potter, hizo declaraciones transfóbicas, discutiendo el derecho de las mujeres trans a ser consideradas mujeres. Un pensamiento que, pra el autor de esta nota, atrasa enormemente. Pero no quedó ahí: las comunidades trans le expresaron su repudio, ella expresó su repudio a ese repudio, otros expresaron el repudio al repudio de aquel repudio y la cuestión escaló tanto que la última semana Rowling junto a Noam Chomsky y otros intelectuales firmaron una carta en contra de la cancelación y alertaron contra el peligro del pensamiento único.

¿Qué es el pensamiento único? La posible continuación de la cultura cancelatoria: que en el mundo se establezca qué está bien pensar y qué no, y al que se sale de los límites establecidos, cancelled.

El escritor argentino Gonzalo Garcés viene reflexionando sobre esto hace tiempo. Consultado por Infobae, lo hizo una vez más: “La cultura de la cancelación es un virus social que saltó de los claustros universitarios a los medios y a la sociedad en general. El origen se puede trazar en ciertas ideas de Michael Foucault, que pueden resumirse, grosso modo, en que no hay ninguna verdad o realidad objetiva sobre la cual muchas personas pueden ponerse de acuerdo, sino que solo existen diferentes discursos que funcionan como el marco de lo que se puede pensar y, en la práctica, funcionan como dispositivos de dominación”, explica.

Diana Maffia tiene una mirada distinta. “Desde mi punto de vista, el pensamiento único es el que se gestó en la modernidad en Europa por parte de un pequeño conjunto de varones poderosos (donde todas las mujeres por su género y los varones subalternizados por clase, raza, etnia y otras condiciones estaban excluídos). Esos varones institucionalizaron sus intereses en la estructura del Estado, la economía, la ciencia, el derecho y la cultura. La crisis de esa hegemonía en el siglo XX se rompió cuando con el fin del bloque soviético el capitalismo occidental pareció ser el único ‘sentido común'. Las feministas denunciamos la continuidad de la hegemonía patriarcal en todas estas crisis y continuidades”, explica a Infobae. La filósofa Diana Maffia analizó el fenómeno de la cancelación para esta nota.

Por supuesto, en las redes bulle esta misma discusión pero sin parecerse al pensamiento. Allí, pareciera que las cosas simplemente suceden, que no hay un ordenamiento sistémico detrás. Así, de pronto Martín Cirio (la Faraona) es el influencer de moda, todos lo adoran, hasta que en su propio frenesí dice algo que la sociedad repugna (por caso, comparó la insistencia de una periodista pidiéndole una nota ¡a través de su asistente! con el accionar de un violador). Inmediatamente, cancelled. Sus detractores y hasta algunos de sus seguidores lo consideran persona no grata.

Hecha la ley, hecha la trampa: en muchos casos los cancelados hacen videos de disculpas que son en muchos casos más exitosos que los videos que lo llevaron a la fama. Si lloran en esos videos, más éxito aún. Y si esos videos son por ejemplo de un YouTuber, se da una paradoja fenomenal: al estallar en reproducciones, el YouTuber termina ganando plata con el video en el que llora y pide perdón por haber dicho o hecho algo que la sociedad reprochó.

“Lo más interesante del caso Bake Off es que finalmente Samanta no gana el reality show, lo gana Damián, y sin embargo la gente se muere por hacerle notas a Samanta y la quiere en Intrusos. Ella no ganó la plata pero miles de dólares en promoción gratuita”, explica Gael. Y agrega: “Es lo primero que encuentro en general cuando grupos minoritarios cancelan algo: lo terminan promocionando. Terminan dándolo a conocer en lugar de reducirlo. Pensamos por ejemplo en el programa minoritario de Gisela Barreto y la memeficación. La idea de convertirla en la mascota de los pro vida, la idea de provocarla para sacar más risas y que esté cancelada para las personas bien pensantes, de alguna manera le termina dándole la plataforma que ella no habría podido tener”. Gael Policano Rossi, AstroMostra en redes, dice que sucede algo morboso con la cancelación: los sujetos cancelados muchas veces terminan con mayor público que antes.

Gonzalo Garcés cree, más allá de las anécdotas que puedan surgir, esto es una continuación de la lucha de poderes. “Para Foucault, solo existía el discurso dominante o hegemónico, y el discurso emergente de los oprimidos. Si vos pensás que no hay intersubjetividad ni una realidad que podamos compartir, la consecuencia es obvia: gana el discurso que suene más fuerte, el que pueda silenciar a los demás. Desde ese momento era obvio para los que adoptaron este modo de ver, que hacer política era silenciar a otros. No bastaba con discutir, al contrario, para ellos debatir ya es hacer concesiones al enemigo. La única vía es silenciarlos. Extinguir sus discursos. Es una forma de pensar anticientífica, antidemocrática, y sobre todo una forma de pensar incivilizada. Y esta forma de pensar, por otro lado, cayó en el terreno fértil de las redes sociales donde todo se polariza y donde los términos medios o la búsqueda de consensos es cada vez más difícil, y se potenció. Hoy es la mayor amenaza que tenemos no ya contra la democracia sino contra el hecho mismo de pensar”, explica.

Sin embargo, esa vocación de silenciamiento coincide con un momento histórico del decir. Nunca antes como ahora se pudo decir tanto, de tantas formas y en tantos formatos. Nunca antes como ahora a su vez se hizo tanto por romper el silencio que invisibiliza ciertas realidades. En ese sentido, para Diana Maffía los dichos de Rowling son graves porque funcionan como un modo invisibilización: “Buscar un nombre apropiado para colectivos de la diversidad sexual es parte de una acción política muy relevante: el nombrarse, el reconocerse como grupo y no sólo como individuos marginales al grupo dominante, y sobre todo reconocerse como grupos de acción ciudadana que demandan derechos. Pensemos en el término ‘travesti', que gracias al activismo de Lohana Berkins pasó de ser un insulto a denominar un colectivo que denunciaba el binarismo de las políticas estatales que no tenían respuestas para ellas”, dice.

“Creo que estamos en pleno proceso de probar nuevas categorías con el lenguaje, y que ese proceso es político, por eso a veces se torna violento. Y cuanto más visible es la voz que ignora una identidad, más violento es el reclamo. Pero dentro de los propios movimientos de la diversidad y dentro del propio feminismo (y la conjunción del feminismo trans inclusivo en el que me inscribo) esto es materia de debate y cambios, no es algo cerrado”, agrega.

La filósofa Esther Díaz comparte su rechazo a las palabras de Rowling y no cree que la autora de Harry Potter tenga razón al reprochar los dichos en su contra: “Me parece poco pertinente de parte de las personas que firmaron, sobre todo de Rowling, porque ella de ninguna manera está excluida de la sociedad. Por otro lado, la filosofía nació del disenso, y de peleas orales terribles, y no estoy en contra de eso para nada. No existe una sociedad donde todo el mundo esté de acuerdo. Yo por ejemplo no estoy de acuerdo con sus declaraciones. Independientemente de eso, no me gusta para nada la palabra ‘tolerar’ que se usa en la carta. Tolerar es una palabra que viene de la derecha, ideología que no comparto. De lo que se trata es de incluir, no de tolerar. Si digo tolerar estoy considerando que soy el dueño de la verdad y que te tolero a vos (a vos en genérico). Tolero al otro porque soy generosa, pero la que tiene la verdad soy yo… Una sociedad debe incluir las diferencias, no existe ningún país del mundo, ni ninguna familia, ni ninguna pareja que esté de acuerdo en todo. El disenso es el comienzo de todas las cosas. Rowling tiene derecho a decir lo que quiera, estoy de acuerdo, pero también tienen derecho a decir lo que quieran los demás”, explica Esther. La filósofa Esther Díaz analiza la cultura de la cancelación para esta nota. "Hay que separar a la persona de la obra", advierte.

Otros de los peligros a los que apunta la carta es el de dirigirnos hacia “el pensamiento único”. Tiene relación con la cancelación. Para que algo sea sacado de circulación, debe haber un consenso en que es malo. Hace poco hubo mucho revuelo porque se dijo que HBO iba a retirar de sus plataformas la película “Lo que el viento se llevó” por tener una mirada dañina de las personas esclavizadas (que aparecen en la película como si fueran personas felices de estar esclavizadas). Lo cierto es que HBO solo la retiró para volver a incluirla con un disclaimer advirtiendo sobre los prejuicios étnicos y raciales que reproducen en el film.

Si uno mira la película, ahí sí se ve un pensamiento único (y fantaseoso, por otro lado) en relación a la realidad de los esclavos. Pero al verla, cada uno de sus espectadores complejiza ese pensamiento al contrastarlo con su propio intelecto. De este modo, es la circulación lo que pone en discusión los conceptos, no la cancelación. “La manera de derrotar malas ideas es la exposición, el argumento y la persuasión, no tratar de silenciarlas o desear expulsarlas. Como escritores necesitamos una cultura que nos deje espacio para la experimentación, la asunción de riesgos e incluso los errores. Debemos preservar la posibilidad de discrepar de buena fe sin consecuencias profesionales funestas”, dice un fragmento de la carta firmada además de Rowling por Margaret Atwood, Noam Chomsky, Salman Rushdie y otros 150 intelectuales de todo el mundo.

“Algunos se sorprenden de ver que en la cultura de la cancelación no hay un partido político, no hay un líder claro ni muchos líderes claros, y esto desconcierta tanto a la derecha como a la izquierda: ¿a quién beneficia esto? ¿con quién podemos discutir esto si no hay caras visibles?”, se pregunta Gonzalo Garcés.

Tiene una mirada interesante sobre qué destino puede desprenderse de esto. “Lo que sucede es que la cultura de la cancelación no tiene una estructura vertical como tenía el fascismo o el stanilismo, donde las directivas bajan de un líder. No tiene tampoco la estructura horizontal que tienen los rumores o el sentido común, o ciertas revueltas populares. No. En cambio tiene una estructura piramidal, porque funciona del mismo que el esquema de Ponzi (o las llamadas estafas piramidales). Los argentinos que perdieron plata con el telar de la abundancia recordarán cómo funciona: yo entro en el negocio y recibo cierto dinero a condición de traer al menos dos inversores más al juego, y que esos dos a su vez traigan otros dos, y así sucesivamente. Mientras se sigue expandiendo el negocio se sostiene, cuando deja de expandirse se derrumba. Eso pasó cada vez. Ahora, cambiemos dinero por poder y tenemos el funcionamiento de la cultura de la cancelación: vos me acusás a mí de misógino o de racista. Yo, para salvarme de la acusación, tengo que acusar al menos a dos o tres o cuatro personas más, y hacerlo en voz más fuerte. Ellos, a su vez, tienen que acusar a otros. Mientras se sigue expandiendo la cultura de la cancelación, cada uno de los que participa goza de una pequeña cuota de poder que le da el hecho de acusar. De esto se sigue que cuando deje de expandirse se va a derrumbar, lo que no sabemos es cuándo”, concluye. La escritora británica Joanne K Rowling, una de las firmantes de la carta contra "el peligro del pensamiento único".

En muchas ocasiones, la cultura de la cancelación repercute en campañas contra artistas o pensadores. No solo contra su persona sino contra su obra, ocasionando no solo un ataque moral sino obviamente económico. Al mismo tiempo, quedó dicho, muchas veces genera lo contrario: una corrida de cancelación puede derivar en un repunte en las ventas de la persona cancelada.

Más allá de eso, ¿está bien vincular automáticamente la obra con el pensamiento del autor en determinada materia? Una librería inglesa comunicó tras el escándalo de sus dichos que iban a retirar a Harry Potter de las estanterías. ¿Tiene algo que ver el joven mago con la posible transfobia de su creadora?

“No, para mí se divide totalmente la obra de la persona”, dice Esther Díaz, que al mismo tiempo repite una vez más su desacuerdo categórico con los dichos de Rowling. “El ejemplo más irritante para algunos pero más pertinente para otros, es el de Heidegger. Él estuvo afiliado al partido Nazi, y desde mi punto de vista eso no le quita un ápice de mérito a su obra. Nadie en la filosofía pensó al ser con la profundidad con la que lo pensó él. Fue tres meses rector de una universidad en la época de Hitler… No estoy de acuerdo, obviamente, pero aun así enseño su filosofía porque es valiosa independientemente de él. Y eso pasa con todos los productos. Supongamos que tenés niños, hay una epidemia de poliomielitis y te enteraras de que el que creó la vacuna contra eso era un pedófilo... ¿Dejarías de darle la vacuna a tu hijo? No. Por eso soy categórica: no hay que mezclar la obra con la persona”, dice.

Alguno puede estar en desacuerdo. ¿Pero puede alguno asegurar que su manera de pensar es la correcta a este respecto? Quienes crean que sí, ahí están las filas del pensamiento único buscando sus soldados. Como autor de esta nota solo puedo decirles una cosa: cancelled para siempre, aunque eso incluya cancelarme a mí mismo.

Game over.

Erdogan corona su agenda islamista con la reconversión de la antigua basílica Santa Sofía en Mezquita

El Consejo de Estado turco revoca la condición de museo de la antigua basílica mientras la Unesco expresa temor por cómo pueda afectar a la conservación de un monumento patrimonio de la humanidad

Varios turistas en el interior de Santa Sofía, este viernes. En vídeo, todas las vías están libres para que Santa Sofía se convierta nuevamente en una mezquita.OZAN KOSE (AFP) |


El Consejo de Estado de Turquía ha revocado este viernes la condición de museo de Santa Sofía, la antigua basílica y una de las mayores joyas mundiales del arte bizantino, abriendo así la vía a su reconversión en mezquita tal y como pedía parte del movimiento islamista turco y el presidente Recep Tayyip Erdogan. La Unesco ha mostrado preocupación por los intentos de modificar su estatus de uso y ha recordado a Turquía que el hecho de que Santa Sofía esté inscrita en la lista de Patrimonio de la Humanidad —como parte del casco histórico de Estambul— acarrea “responsabilidades y obligaciones legales” sobre el estado de conservación del monumento. Nada más conocerse la decisión, Erdogan ha firmado un decreto transfiriendo la propiedad de Santa Sofía a la Dirección de Asuntos Religiosos para su “apertura al culto”.

El actual edificio de Santa Sofía fue edificado hace casi 1.500 años y funcionó como catedral cristiana hasta la conquista otomana de Constantinopla en 1453, cuando fue transformada en mezquita. En la década de 1930, sin embargo, el padre de la Turquía laica, Mustafa Kemal Atatürk, ordenó restaurarla, recuperar los mosaicos que durante siglos habían permanecido encalados y convertirla en museo. Precisamente, lo que este viernes ha anulado el Consejo de Estado es la decisión del Consejo de Ministros de 1934 que convertía al templo en museo, dando la razón a la demanda de una pequeña asociación islamista que argumentaba que Santa Sofía pertenece a la fundación religiosa instituida para su cuidado en el siglo XVI y, actualmente, a su institución heredera, la dirección de fundaciones religiosas del Gobierno turco, y no a su actual gestor, el Ministerio de Cultura.

La medida tomada por el Consejo de Estado —que en este caso actúa como máximo tribunal administrativo— contradice dos sentencias anteriores que subrayaban la constitucionalidad de la decisión de 1934, un reflejo de que la influencia de Erdogan y su partido en los últimos 18 años ha alterado los equilibrios ideológicos dentro de las mismas instituciones judiciales.

En un comunicado, la Unesco explicó que ha enviado varias cartas al Gobierno turco expresando su preocupación por los planes para Santa Sofía. “Exigimos a las autoridades turcas que inicien un diálogo antes de tomar una decisión que pueda minar los valores universales del monumento”, dijo la institución, que recordó que “cualquier modificación” a un lugar incluido en la lista de Patrimonio de la Humanidad debe ser “notificado de antemano a la Unesco y, en su caso, revisado por el Comité de Patrimonio de la Humanidad”.

El portavoz del Ejecutivo turco, Ibrahim Kalin, ha rechazado las críticas alegando que la reconversión en mezquita “no afecta a su estatus como patrimonio cultural”. También aseguró que los mosaicos que representan figuras humanas —que deberían ser cubiertos para destinar Santa Sofía al culto musulmán— serán “preservados” y que los turistas podrán seguir accediendo a ella para visitarla fuera de las horas del rezo, “del mismo modo que en otras mezquitas turcas, o en iglesias como Notre Dame y Sacré Coeur en París”.

Más de 350 académicos de todo el mundo, de diversas disciplinas relacionadas con las artes y la historia bizantina y otomana, han firmado una carta pública dirigida a las autoridades turcas en la que alertan del “daño” que podría sufrir las obras de arte de su interior. Y ponen como ejemplo varias antiguas iglesias bizantinas con categoría de museo que han sido convertidas en mezquita en los últimos años, como Santa Sofía de Trabzon, en cuyo interior se ha construido “un elaborado conjunto de pantallas para tapar los frescos bizantinos”, o Santa Sofía de Bizye, cuya transformación ha resultado en “daños sustanciales a la estructura histórica del edificio”.

Las políticas de conservación del patrimonio cultural del Gobierno turco han sido muy criticadas. Tanto que la académica turca Ebru Erdem Akçay ha acuñado el término “restruir” para calificar la mala calidad de las restauraciones que se llevan a cabo y que han terminado por dañar irremediablemente algunos monumentos y sitios arqueológicos de gran valor. “La restauración es una ciencia que necesita método y experiencia. En Turquía, la mayoría de los que hacen las restauraciones son amiguetes del Gobierno, no expertos. Y vemos con horror cada nueva restauración, así que temo por los frescos y mosaicos de Santa Sofía”, denuncia Erdem Akçay.

De nada han servido las peticiones del secretario de Estado de Estados Unidos, del Ministerio de Exteriores de Francia o del Gobierno y la Iglesia de Rusia de que se mantenga el estatus de museo de Santa Sofía, tampoco las airadas protestas de Grecia. En todo caso han espoleado aún más las motivaciones del Ejecutivo islamonacionalista de Turquía. “Nos dicen que no nos atrevamos a transformar Santa Sofía en mezquita. ¿Quién gobierna Turquía, nosotros o vosotros?”, dijo Erdogan el mes pasado en referencia a las críticas vertidas desde Atenas.

Y es que en la transformación del hoy museo de nuevo en templo religioso hay mucho de estrategia política por parte de Erdogan. Solo hace un año, el presidente turco rechazaba las demandas de sus seguidores que le pedían la reconversión de Santa Sofía alegando que, frente a ella, está la Mezquita Azul y los fieles no son capaces de llenarla en el rezo del viernes. Sin embargo, los problemas económicos, las escisiones en su partido y la fatiga de Gobierno han llevado a una cierta caída de la popularidad de Erdogan. Y con ello, el líder turco se ve necesitado de retomar viejas demandas del movimiento islamista; toda vez que, tras 18 años en el poder ya ha cumplido con la mayoría de ellas: el libre uso del velo en todas las instancias del Estado, una mayor presencia pública del islam, el aumento del número de escuelas religiosas, la islamización del currículum educativo...

Aunque en un principio se había barajado como fecha de apertura el próximo 15 de julio, cuarto aniversario de la fallida sublevación militar perpetrada por una facción del Ejército conectada con la cofradía islamista de Fethullah Gülen (antiguo aliado de Erdogan convertido en enemigo), finalmente el presidente Erdogan anunció, en un discurso a la nación, que Santa Sofía será reabierta como mezquita el próximo 24 de julio en lo que definió como una “segunda conquista” (el tema de la conquista de Constantinopla de manos bizantinas es un fetiche de los islamistas turcos). El presidente turco aseguró que las obras de arte serán respetadas y todos los visitantes podrán admirarlas, pero subrayó que la reconversión en mezquita es “un derecho soberano” del Gobierno turco y rechazó que se critique la decisión del mismo modo que Turquía “no interviene en cómo se gestionan los lugares sagrados de otros países”. “Pedir que Santa Sofía continuase como museo es el equivalente para nosotros a que se pidiese el cierre del Vaticano al culto”, afirmó Erdogan, sin tener en cuenta que los monumentos que son Patrimonio de la Humanidad son evaluados según el estado de uso que tenían cuando fueron aceptados como tales.

En una época en que crece el identitarismo populista, “la historia y la majestuosidad de Santa Sofía la han hecho irresistible para los chovinismos que compiten entre sí, convirtiéndola en un premio simbólico para aquellos más interesados en poseerla que en rezar en ella”, escribía el pasado año el analista Nicholas Danforth, recordando que, no solo la derecha turca tiene la vista puesta en ella, sino también supremacistas blancos como el autor de la masacre de Christchurch (Nueva Zelanda), Brenton Tarrant, quien en un manifiesto pedía derribar los minaretes de la antigua basílica.

La oposición turca, de hecho, ha decidido no entrar al trapo en la cuestión de Santa Sofía, porque piensa que Erdogan busca alejar el foco de asuntos más importantes para la sociedad —la situación económica, el creciente autoritarismo o el mal funcionamiento del sistema presidencialista que rige desde 2018— y atizar un debate polarizador en que el líder islamista se mueve como pez en el agua y que le puede ayudar a galvanizar el voto conservador y religioso. “En los noventa, estas cuestiones significaban algo para el islamismo. Pero hoy, la conversión de Santa Sofía no es una ‘victoria del islamismo’ porque el AKP [partido de Erdogan] lleva décadas en el poder y podía haberlo hecho antes. Se trata de una distracción de los problemas de Turquía y, de hecho, creo que las nuevas generaciones de conservadores turcos no tienen una fijación por Santa Sofía como la generación de Erdogan”, opina la politóloga Ebru Erdem Akçay: “Sí, habrá mucha fanfarria pero mañana volveremos al coronavirus, las preocupaciones económicas y las disputas internas”.

Alemania anticipó que tomará mayor participación en empresas que estén en riesgo por coronavirus

La administración de Ángela Merkel busca salvar las firmas que "se encuentren amenazadas por la pandemia"

El Estado alemán ya desembolsó 9000 millones de euros en rescate del grupo de aerolíneas Lufthansa

El ministro de Economía de Alemania, Peter Altmaier, anticipó que "el Estado tomará más participaciones en empresas amenazadas por la crisis del coronavirus", y evaluó que el total podría ser "unas decenas" de compañías.

Tras un primer salvataje al grupo de aerolíneas Lufthansa, cuya participación estatal alcanzó el mes pasado una inversión de 9.000 millones de euros por parte del Estado, el funcionario germano indicó en una entrevista con el periódico Frankfurter Allgemeine que "estamos hablando de tal vez unas pocas decenas de casos".


"En este número tan limitado utilizaremos las posibilidades que ofrece el Fondo de Estabilización Económica, incluyendo la toma de participaciones cuando sea apropiado”, remarcó Altmaier.

En este sentido, destacó que también es posible que el Estado ingrese en otras empresas con un "importante valor estratégico", como el fabricante de vacunas CureVac, y así evitar un intento de compra por parte del Gobierno de Estados Unidos.

“Siempre he dejado claro que las participaciones del Estado deben ser una excepción absoluta”, destacó.

En cuanto a la aerolínea Lufthansa, que esta semana anunció planes para recortar el 20% de sus cargos ejecutivos y 1.000 puestos administrativos, el jefe de la cartera de economía alemana enfatizó que "el Gobierno alemán no se opondrá a los despidos", mientras que en las firmas restantes en las que también concentran una mayor participación, como el Commerzbank, "el año que viene se tomará una decisión sobre la participación del 15%" para evitar la bancarrota.

Cuomo-De Blasio, de aliados a enemigos - Estados Unidos

El gobernador Andrew Cuomo (isquierda) y al alcalde Bill de Blasio
El gobernador Andrew Cuomo (isquierda) y al alcalde Bill de Blasio

La pandemia del coronavirus en Estados Unidos puso en el tapete las tensiones y las diferencias cada vez más grandes que existen en Nueva York, entre el gobernador Andrew Cuomo y el alcalde Bill de Blasio, que pasaron de ser aliados demócratas a enemigos acérrimos.
Se trata de una rivalidad en curso que ha estado en exhibición pública durante toda la pandemia. Sin embargo, la difícil relación entre Cuomo y De Blasio lleva décadas, desde los años 90, cuando eran aliados demócratas.
La semana pasada, el gobernador le apuntó al alcalde y a las medidas del consejo de la ciudad por haber eliminado mil millones de dólares del Departamento de Policía de Nueva York en medio de los disturbios tras la muerte de George Floyd mientras estaba bajo la custodia de la policía de Minneapolis, conjeturando que no "sabía qué significa".
"De dónde sacó los mil millones de dólares? Significa que estoy más seguro? Tiene algún efecto sobre el abuso policial? No sé lo que significa", reflexionó el gobernador en una conferencia de prensa. "Sabes qué es mejor? Haz algo. Haz algo. El cambio comienza con la persona en el espejo", agregó.
El golpe mayor fue cuando Cuomo advirtió que tenía el poder de "desplazar al alcalde de la Ciudad de Nueva York y convocar a la Guardia Nacional y, básicamente, hacerse cargo del trabajo de De Blasio si su colega no podía frenar el saqueo y la destrucción.
Nueva York continúa siendo el Estado más afectado del país, con 420 mil infecciones y más de 32 mil muertes. Las diferencias quedaron aún más expuestas en las conferencias de prensa diarias de Cuomo y De Blasio, donde manifestaron diferentes puntos de vista acerca de los protocolos, como el uso de mascaras, el cierre de escuelas y los parques infantiles, y sobre quién tiene la autoridad para tomar las decisiones.
Por un lado, De Blasio anunció en abril que las escuelas públicas permanecerían cerradas por el resto del año escolar en un esfuerzo por sofocar la propagación del coronavirus, solo para que Cuomo, tres horas después, dijera que aún no había sido tomada una decisión al respecto.
La lucha existe desde que De Blasio asumió el cargo de alcalde en 2014. Ambos políticos mantenían una relación desde 1997, cuando Cuomo se desempeñó como secretario de Vivienda y Desarrollo Urbano (HUD) del entonces presidente Bill Clinton, y contrató a De Blasio para servir como director regional de HUD en Nueva York.
Según Fran Morano, de Fox News, las diferencias son en parte ideológicas. "Parte de esto es ideológico, con De Blasio siendo más progresista y Cuomo siendo más un demócrata al estilo Clinton".
Pero poco después de que De Blasio llegó a ser alcalde y se puso de pie junto a Cuomo, quien ha ocupado el cargo de gobernador de Nueva York desde 2011, surgió la primera disputa pública porque el nuevo alcalde intentó gravar a los más ricos de la ciudad. (ANSA).

“Es un hombre fabuloso”, dijo Donald Trump sobre AMLO y reveló su falta de empatía con Peña Nieto

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó este viernes como una estupenda reunión la que sostuvo el pasado miércoles en Washington con su homólogo mexicano, Andrés Manuel López Obrador.

Así lo dijo en entrevista con la cadena Telemundo desde Miami, Florida, una de las ciudades más afectadas por la pandemia de coronavirus (COVID-19) y donde participará en una mesa redonda con migrantes venezolanos:


El Presidente (López Obrador) y yo tuvimos un día estupendo hace dos días, y juntos estamos haciendo muchas cosas buenas para nuestros países

Además, repitió los elogios que le dirigió durante su discurso en la Casa Blanca: “Es un hombre fabuloso, es como un amigo mío, se ha convertido en un amigo, casi desde el principio”. El mandatario Donald Trump durante su visita al entonces presidente Enrique Peña Nieto (Foto: Reuters)

Incluso, Trump destacó que se lleva mejor con el tabasqueño que con su predecesor, Enrique Peña Nieto (2012-2018), quien lo invitó a la residencia de Los Pinos, en la Ciudad de México, en agosto de 2016 antes de que se convirtiera en el mandatario de los Estados Unidos, en plena campaña electoral.


No nos llevábamos bien, o en teoría nos tendríamos que haber llevado mejor

Ante una pregunta sobre sus declaraciones previas respecto a imponer a México aranceles extra si no controlaban a los cárteles de la droga, el mandatario indicó que mantenía su posición, pero que se había progresado en el tema.


Eso es verdad, no lo voy a cambiar. Pero hemos progresado mucho, firmamos el T-MEC Donald Trump participó en una ceremonia en conmemoración de las 200 millas del muro fronterizo en la frontera internacional con México en San Luis, Arizona (Foto: AFP)

A pesar de ello, aseguró que la construcción del muro fronterizo continúa, y que además está funcionando el endurecimiento de sus políticas migratorias.


Hemos construido el muro, hasta 250 millas. Eso ahora continúa, construimos aproximadamente 7 millas a la semana. Y tendremos casi 500 millas en breve. Y el muro ha tenido un gran impacto en la frontera, por lo que la frontera es un lugar muy diferente. Muy pocas personas están atravesando

Asimismo, mencionó que México estaba apoyando con 27 mil soldados en la frontera sur para frenar la migración, a la vez que veneró la construcción del muro entre ambas naciones.
López Obrador dijo que Trump “ha cambiado su trato” a los mexicanos (Video: Telemundo)

Por su parte, este jueves en una entrevista con el mismo medio, López Obrador dijo que Trump “ha cambiado su trato” a los mexicanos, e insistió en que es su “amigo”, pero recalcó que no lo invitará a devolverle la visita porque “hay elecciones” pendientes en Estados Unidos.


Vamos a esperar los resultados, ya no podríamos hacerlo (una reunión en México), pero vamos a esperar, tampoco en eso nos metemos, es un asunto que tienen que decidir los estadounidenses. Lo que sí puedo comentar es que es muy buena la relación con el presidente Trump

¿Valió la pena el viaje a pesar de las criticas? “Sí”, afirmó el mandatario mexicano. “Sobre todo porque apostamos a las buenas relaciones, a no pelearnos, a buscar coincidencias e impulsar la cooperación para el desarrollo, no sólo de México y Estados Unidos, sino de Canadá, de la región”, indicó.

Sin embargo, para López Obrador, a pesar de considerar el viaje un éxito, se mostró en contra de más viajes al exterior. “Y sostengo que la mejor política exterior es la interior”, sostuvo. En 19 meses de gobierno, el mexicano apenas ha salido del país una vez, y lo hizo esta semana a la Casa Blanca.

Amazon analiza prohibir a sus empleados tener TikTok en sus teléfonos


 
Amazon le comunicó a sus empleados que debían borrar la popular aplicación de videos TikTok de los teléfonos en los que utilizan su correo electrónico corporativo, citando riesgos de seguridad de la aplicación propiedad de China, según un reporte del diario The New York Times y publicaciones de usuarios de Twitter que afirman ser empleados de Amazon.

El aviso indica que los empleados debían borrar la aplicación desde este viernes para continuar con el acceso al correo de Amazon. Los trabajadores todavía podrán utilizar TikTok del navegador de una laptop de Amazon.

Después de Walmart, Amazon es el segundo empleador privado más grande de Estados Unidos, con más de 840.000 empleados a nivel mundial.

Pero por la tarde, la compañía emitió un segundo comunicado indicando que el primero correo se había enviado “por error” y que “no hay cambios por ahora en nuestra política respecto a TikTok”.

En un comunicado enviado por correo electrónico, TikTok dijo que Amazon no la había notificado antes de enviar el primer correo. “Todavía no comprendemos sus preocupaciones” y la compañía estaría abierta a un diálogo para abordar los problemas de Amazon, señalaba.

La empresa de internet china ByteDance es propietaria de TikTok, que está diseñada para usuarios fuera de China, así como la versión china llamada Douyin. La app es popular entre jóvenes, incluidos millones de usuarios estadounidenses, pero es motivo de preocupaciones de seguridad nacional.

TikTok ha intentado tranquilizar a los críticos en Estados Unidos y distanciarse de sus raíces chinas, pero se encuentra atrapada en una red geopolítica cada vez más complicada.Recientemente, TikTok nombró a un nuevo director general, el alto ejecutivo de Disney Kevin Mayer, que según expertos podría ayudar a la empresa en sus tratos con los reguladores estadounidenses.

TikTok detendrá sus operaciones en Hong Kong debido a una nueva ley de seguridad china que también llevó a Facebook, Google y Twitter a negarse a entregar datos a autoridades de Hong Kong.

Un alto funcionario de la administración Trump dijo esta semana que el gobierno sigue preocupado por la amenaza a la seguridad nacional de los millones de usuarios de la aplicación. Cuando la presentadora de Fox News TV Laura Ingraham sugirió que los EEUU prohíban las apps de redes sociales chinas, “especialmente TikTok”, el Secretario de Estado Mike Pompeo dijo: “Ciertamente lo estamos viendo”.

Coronavirus: Alberto Fernández muestra sus cartas para la post crisis


Alberto Fernández acomoda las piezas para pasar de pantalla. El acto por el 9 de Julio fue un anticipo del escenario que imagina para el país una vez que concluya esta etapa de la batalla contra la pandemia y los convidados son los protagonistas de ese libreto: gobernadores, empresarios y sindicatos. Antes, los había comprometido a apoyar una serie de proyectos legislativos, los primeros pasos del plan de salida de la doble crisis. La experiencia reciente advirtió al gobierno sobre los peligros de avanzar sin chequear los nudos del entramado político que debe sostener cada iniciativa; el Presidente no quiere encontrar otra vez sorpresas a mitad de camino.

Los anuncios concretos deberán esperar, aún, unos días más. En la Casa Rosada no encuentran todavía la forma de hablar del futuro en medio de un presente tan tormentoso. Esperan que a mediados de la próxima semana se vean los resultados de los controles que se comenzaron a aplicar a comienzos de este mes. Se cumpla o no ese pronóstico, antes del 20 de julio Fernández relanzará su gestión. Este modelo de gestión de la pandemia, que dio sus frutos al evitar un colapso social, político y sanitario como en otros países de la región, está agotado. “No es verdad que no tengamos futuro y no es verdad que no tengamos ideas”, dijo hoy, como pidiendo un poco más de paciencia.
Estéticamente hablando, el acto de esta mañana fue todo lo contrario al anuncio de la expropiación de Vicentin. La puesta en escena parece anticipar el Consejo Económico y Social que será parte de ese paquete de medidas que se definen por estas horas entre la Quinta de Olivos y Balcarce 50 y que, en los planes del gobierno, le dará espalda a las iniciativas que presente el Poder Ejecutivo para reactivar el consumo, crear empleo y atender las necesidades urgentes de millones de argentinos que van a seguir requiriendo asistencia directa del Estado por varios años. El Presidente considera que sin consenso amplio es imposible avanzar con las reformas necesarias.

Por eso, también, cree necesario aislar a aquellos sectores de la oposición que no van a comprometerse de ninguna manera en el esfuerzo de la reconstrucción. Los “odiadores seriales” de los que habló esta mañana. “Ninguna sociedad concreta su destino en el medio de insultos, divisiones y fundamentalmente teniendo al odio como común denominador”, agregó Fernández. Fue un mensaje que repitió en privado cuando compartía chocolate y churros con los representantes del G6 (industria, construcción, campo, bancos, comercio y sector financiero) que asistieron a Olivos y que sonaba como una respuesta directa a algunas de las declaraciones que había hecho horas antes Mauricio Macri.
Así como recibió a los empresarios después del acto, con los gobernadores había hablado la tarde de ayer, en una videoconferencia donde les anunció la continuidad del IFE en todo el país y un reparto de la coparticipación via ATN de 10 mil millones de pesos, para reforzar el gasto social. Del encuentro participó, además del ministro de Economía, Martín Guzmán, y el de Interior, Eduardo De Pedro, el presidente de la cámara de diputados, Sergio Massa, que fue el encargado de pedir (y conseguir) el compromiso de todos los mandatarios provinciales para aprobar el primer paquete de leyes que enviará el gobierno: la moratoria fiscal, el canje de la deuda bajo legislación argentina y la ampliación del presupuesto 2019.

En ese contexto, también debe tenerse en cuenta la reunión que tuvo ayer Fernández con Jorge Macri y Néstor Grindetti, intendentes de Juntos por el Cambio, y Juan Zabaleta, el jefe comunal de relación más fluida con el presidente. Son ejercicios de gobierno en búsqueda de una transversalidad que no sea electoral, como la que intentó cuando era jefe de Gabinete de Néstor Kirchner, sino atada a un plan estratégico para el país, con el apoyo de múltiples sectores. El lunes que viene, el Presidente dará un paso más, cuando reciba a los titulares de todos los bloques parlamentarios, oficialistas y opositores. Les pedirá normalizar el trabajo del Congreso para poder avanzar con otros proyectos. El primero va a ser la Reforma Judicial.

Subjetividad del discurso y relaciones de poder en el intercambio



Rubén Weinstener



Se le cuestiona a Jakobson la extensión que le da al término código, nosotros preferimos diferenciar: emisor frente a receptor, hablante frente a oyente, locutor frente a alocutario, enunciador frente a enunciatario...

Crítica de este esquema

Podemos señalarle a Jakobson no haber considerado suficientes elementos y no haber intentado hacer un esquema algo más complejo con el fin de que el mapa" se aapte mejor al "territorio*.

Alusión que repite Korzybski y que vale para todo tipo de producción discursiva: "El mapa no es el territorio".


El código


Problema de la homogeneidad del código

Es inexacto, que los dos participantes de la comunicación, hablen exactamente la misma "lengua". "Si ubicamos mil personas delante de mil sillas, declara Pottier, podemos obtener un millón de veces el término silla". Esta observación, señala el hecho de que los signos son necesarios al mismo tiempo que arbitrarios, ya que en el intercambio se juegan relaciones de poder y muy a menudo es el más fuerte quien impone al más débil su propio idiolecto.

Toda palabra quiere decir lo que yo quiero que signifique, pero al mismo tiempo "Toda palabra quiere decir lo que quiere decir", hay un sentido en la lengua.

Hablar es precisamente procurar que coincidan esas dos intenciones, esos dos querer decir.

Llamaremos competencia de un sujeto, a la suma de todas sus posibilidades lingüísticas, al espectro completo de lo que es susceptible de producir y de interpretar.

Llamaremos universo del discurso al siguiente conjunto:
1/ situación de comunicación
2/ limitaciones estilístico-temáticas.

Finalmente proponemos, con respecto al modelo de Jakobson, estos dos principios de enriquecimiento: Las competencias no lingüísticas y paralingüísticas, en las dos esferas del emisor y del receptor, agregamos: sus determinaciones psicológicas y psicoanalíticas, que desempeñan un papel importante en las operaciones de codificación/decodificación.

Sus competencias culturales o enciclopédicas, el conjunto de los conocimientos implícitos que poseen sobre el mundo e ideológicas, el conjunto de los sistemas de interpretación y de evaluación del universo referencial que mantienen con la competencia lingüística relaciones tan estrechas como oscuras y cuya especificidad contribuye todavía más a acentuar las divergencias idiolectales.

REFORMULACIÓN DEL ESQUEMA DE LA COMUNICACIÓN

Presentamos a continuación, tras estos comentarios, la reformulación del esquema de Jakobson que aquí proponemos:



Nos parece imposible disociar las competencias lingüísticas y paralingüísticas (mímica y gestos) en la medida en que, , la comunicación es multidimensional para transmitir las significaciones, los apoyos fonemáticos y paralingüísticos.

La importancia de los comportamientos paraverbales se manifiesta, entre otros, en el hecho de que es la dirección de la mirada del hablante lo que define prioritariamente al oyente en la comunicación oral y aún de manera más decisiva que el empleo del "tú" o "vos" lingüístico.

Llamamos universo del discurso a algo extremadamente complejo y heterogéneo, que abarca: los datos situacionales, y en particular la naturaleza escrita u oral del canal de transmisión, y la organización del espacio comunicacional, objeto de la reflexión proxémica.
Las restricciones temático-retóricas que pesan sobre el mensaje que se va a producir.


Autocriticas


Nos parece que nuestro modelo de la comunicación verbal, al darle un lugar a las otras competencias a las cuales se incorpora la competencia lingüística, y a los diferentes factores que mediatizan la relación lengua/habla y permiten la conversión de una en otra, hace ciertos aportes positivos al modelo de Jakobson.
Pero aún no es más que un esquema- demasiado estático.
Esta presentación no muestra ciertas propiedades características de la comunicación verbal:

La reflexividad: el emisor del mensaje es al mismo tiempo su primer receptor.
La simetría: el mensaje verbal pide generalmente una respuesta, es decir que todo receptor funciona al mismo tiempo como un emisor en potencia, la simetría implica que la respuesta se efectúe con la ayuda del mismo código.


Observación


Nuestro esquema supone que cuando uno habla el otro escucha en silencio y viceversa, es decir que los dos enunciados desempeñan alternativamente los papeles de emisor y receptor. Esta simplificación abusiva es en rigor aceptable en lo que concierne a los comportamientos verbales propiamente dichos en los que tal situación suele ser la más normal.


La complejidad de las instancias emisora y receptora


Esta presentación sólo da cuenta del caso más simple, y más raro, de la comunicación:
el de la comunicación dual (cara a cara).

El destinatario o alocutario (que puede ser singular o plural, real o ficticio), se define por el hecho de que es explícitamente considerado por el emisor L (lo que atestigua el empleo del pronombre de segunda persona y/o la dirección de la mirada) como su compañero en la relación de alocución. Por lo tanto, las operaciones de codificación están parcialmente determinadas por la imagen de ellas que se construye .

El amisor puede preocuparse, por la presencia en el circuito de la comunicación de destinatarios indirectos que, sin estar integrados en la relación de alocución, funcionan como "testigos" del intercambio verbal e influyen a veces en él de manera decisiva (ejemplos de chistes, discursos políticos, etc.).

Finalmente, en todo mensaje existen receptores adicionales y aleatorios, cuya interpretación del mensaje el emisor no se podrá prever, pero uno puede estar preparado para ser mal interpretado.

1) En este esquema el emisor y el receptor se enfrentan y sus esferas respectivas son como dos burbujas impermeables que se cuidan bien de intersectarse.

Todo receptor es al mismo tiempo un emisor en potencia, y que en la competencia cultural de los dos miembros de la comunicación es necesario incorporar la imagen que se forman de ellos mismos, que se hacen del otro y la que se imaginan que el otro se hace de ellos: no se habla de un destinatario real, sino a aquello que se cree saber de él, mientras que el destinatario decodifica el mensaje en función de lo que él cree saber del emisor.

Los dos interlocutores no se contentan con tomar por turno la palabra, teniendo en cuenta las imágenes que se han formado el uno del otro; hay una modificación recíproca de los protagonistas del discurso a medida que se desarrrolla lo que ciertos teóricos denominan como "interacción", donde también juegan los esquemas y relaciones de poder

Las competencias se interseccionan cuando tienden a adaptarse una a la otra en el curso del intercambio verbal, cada una modelando su propio código sobre el que, según se presume, posee el otro.

La comunicación se basa en este ajuste más o menos logrado, de los sistemas de referencia de los dos enunciadores.

2) la ideología, es un sistema de contenidos que se manifiesta en toda clase de comportamientos semiológicos, está en todas partes, sobretodo en contenidos lingüísticos.

3) el status del referente es complejo. Es exterior al mensaje pero envuelve a la comunicación. Éste se refleja en la competencia ideológica y cultural de los sujetos, es decir, en el conjunto de conocimientos que poseen y de representaciones que se han construido de él.

4) el canal es el soporte de los significantes, soportes éstos a su vez de las significaciones.
Al mismo tiempo funciona como un filtro suplementario sobre las elecciones lingüísticas.
La naturaleza del mensaje varía con la del soporte.

5) el universo del discurso incluye los datos situacionales y restricciones del género. Sus límtes son borrosos.


Rubén Weinsteiner

Riesgosa protesta en las calles de Argentina, sin distancia social, expuestos al contagio y hostigando a la prensa


Protesta contra el gobierno en las calles de Argentina
Protesta contra el gobierno en las calles de Argentina (


    El simbólico Obelisco, un monumento emblemático de la capital Buenos Aires, se vio invadido por cientos de personas que ni siquiera mantuvieron la distancia recomendada de dos metros y agitaron banderas celestes y blancas en protesta contra la administración de Alberto Fernández.
    La escena se repetía en varios puntos del país, en ciudades como Córdoba y Santa Fe.
    Argentina tuvo su primer caso de Covid-19 el 2 de marzo y aplica estrictas medidas restrictivas desde el 20 de ese mes, lo que le ha dado resultados favorables en la contención de virus, hasta que, en las últimas semanas, la pandemia se disparó en Buenos Aires y su periferia.
    En esa zona, conocida como AMBA (Area Metropolitana de Buenos Aires), el gobierno ha vuelto atrás la flexibilizaciones para contener los contagios, que en el país suman más de 87 mil contagiados y más de 1.700 decesos.
    La convocatoria a protestar en las calles se divulgó través de las redes sociales y el gobierno acusa al núcleo duro de la oposición encabezada por el ex presidente Mauricio Macri como disparadores del enojo social.
    Voceros del oficialismo hablan de la existencia de sofisticados equipos de difusión en redes, que la oposición desmiente, pero está instalado el concepto de "ejército de trolls" y se señala al ex jefe de ganinete Marcos Peña como su operador.
    Un Macri relegado junto a los más extremistas de su partido por Larreta y los moderados, denunció  en una entrevista que le realizó por zoom el periodista peruano Alvaro Vargas Llosa, que el "gobierno ha intentado en la pandemia avanzar sobre la libertad de expresión, el funcionamiento de la justicia, la independencia de los poderes y la propiedad privada".

“Hace poco leí un libro”

Lo primero que hace Macri es destacar la frase que inicia esta nota. Considera que el mundo “tomó decisiones extremas y estúpidas” para enfrentar la pandemia. Y sorprende con la confesión de que hace poco leyó un libro, y “lo volví a releer” asegura orgulloso, donde el médico sueco Hans Rosling sostiene que para tomar estas decisiones no hay que guiarse por “el miedo o la intuición” sino “por los datos”.

    Pero en la oposición argentina no todos piensan igual. La ex gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal -del mismo partido conservador de Macri (PRO)- se definió como "pro cuarentena".
Incidentes en el Obelisco en una marcha de manifestantes ...
    "El aislamiento social, el incremento de la cantidad de tests y la cuarentena, son las únicas armas con las que contamos para afrontar la pandemia" y, por lo tanto, "yo apoyo la cuarentena extendida", dijo Vidal y dijo que hay que ayudar al gobierno a realizar un "trabajo para que se tome conciencia" en la sociedad de que nada volverá a ser como antes.
    El presidente Fernández, celebró hoy, de forma virtual, el acto por la conmemoración del Día de la Independencia, con un llamado a la unidad del país en medio de la epidemia del coronavirus, agudizada en casos y fallecidos en los últimos días.
    La convocatoria de protesta, en coincidencia con el 9 de julio, contiene nueve proclamas, entre ellas: "no más cuarentena salvaje", "soluciones para el sector de Salud y de la Policía", "apertura y soluciones para el sector comercial" y "no más ataques al campo".
    Un cartel agitado frente a la Residencia de Olivos, morada del presidente en las periferia de Buenos Aires, resumía el espíritu de la convocatoria: "marchamos contra el comunismo".

La CGT repudió “enérgicamente la violencia sufrida por periodistas de C5N” y reiteró “enfáticamente que la violencia es el límite”. Radio y Televisón Argentina (RTA) señaló que “la intolerancia demostrada” por los agresores “nos degrada como sociedad y nos demora en el camino de la necesaria unidad de todos los argentinos”. El Sindicato de Televisión (SATSAID) exigió que “se castigue con todo el peso de la ley a los intolerantes y violentos” que atacaron a la prensa, y responsabilizó “a la policía metropolitana y al gobierno de CABA por los delitos cometidos”.

“Mi solidaridad con los periodistas y trabajadores de C5N y repudio fuertemente el hecho”, expresó Rodríguez Larreta. “He pedido que se realice la denuncia de oficio y que se avance sobre la investigación para identificar a los agresores y ponerlos a disposición de la Justicia. La libertad de expresión es el camino. No así la agresión”, destacó el principal dirigente de Cambiemos en funciones. El Pro, cuando su silencio era estruendoso, difundió un comunicado para “decirles a esos manifestantes que la violencia nunca es el camino, mucho menos en una marcha para defender, entre otros valores, la libertad de prensa”.

“Mi amigo Rodríguez Larreta”: el gesto político del Presidente en el acto del Día de la Independencia


Alberto Fernández presentó a los gobernadores durante el acto por el Día de la Independencia

El presidente Alberto Fernández sorprendió esta mañana al presentar al jefe de Gobierno de la Ciudad, Horacio Rodríguez Larreta, como un “amigo”. Fue al mencionar a los gobernadores que lo acompañaban en forma virtual, desde sus distritos, en el acto oficial por el Día de la Independencia.

El jefe de Estado se mostró rodeado de empresarios y sindicalistas en una cuidada puesta en escena montada en el quincho de la Quinta de Olivos. Detrás de ellos, distanciados, se desplegó una pantalla gigante en donde se observaba a los gobernadores.

Antes de empezar su mensaje, Fernández enumeró a los gobernantes que lo acompañaban. La lista podría dividirse en tres: los amigos, los queridos y los que no recibieron ningún tipo de mención especial.

Entre los “amigos”, el Presidente mencionó a Gildo Insfrán (Formosa), a Alicia Kirchner (Santa Cruz), a Juan Manzur (Tucumán) y a un opositor: Horacio Rodríguez Larreta (ciudad de Buenos Aires).

Entre los “queridos”, enumeró a Juan “El Gringo” Schiaretti (Córdoba), a Axel Kicillof (provincia de Buenos Aires), a Arabela Carreras (Río Negro) y a Jorge “Coqui” Capitanich (Chaco).

A todos, los que saludó especialmente y los que señaló simplemente por nombre y apellido, el Presidente les extendió un especial agradecimiento por los esfuerzos que realizan en sus distritos para combatir la pandemia de coronavirus y las consecuencias económicas que provoca la cuarentena. Alberto Fernández y Horacio Rodríguez Larreta (Presidencia)

Pero lo más llamativo fue, sin dudas, su presentación de Rodríguez Larreta. No es casual.

El Presidente y el jefe de Gobierno se vieron por primera vez, cara a cara, el 6 de diciembre del año pasado, cuatro días antes de la asunción del nuevo gobierno: se encontraron junto a un puñado de colaboradores en las oficinas que el Frente de Todos alquilaba en Puerto Madero. No volvieron a verse.

Antes de que el coronavirus avanzara sobre el país, el vínculo entre el gobierno nacional y la administración porteña incluso se tensó por la discusión en torno a la coparticipación. Desde Casa Rosada se había tomado la decisión de recortar la porción de recursos coparticipables que la Ciudad recibe del Estado nacional y que Mauricio Macri aumentó apenas asumió la Presidencia.

Rodríguez Larreta incluso mandó a sus asesores jurídicos a estudiar alternativas ante el inminente recorte, sin descartar un recurso ante la Corte Suprema.

La pandemia, sin embargo, alteró los planes. El Presidente y el jefe de Gobierno se convirtieron entonces en aliados frente a la gestión de la crisis sanitaria, y crearon un ámbito de discusión semanal que incluye además a Kicillof, y que tras más de cien días de cuarentena se mantiene inalterable, a pesar de las tensiones entre las jurisdicciones y los chispazos internos entre los socios políticos de cada uno de ellos. Alberto Fernández, Horacio Rodríguez Larreta y Axel Kicillof, durante el último anuncio vinculado a la cuarentena en el AMBA

Fernández y Rodríguez Larreta hablan más seguido de lo que trasciende. La administración de la cuarentena en el AMBA fortaleció un vínculo que hasta marzo era impensado. La relación entre ambos altero en consecuencia los lazos en Juntos por el Cambio, atravesado por una crisis de liderazgo que incluye al propio Mauricio Macri.

Ayer, en su reaparición pública tras cuatro meses de silencio, el ex Presidente cargó en duros términos contra el Gobierno: dijo que aprovechó la pandemia “para avanzar sobre las libertades”.

El último fin de semana, la crisis interna del PRO estuvo a punto de estallar tras el comunicado firmado por Patricia Bullrich en el que calificó como un crimen de “extrema gravedad institucional” al asesinato de Fabián Gutiérrez, el ex secretario privado de Cristina Kirchner, en El Calafate. El tenor de la declaración despertó la furia del sector “moderado” del espacio, en el que confluyen Rodríguez Larreta, María Eugenia Vidal, los intendentes del Gran Buenos Aires y algunos legisladores.

La calificación de “amigo” de esta mañana por parte del Presidente se enmarca en esa interna. Y se da 24 horas después de haber recibido en Olivos a los intendentes Néstor Grindetti y Jorge Macri, representantes del ala “moderada” del PRO, dos de los dirigentes que forzaron la creación de una mesa ejecutiva partidaria que se oficializó el martes y que busca contener a todos los sectores. Juan Zabaleta, de Hurlingham, uno de los jefes comunales más cercanos a la Casa Rosada, fue uno de los promotores de esa foto.

La semana próxima, el Presidente y el jefe de Gobierno volverán a verse junto a Kicillof para definir cómo sigue el aislamiento en el Área Metropolitana, que anunciarán en conjunto desde Olivos. Una foto repetida.