Construcción de confianza y de anclajes de credibilidad en los segmentos jóvenes

Por Rubén Weinsteiner

Durante los años 60, la publicidad construía a Tony el Tigre le que rugía fuertemente a los chicos, para decirle los Kellog’s Frosted Flakes, eran Grrrrrreeeeeat, pese a que contenían exageradas dosis de azúcar. Las sopas en tazón mostraban en la caja del producto una gran cantidad de verduras que en la realidad no estaban. Un rudo cowboy de aspecto saludable, se convirtió en el símbolo de Marlboro, galopando hacia una puesta del sol, respirando el aire claro y fresco del salvaje oeste, entre bocanadas de humo de cigarrillos que la gente se empezó a convencer que producen cáncer. Las demostraciones falsas de tortas hechas con crema de afeitar, los peligros de la acidez que corroían y agujereaban falsamente una tela, los detergentes que dejaban la ropa blanca frente a la competencia que la dejaba gris, generaron en la generación Woodstock y la posterior generación X, una natural desconfianza hacia la publicidad, que la industria no pudo resolver.



Pero no se trata solo de que los publicitarios de la Madison Avenue en los 60 eran tramposos. En realidad la publicidad y el marketing político siempre entran en tensión con la desconfianza de los públicos jóvenes.



Marcas políticas cuyos discursos de poder no resisten repregunta ni análisis, gozan de blindajes mediáticos que los hacen jugar solos en la cancha. Esa situación los preserva pero los vuelve poco competitivos. Así cuando el blindaje mediático cae, ya sea por interrupción de pauta o por una derrota electoral o merma de poder ( el periodismo huele sangre y se sienta a comer), se dan cuenta que que no eran tan cool, y que cualquiera les hace 4 goles.



Es entre los jóvenes donde el marketing político encuentra límites, frenos bruscos y cuestionamientos, a los debe responder si quiere construir y sostener percepciones.



Esa desconfianza es en realidad una oportunidad que tiene la gestión de las marcas políticas, para dar un salto de calidad, incorporar las dudas, las demandas insatisfechas y perfeccionar las fisuras del discurso de poder propio.



El problema consiste en los niveles bajos de confianza, credibilidad, aceptación e internalización emocional, de la percepciones que se intenta organizar y operar entre los públicos jóvenes. Esa credibilidad es funcionalmente constante e históricamente cambiante. Es decir, los jóvenes siempre van a desconfiar, pero desconfían de cosas diferentes, dependiendo del momento histórico.



La construcción de confianza es un proceso complejo, de construcción y organización de lazos y percepciones. La confianza es la plataforma de la credibilidad. Cuando vamos a pedir un crédito al Banco, nos vestimos bien, llevamos un Plan de Negocios sólido, hablamos con seguridad y soltura, y esperamos generar confianza. Una vez que el Banco confía, nos investiga y nos pide garantías para creer en nuestra capacidad de repago. Si va una persona mal vestida, a la que le faltan piezas dentales, sin un Plan de Negocios sólido, y le habla de sus problemas salud, de dinero etc. El Banco no se tomará el trabajo de medir la credibilidad ni siquiera a través del Veraz. Si confiamos podemos creer.



Hoja de ruta para la construcción de credibilidad



1) Narrativa Unplugged

2) Marcas políticas con debilidades expuestas (fuerte en la debilidad)

3) Puesta en valor de las dudas y desconfianzas

4) Discurso de poder verosímil

5) Potencialidad de acción manifiesta

6) No revelar todo el equipaje de activos y dejar que el interlocutor descubra parte de los valores y fortalezas.

7) Revelar recorrido y aprendizaje

8) Logros

9) Diferencial

10) Desadjetivación del discurso



La secuencia discursiva debe apoyarse en un marco cognitivo reconocido y validado por el público objetivo, pasar la puesta en crisis de las dudas y cerrar con una pregunta que obtenga como respuesta el insight deseado.



1) Acuerdo: marco cognitivo aceptado

2) Puesta en crisis de las creencias que generan ruidos, dudas, cuestionamientos

3) Instalar la pregunta que como respuesta propia (click) genere la nueva concepción.



Hay que tomar “la hoja del otro” (imaginemos una hoja donde el joven tenga escrito un listado de dudas, reclamos etc.) y trabajar con esa hoja en la mano, poner en valor las objeciones y construir un discurso posterior, no en términos temporales, sino en términos estructurales ( que incluya y supere esos planteos) a esa hoja de cuestionamientos.

El discurso no debe responder a los cuestionamientos, sino construir percepciones, generar insights y establecer estados que atiendan los cuestionamientos, desactiven los ruidos e instauren nuevos anclajes congruentes con los sistemas de creencias y preferencias de los jóvenes, desalojando los cuestionamientos.



Cuando la marca política establece un vínculo emocional de confianza con los jóvenes, es como si entre el político y los jóvenes hubiera un hilo invisible que los conecta. Uno siempre tiene que tensar ese hilo para que no toque el piso, pero no tanto como para que se corte. Tiene que estar tirante y fuerte. Si se corta el hilo de la confianza, se pierde la conexión y la marca política pierde su potencia y su valor.



La confianza se construye con movimientos cortos y encadenados. Una vez construida, hay que cuidarla, si se pierde será como una copa de cristal rota. La podemos pegar con pegamento, pero así va a quedar. Como tirar un balde en un patio. El agua nunca volverá al balde en su totalidad.



El gobierno de Macri comenzó a perder la confianza del tercio fluctuante en diciembre de 2017 con la reforma previsional y el anuncio fallido de las pautas de inflación y luego con la devaluación de mayo de 2018 cuando el dólar fue de 23 a 40 y el gobierno no reveló reacción. Ahí se quebró la confianza, se quebró el hilo.

Es una instancia que debilita enormemente a las marca políticas. Le pasó a Cristina en 2013-2014, a Menem con el Tequila, a Alfonsín en 1987 y a De la Rúa luego de la derrota del 2001

Un Banco no puede pagar todos los depósitos en ventanilla a la vez. Si se presentaran todos los ahorristas y quisieran retirar su dinero, el Banco no podría darles la plata. Claro que el Banco construye un posicionamiento de confianza en la cabeza de los clientes, y esto hace que ellos no quieran retirar el dinero, sino todo lo contrario, dejarlo para obtener intereses.

Un Banco sin confianza, no dura un día.

Si se pierde la credibilidad, se pierde la confianza, y si se pierde la confianza… Game Over.


Rubén Weinsteiner

Los sindicatos chilenos se suman a la pelea de la calle contra el Gobierno

En cuatro de las 15 muertes que ha dejado esta crisis estuvieron implicados los militares, según ha confirmado el Ejecutivo


La grave crisis política y social en la que se encuentra Chile desde el pasado jueves cuenta ahora con un ingrediente adicional: una huelga general. Los sindicatos han convocado un paro para este miércoles y jueves después de casi una semana de protestas que han desbordado al Gobierno de Sebastián Piñera (derecha) y que han dejado ya al menos 15 fallecidos, uno de ellos de nacionalidad peruana y otro ecuatoriana. En al menos cuatro de esas muertes han estado involucrados militares, según ha confirmado el Ejecutivo este martes. Tres se produjeron por impacto de bala y una por atropello.

El cese de actividades propuesto por la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), el principal sindicato del país que agrupa a unos 800.000 trabajadores del sector público y privado, se sumará a la huelga que desde este martes han emprendido los trabajadores de la principal mina de cobre del mundo, Escondida. “Somos parte de un pueblo que se cansó y exige cambios”, indicaron a través de un comunicado.

Para Bárbara Figueroa, presidenta de la CUT, el de Chile “no es un problema de orden público y el Gobierno no puede pretender que este conflicto social se resuelva por la vía de la militarización". "Cualquier camino de solución debe partir con una conversación amplia, que no se agota en las organizaciones sociales y sindicales”, agrega la líder de CUT, que agrupa entre otros sectores a empleados del sistema sanitario y educativo. Junto al llamamiento a la huelga, diferentes organizaciones de la sociedad civil, como Unidad Social, han convocado manifestaciones en diferentes ciudades del país para este miércoles.


Aunque está por verse el impacto de la convocatoria, la huelga hace aún más compleja la crisis a la que se enfrenta Chile, donde las instituciones democráticas sufren una grave crisis de representatividad. Las protestas por el alza de las tarifas del metro en Santiago se han ido trasladando a otras ciudades. Una expresión del malestar general que sufre este país en el que una importante proporción de la población se siente al margen de la senda de desarrollo de las últimas tres décadas.

Tras seis días de protestas, las regiones y municipios que concentran la mayor parte de la población todavía están bajo control militar y en estado de emergencia, pese a que para el Gobierno, según explicó el subsecretario del Interior, Rodrigo Ubilla, la violencia ha disminuido con el paso de las horas. Desde el pasado jueves, al menos 15 personas han muerto —11 de ellas durante los saqueos a supermercados o locales comerciales— y hay ya 2.642 detenidos.

Las protestas han desbordado a Piñera. “Estamos absolutamente sobrepasados. Es como una invasión extranjera, alienígena y no tenemos las herramientas para combatirla”, indicó la primera dama, Cecilia Morel, en un audio que circula desde el domingo por redes sociales. La esposa del presidente ha lamentado que se difundiera esta grabación privada cuya veracidad ha confirmado La Moneda este martes.

El Ejecutivo intenta descomprimir la crisis reuniéndose con diferentes sectores de la política chilena. El mandatario organizó este martes un encuentro entre los presidentes de los diferente partidos para “explorar y ojalá avanzar hacia un acuerdo social” para que “la clase media y los más vulnerables puedan tener una vida mejor”, como anunció Piñera el lunes por la noche. Pero no todos acudieron a la cita: el líder del Partido Comunista —que formó parte del último Gobierno de Michelle Bachelet (2014-2018)— aseguró que no participaría en esta reunión, mientras los militares estén desplegados en el país. El Frente Amplio de izquierda, que se fundó después de las protestas estudiantiles de 2011 y cuenta con 20 parlamentarios en el Congreso, tampoco asistió al encuentro. La ausencia que generó mayor polémica fue la del Partido Socialista chileno, uno de los eslabones centrales de cinco de los siete Gobiernos democráticos en el país desde 1990.

“Mientras el Gobierno no asuma su primera responsabilidad de controlar la situación con el debido resguardo de los derechos humanos y no se convoque a todas las fuerzas políticas y sociales activas en el país, no existen las condiciones para concurrir a una reunión sin objetivos claros y con exclusión”, defendieron los socialistas.

Mientras este martes se registraban multitudinarias manifestaciones pacíficas en el país y en medio de la mayor crisis política y social de Chile desde el regreso de la democracia, parte de la oposición impulsaba en el Congreso la discusión del proyecto de ley que rebaja a 40 horas la jornada laboral semanal, propuesta por la bancada comunista. La izquierda y centroizquierda, interpeladas por la ciudadanía, así como el Gobierno, intentan responder a la crisis con medidas como bajar el sueldo de los parlamentarios.

El Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH), una corporación autónoma de derecho, ha presentado hasta ahora 21 acciones judiciales a favor de 53 ciudadanos. Dos de las querellas son por presuntos hechos de violencia sexual contra mujeres que se habrían cometido en comisarías. De acuerdo al relato de una de las detenidas, se le instaló boca abajo sobre la basura y con el arma de servicio, un funcionario policial aseguró que le dispararía si se movía, tocó su cuerpo con el fusil y la amenazó con penetrarla con el arma.

Berlín congela los precios de los alquileres desde enero y no podrán aumentar hasta 2022

La coalición gobernante llegó a un acuerdo y el proyecto se votará el jueves en el senado local.


El alcalde de Berlín, Michael Müller.


La coalición gobernante de Berlín anunció hoy un acuerdo para aprobar en el senado una ley que congela el precio de los alquileres en la capital alemana. En la primera ronda de bolsa después de la novedad, las acciones de las principales empresas inmobiliarias cayeron hasta 4,5%.

En junio pasado la coalición que integran el Partido Socialdemócrata, el Partido Verde y la izquierda habían hecho público que trabajaban en un proyecto para que a partir del 1 de enero de 2020 se frenaran los incrementos de precios, pero el acuerdo resultó difícil de alcanzar.

Recién el pasado viernes el oficialismo pudo anunciar que la ley será tratada en el senado berlinés el próximo jueves. La ciudad más poblada de Alemania tiene serias dificultades con los precios de los alquileres, que se duplicaron entre 2008 y la actualidad.

Si bien los 11 Euros promedio que pagan los inquilinos son inferiores al costo de otras ciudades europeas, el problema alcanza al 85% de la población berlinesa que no es propietaria. En Alemania el número de propietarios equivale al 58% de la población, el menor promedio del continente europeo.

Por eso este año hubo numerosas manifestaciones para exigir que el estado berlinés expropiara propiedades para bajar los precios del mercado. Por eso el alcalde Michael Müller dispuso que la Ciudad compre 6000 departamentos por 920 millones de Euros.

Las acciones de Deutsche Wohnnen, la mayor propietaria de la ciudad con más de 100 mil departamentos, llegaron a caer el 4,5% y terminaron perdiendo 3,6%, mientras que Vonovia. Grand City Properties también cayeron en las operaciones de hoy.

La coalición gobernante hizo público su proyecto en junio pasado y muchos de los propietarios subieron sus precios en ese momento, por eso se acordó que el freno a los aumentos fuera retroactivo. Después de que el Senado vote la ley los aumentos podrán alcanzar el 1,3% anual bajo ciertas condiciones a partir del año 2022.

El #DiscursoDePoder de la #MarcaPolítca en tiempos de crisis

Rubén Weinsteiner
 Rubén Weinsteiner


Discurso de poder

El discurso político debe organizar las percepciones que queremos construir en la cabeza de la gente. Esas percepciones tienen que ver con la valoración y ponderación de la realidad y con el posicionamiento de nuestra marca política.

El Poder es la potencialidad de acción. Es una construcción que consiste en una percepción que determine que A puede hacer x.

El discurso político tiene tres tipos de destinatarios básicos:

a) El co destinatario: el militante, el convencido
b) El para destinatario: el sujeto sobre el cual pretendemos colonizar subjetividades.
c) El contra destinatario: el adversario político-ideológico, el competidor electoral.

Los tres grupos deben ser micro segmentados para poder intervenir de manera precisa y quirúrgica.

El discurso de poder, es decir la construcción de la percepción de un determinado problem y la construcción de la percepción de que podemos hacer algo determinado para resolverlo tiene características específicas para cada uno de estos tres grupos.
Mientras para el primero, el militante la percepción debe tener más mística, religiosidad y compromiso, con para el destinatario se impone una intervención que lea la cancha del otro, sus percepciones y pueda intervenir desde sus presupuestos y paradigmas emocionales. En el caso del tercer grupo, el antagonista es usado basicamente para afirmar lo que uno no es, por lo tanto es distinto a. La visibilidad comienza en la diferencia y la identidad se consolida a partir de ella.

Reset

Cuando tiene lugar una crisis profunda, económica, social o política, o las tres juntas, se produce un reseteo en términos de los sistemas de preferencias.

El 2001 fue un reset profundo. Votantes que jamás hubieran votado por el peronismo, se hicieron kirchneristas, y hoy no imaginan votar a alguien no peronista. Progres que veían a Macri como un límite, se hicieron macristas, el espacio público se volvió a poblar de actores, los jóvenes volvieron a la política.

Estos contextos constituyen un escenario ideal para marcas políticas innovadoras.

Las demandas se renuevan y resignifican, por eso hace falta segmentar por variables blandas, por pertinencia y pertenencia, no tanto por lo que la gente es, sino por lo que hace, lo que le interesa, lo que la motiva, lo que desea.

Esta segmentación etnográfica 4.0 se ve potenciada por la big data, y nos permite intervenir como nunca con un discurso de poder potente.

Responder a las demandas es construir el discurso.

Desarrollar un imput de lectura de esas nuevas demandas de los segmentos determinados por la estrategia y desplegar un discurso de promesa de output que se constituye en el reason why de nuestra marca política.

Ese discurso debe organizar las percepciones de la realidad, para poder plantear la problematización de la misma.

Las realidades en si mismas no constituyen “el problema”, hasta que no se las organiza.

Que haya una caída fuerte del salario, crezca el desempleo, cierren pymes, la inflación de devore el poder adquisitivo del salario o un la recesión destruye la actividad, no hace que la gente salga a la calle o vote contra alguien per se.

Quizás un gobierno logre que la población culpe a la pesada herencia, o a la corrupción o que pasaron cosas, o a la mala suerte por estos hechos.

La atribución del significado reptiliano-emocional a hechos objetivos no es unívoca. Y esa interpretación es el campo de batalla por la subjetividad.

Esa subjetividad consiste en lograr el insight del sujeto de elección sobre los mecanismos de causa-efecto de políticas y problemáticas, aún las no tipificadas.

El proceso de construcción del reason why del problema es:

a) Diagnóstico del problema y nominación.

b) Corporización de los actores e intervención de los mismos en el proceso problematizador en términos de causa y efecto

c) Acción, expectativa, solución


El Naming del problema

Hay cosas que existieron siempre: el bullyng, el grooming, las start ups, etc. Pero recién cuando las denominamos, podemos darle entidad y operar sobre ellas en el plano de la realidad. El naming del problema debe constituirse en significante y conectar heterogeneidades diversas para poder ser horizontal, en lugar de "divide y vencerás", decimos, "agrupa y vencerás" el problema debe aglutinar, juntar, hacer confluir


El problema debe tener un nombre, y los actores también.

Instalado el problema en el imaginario y en la agenda, resulta ineludible para todos los sectores de la vida política y social, y los nombres, tanto del problema como de los actores, pasan a ser asumidos por todos los jugadores. De eso se trata la hegemonía cultural.

Esto se da cuando un diario de derecha liberal habla de "capitalismo salvaje" o cuando le preguntaban a Margaret Tatcher, sobre cuál había sido el mayor logro de su gobierno y respondió: Tony Blair (teniendo en cuenta que Blair representaba a la izquierda laborista, pero compartía los presupuestos del liberalismo económico).

Hay un problema, no es producto de los desastres naturales o que pasaron cosas, o culpa de otro, hay causas y responsables, hay soluciones.

Un ejemplo claro lo constituye "La Guerra del gas" en Bolivia. Durante muchos años Bolivia tuvo una grieta de 3 sectores: los europeos, los indigenas, la izquierda mestiza. Ninguno confiaba en el otro, los europeos de Santa Cruz veían a los otros 2 grupos como atrasados, los indigenas se sentían discriminados e invadidos por los europeos y rechazaban el socialismo del MAS, porque entre los aymarás y los quechuas la propiedad privada era un pilar fundamental. Los socialistas rechazaban a los europeos por racistas y a los indigenas por no aceptar el socialismo.


En 2002 Evo Morales hizo el primer intento de juntar por primera vez a los indigenas y a la izquerda y obtuvo el 20% de los votos. Pero el salto lo dio en 2003 con la llamada "Guerra del gas", ahi encontró el significante aglutinador y lo dotó de significados, para juntar a todos los opositores con "El gas no se vende". De un lado quedaron los que querían privatizar el gas y del otro lado los que querían nacionalizarlo. Tres años más tarde Evo llegaría al poder con otro significante aglutinador "Viva la Coca". Un significante que planteaba lo autóctono contra las imposiciones de EE.UU. con la guerra contra los cultivos de Coca. A partir de allí la lucha por la construcción del problema, y la construcción del significante aglutinador la dieron los europeos, que plantearon la lucha contra "la dictadura" "el centralismo" "el atraso", planteando el autonomismo como solución al problema y promesa de marca política.

La respuesta de Evo fue construir "el pueblo indigena contra la derecha transnacional y traidora" y sancionar después de un referéndum una nueva constitución con tres pilares:

1) Estado plurinacional (integración, legitimación y reivindicación de los indigenas)

2) Estado soberano (lucha contra las multinacionales)

3) Estado autonómico ( con esto les robó uno de los reason whys a los europeos)

Con el último punto golpeó fuerte a la oposición.

 Hoja de ruta
1) Construcción de "el problema"
2) Agrupación de realidades heterogéneas en torno al significante
3) Naming
4) Actores
5)Solución

La construcción del "problema" es el paso más estratégico en la construcción del discurso.
El imput en el discurso y la construcción del output transformado en "reason why" es la diferencia entre comunicar y construir una marca política, es decir, es la diferencia entre que vos quieras lo que yo tengo y que yo tenga lo que vos querés.

El discurso de poder es organizar las percepciones en función de que la gente sienta, crea, esté convencida que A puede hacer x.





Rubén Weinsteiner

Canadá: Ganó Trudeau y afrontará un segundo mandato con minoría parlamentaria

El Partido Liberal de Canadá logra el mayor número de escaños pese al desgaste del primer ministro


Justin Trudeau y su esposa, Sophie Grégoire Trudeau, celebran la victoria.

Cuatro años más para Justin Trudeau. El Partido Liberal ganó las elecciones este lunes en Canadá y la oportunidad de un nuevo mandato. El primer ministro, encumbrado al estrellato político internacional hace cuatro años por su magnetismo y su arrolladora victoria frente a los conservadores, ha llegado a las urnas sin aureola, lastrado por varios conflictos. Ha logrado, aun así, una mayoría en escaños más sólida de lo que se esperaba, pero no absoluta, y le aguarda ahora una segunda etapa más difícil, la de gobernar en minoría en un país más fragmentado que en 2015.

“Por el futuro primer ministro de Canadá, por Justin Trudeau”. El bebé Trudeau no tenía más que cuatro meses de vida cuando un presidente de Estados Unidos, Richard Nixon, le dedicó este brindis en la gala del Centro Nacional de las Artes de Ottawa. Hijo del histórico primer ministro Pierre Elliott Trudeau, creció mientras líderes de la talla de Margaret Thatcher u Olof Palme se paseaban por su casa, mamando política del hombre al que se solía considerar una suerte de Kennedy canadiense. El poder parece algo natural para Justin Trudeau, casi genético, y esta noche en el Palacio de Congresos de Montreal, donde celebró la noche electoral, sonreía como si no hubiese sufrido de lo lindo en la campaña. Pero lo había hecho.


Los liberales han llegado a la cita electoral prácticamente empatados en las encuestas con el Partido Conservador, cuyo líder es un político de 40 años llamado Andrew Scheer de escaso tirón mediático que no ha logrado capitalizar la erosión de la imagen de Trudeau, un icono liberal al que se ha acusado de hipocresía a causa de varios conflictos. Que las cosas no iban a resultar sencillas se veía venir ya por la mañana en el Papineau, el distrito de Montreal por el que se presenta, un feudo liberal. Guy Cardinal, de 62 años, apuraba los 300 metros que le quedaban hasta llegar al colegio electoral para acabar de decidir si apostaba de nuevo por los liberales o probaba con el Nuevo Partido Demócrata. “Mi objetivo número uno es frenar una victoria del Partido Conservador porque es demasiado cercano a la extrema derecha”, señaló.

Ha habido, en efecto, una combinación de base fiel al liberalismo de Trudeau con la opción de voto útil en esta victoria. Con el 93% de escrutinio, los liberales han logrado 156 de los 338 escaños de la Cámara de los Comunes, sin llegar a la mayoría absoluta (170), mientras que los conservadores han quedado en 121. Hay señales de preocupación para el primer ministro, no solo por los 28 escaños perdidos respecto a 2015, sino porque los conservadores de Scheer han logrado un porcentaje de voto popular (individual) dos puntos superior, 35% frente a 33%.

En su discurso, Trudeau recalcó su mensaje de optimismo: "Es mucho más lo que no nos separa" y aseguró que gobernaría para cada uno de los que no le hayan votado también. Tendrá que entenderse con otros partidos para aprobar presupuestos y gobernar en minoría, ya que Canadá no tiene tradición de Gobiernos en coalición. Enfrente tendrá al Nuevo Partido Democrático (25 escaños), los Verdes (3) y el Bloque Quebequés, el otro triunfador de la noche al dispararse de 10 a 32 legisladores.

“A mí me gusta que no tenga mayoría absoluta, eso le obligará a entenderse con los Verdes, que en realidad son los que más me gustan, y el NPD, pero voté a los liberales porque me quería asegurar de que ganasen y también porque es detestable la campaña que han hecho los conservadores”, señaló Pat Jefflyn, cineasta, en mitad de la fiesta de Montreal. Se refería, sobre todo, a la circulación en plena campaña de las viejas fotos de Trudeau disfrazado con la cara pintada de negro, algo considerado racista en Norteamérica.

Ha sido una campaña tensa, muy polarizada, no porque la masa de votantes se haya repartido hacia los extremos sino porque las visiones negativas de los votantes respecto a otros partidos han crecido en los últimos años. La aparición en el escenario de Trudeau llevando un chaleco antibalas en uno de los mítines más multitudinarios, a raíz de unas amenazas, es la muestra más gráfica de que algo se cruje bajo la próspera y diversa Canadá, el país de Norteamérica menos violento y desigual, donde la pena de muerte no existe y la sanidad es universal.

“Creo que los canadienses están preocupados porque se sienten solos, tienen un vecino al lado que no entienden y un mundo muy peligroso ahí fuera. Canadá ha sido una especie de modelo de democracia, uno de los buenos. Lidera en derechos humanos y en cooperación internacional, una serie de valores que ahora están en cuestión en el sistema internacional, y Canadá se siente sola”, reflexionaba el académico y excandidato liberal Michael Ignatieff, gran estudioso del nacionalismo.

Ahora, un gobierno liberal “podría significar concesiones al Bloque Quebequés o el Nuevo Partido Demócrata que podrían dejar a algunos canadienses aún más distanciados”, ha escrito este fin de semana el conocido analista John Ibbitson en The Globe and Mail. Este lunes, reclamaba más respeto entre los líderes: “En Estados Unidos y buena parte de Europa la política se ha vuelto tan polarizada que algunos gobiernos apenas pueden funcionar. ¿Eso es lo que queremos aquí?”

El Gobierno liberal de Justin Trudeau, en pleno auge de movimientos populistas de derecha en varias potencias occidentales, se observó como un contrapeso, sobre todo, ante su vecino del sur, subido a la ola del trumpismo. Los canadienses han vuelto a votar y han decidido que siga, aunque de forma más debilitada. Promesas incumplidas como la de una reforma electoral, escándalos como la acusación de intentar influir en una investigación a una empresa SNC-Lavalin, y lo que se vio como una traición al movimiento ecologista: la nacionalización del gran oleoducto Trans Mountain, entre otros conflictos.

Para Annalyn Erbas, estudiante de Marketing de 19 años, todo lo que se reprocha al primer ministro “no son errores, son decisiones difíciles que él sabía que iban a ser difíciles”. Lo que más pesa, en su opinión, es “todo lo bueno hasta ahora”. El Gobierno liberal de Trudeau ha aprobado una tasa al carbono y subido los impuestos a los más ricos, también ha mejorado la protección social y reducido la pobreza. Ha legalizado la marihuana, acogido a miles de refugiados e impulsado una agenda de reconciliación histórica. Los canadienses han decidido que siga cuatro años más, pero ahora entran otros partidos en juego. Hoy la era Trudeau, y con ella Canadá entra en una nueva etapa.

El líder de los nacionalistas de Quebec pide la libertad de los líderes independentistas catalanes


Después de Justin Trudeau, que ha amarrado un segundo mandato pese al declive en las urnas, el gran ganador de la noche es el Bloque Quebequés, el partido nacionalista de Quebec, que ha dado un salto de los 10 a los 32.

El avance no refleja tanto un repunte del soberanismo, como la tensiones entre la inmigración y el laicismo, una seña de identidad que los nacionalistas quieren preservar. Su líder, Yves-François Blanchet, se refirió a España en su discurso y avanzó que pedirá Trudeau que reclame la libertad de los líderes independentistas catalanes condenado por el Tribunal Supremo, a los que se refirió como "presos políticos".

#MarcaPolítica y segmento #Punk en el #votojoven



Por Rubén Weinsteiner


“Una vez más, estos movimientos son interesantes en la medida en que, más allá de lo que representan y una vez el momento de efervescencia paroxístico ha pasado, los valores puestos en obra contaminan el conjunto del cuerpo social. Contaminación que es más o menos discreta, con frecuencia se vive en menor medida, o que permanece cubierta en las zonas oscuras del cuerpo social, hasta que ésta sea despertada por otra irrupción”.

Michael Maffesoli

Rubén Weinsteiner @marcapolitica

El segmento Punk se constituye alrededor de una de las tribus urbanas más antiguas a nivel mundial. Es un segmento altamente ideologizado, y con un marco filosófico rico que sustenta esa ideología.

Sus integrantes ya sea desde su núcleo duro, o desde círculos concéntricos de pertenencia y pertinencia más blanda, se identifican, y sustentan esa identificación con solidez intelectual, con ideas anarquistas, nihilistas y anticapitalistas.

Como otros segmentos construidos alrededor de tribus urbanas, el movimiento Punk, surgió en torno a una corriente musical.

Los pilares de los Punks son tres:

1) Música

2) Ideología

3) Apariencia

Nacen en Inglaterra, en la segunda mitad de los 70, como una contestación social de los jóvenes, al sistema político y a las concepciones socioculturales de la época.

La post crisis de la suba del petróleo del 73, que determinó un sacudón fuerte en el modelo político, económico y social a nivel mundial, generó en Inglaterra una fuerte suba de los precios, y una caída pronunciada de la actividad económica.

El desempleo golpeó fuertemente a los sectores medios y bajos, y el estado benefactor comenzó a retirarse. Desempleo, inflación, caída fuerte del consumo, suba de las tarifas, por la suba del petróleo, y falta de contención social, produjeron una situación de grave deterioro del tejido social.

Los hijos de los nuevos desocupados, sintieron que el sistema los había expulsado, y que le obturaba toda esperanza de un futuro promisorio.

Esos jóvenes, desde sus consignas y su apariencia, se enfrentaron al sistema y fueron bautizados como Punks, término que podemos traducir como vagos o despreciables, adoptando una estética que intentaba corporizar aquel desclase que había producido el sistema. Se vistieron como vagabundos, con sacos viejos, rotos, pelos desordenados, con crestas y teñidos, remeras con agujeros etc.

La primera consigna de los Punks fue: “no hay futuro”, consigna que condensaba la falta de expectativas positivas y de ilusiones, un profundo escepticismo y descreimiento de las normas y pautas sociales.

Los Punks no pretendían como lo hippies de los 60 cambiar el sistema, sino que estaban convencidos que el mismo debía ser destruido, que sus propias contradicciones internas iban a determinar su fin. Había que enfrentar el sistema, ayudar a su colpaso, para fundar un sistema nuevo.


Las primeras bandas icónicas Punk, fueron The Sex Pistols y The Clash, mientras que en EE.UU. con un sello menos contestario y más frenético se consolidaban The Ramones, de New York, cultores del Punk Rock.

El primer factor reactivo fue la apariencia. Los Punks decidieron vestirse, maquillarse y usar el pelo, de una manera que escandalizara y resultara molesto, repulsivo, chocante para los adultos británicos.

A lo largo de los 40 años de existencia, hubieron mutaciones y diversificaciones en términos de lo musical. En todos los casos se mantuvo constante el gran despliegue de energía, pilar constitutivo del Punk, basado en una de las premisas Punk “hacelo vos mismo”. Porque para la filosofía Punk, cualquiera que tenga ganas de ejecutar un instrumento, toque bien o no tanto, debe tocar y expresarse.

Hay ahí conceptos de autoestima, seguridad y autosuficiencia, que se aplican a todos los ámbitos de la vida cotidiana de los Punks, y son base para el despliegue de la contestación social y cultural.

Luego del surgimiento en Inglaterra, el movimiento Punk se expandió en europa, EE.UU. y latinoamérica. Si bien al principio aparecían como raros personajes marginales, hoy a 40 años, sin perder la rebeldía ni la postura crítica y contestataria, los Punks conviven y desarrollan trabajos de los más diversos en muchísimas sociedades.



En Latinoamérica, los primeros punks no fueron hijos de desempleados de las clases medias, medias bajas y bajas, los primeros Punks latinoamericanos fueron hijos de las clases altas, que no sufrían problemas económicos, pero se sentían disconformes y oprimidos en una Latinoamérica llena de dictaduras militares. Esos jóvenes en tiempos pre Internet, eran los únicos que podían viajar a Europa y EE.UU. y ver a los primeros Punks, y así importar la tendencia.

A lo largo de los años fueron modificando su estética, y sus formas musicales. Han surgido vertientes del Punk, que dejaron de lado la crítica y la contestación social, como por ejemplo los Straight Edge, una subtribu que se atribuye haber creado el estilo Hardcore-Punk, y pregona un estilo de vida alejado de las “prácticas autodestructivas” y más vinculado a la solidaridad y a la dimensión colectiva, como estrategia de cambio de la sociedad, más que la protesta social.

En Argentina una de las primera y emblemáticas bandas Punk fue “Los Violadores”, uno de sus primero temas, “viejos patéticos” decía:

“Hay que volar con lo establecido

A la salida de las dictaduras en latinoamérica, los Punks crecieron y se expandieron. En Argentina l desplegarse horizontalmente, se sumaron jóvenes de los conurbanos, jóvenes de bajos recursos. Que a diferencia de los primeros Punks, no tenía dinero para viajar, ni para comprar discos ni revistas importadas.

Hacia fines de los ochenta en Argentina, los Punks, ampliaron su base popular, y las bandas ya tenían una impronta más suburbana, popular y hasta barrial, que los Punks originarios.

Los adolescentes comenzaron a comprometerse e identificarse con lo Punk. Aparecen Ataque 77 y Flema, y discográficas independientes que acompañan esta movida más cercana a The Ramones que a las bandas británicas.

La estética Ramones, de jeans chupines, remeras gastadas zapatillas de básquet altas y flequillo, cerraba más con la idiosincracia del conurbano bonaerense que estética británica.

La contestación tomó otros formatos, líneas discursivas más simples, más cercanas al escenario propio, expresadas por la adversión profunda a la policía, el tomar cerveza y al universo joven del conurbano y los barrios medios y medios bajos de las ciudades.

“Me levanto a la mañana

me voy a trabajar

jornada agotadora

caos laboral

el sol calienta los cerebros

y encima hay que aguantar

que vengan los ratis a molestar

allá vienen los ratis”

“Aguantar” – Defensa y Justicia



Proletario y popular
En los noventa menemistas, con el derrumbe económico y social, en Argentina, pero también en el resto de Latinoamérica, donde en muchos países se aplicaron políticas ortodoxas neoclásicas, siguieron creciendo los Punks como contención y escape para muchos jóvenes, que como los fundadores en Inglaterra, se sentían expulsados del sistema.

En los noventa, la dimensión individual era el clima de época, y frente a esto se rebelaban estos nuevos Punks, menos ilustrados que los de los 80, menos dogmaticos, más populares, barriales y de origen proletario.

Las bandas que hicieron comercial la música Punk, llevaron esta cultura a los medios masivos, que intentaron de esta manera sumarlos al sistema. Tal es el caso de Ataque 77 con los programas de Pergolini.

De esta manera lo Punk se hizo visible, comercial y masivo, mutando parte de su esencia y adaptándose al nuevo escenario.

Los Punks aún con las diferentes líneas internas, son animales políticos, muy ideologizados, son militantes full time, sus ideas se estructuran alrededor de la anarquía, la libertad contrapuesta al estado opresor y rechazan el transar con el sistema, más allá del trabajo para vivir.

Algunos Punks, en Buenos Aires, militan en organizaciones como la Biblioteca Popular José Ingenieros y la Federación Libertaria, organizaciones anarquistas con más de 100 años de trayectoria, donde discuten, escriben y militan.

Una corriente interna de los Punks está compuesta por los Okupas, movimiento nacido en Europa junto a la música Punk, hijos de clase media y media alta, que ocupaban terrenos y casas para protestar por las dificultades de acceder a la vivienda para los jóvenes.

En Latinoamérica, en muchos países, incluida la Argentina, los Okupas viven en comunidad, se consideran anarquistas, se autogestionan, rechazan las jerarquías hacia adentro de sus organizaciones y hacia fuera.

Hoy los Punks se han integrado al sistema, laboralmente, empresarialmente y hasta socialmente.

Los punks plantean que para operar los cambios y apurar el colapso de lo viejo, hace falta cambiarlo desde adentro.

Ya no s diferencias desde la apariencia, no se ven muchas crestas ni la simbología y ritualidad original

Prevaleció si lo ideológico, sobre todo al llegar a determinada edad, los Punks se van quedando con el con el ideario



Ecologismo y animalismo
El ecologismo ha sido uno de los intereses de un sector del movimiento punk. Muchas bandas han venido citando en sus canciones los problemas de la contaminación, la explotación desmedida de los recursos por la sociedad industrial y el mercado de consumo, el cambio climático y el calentamiento global, etc. Este tema ha llegado incluso a formar un pilar fundamental de algunas de sus corrientes, ya desde los tiempos de la banda pionera Crass. El crustcore y el straight edge son vertientes del punk en que abundan las letras sobre ecologismo político.



Muchos de los colectivos o ambientes punk se declaran colectivos pro-ecologismo y pro-derechos de los animales. Suele haber grupos dedicados a la organización de charlas y la edición y distribución de literatura ecologista y política, ecologismo en los hábitos de consumo, agricultura, vegetarianismo y alimentación vegetariana, veganismo, etc.

El discurso animalista también hizo que el punk se aproximase a filosofías de carácter espiritual como el hinduismo, el budismo, o la secta Hare Krishna.

Anti-religión
El punk se presenta como una cultura mayoritariamente atea (también antiteísta o irreligiosa). Un sector del movimiento punk hace énfasis en este aspecto criticando constantemente a las costumbres de religiosidad social del cristianismo al uso, por considerarlas hipócritas, y a las instituciones y discursos religiosos en general, por considerarlos un disfraz del control social y el mantenimiento de posiciones de poder. El ateísmo más racionalista dentro del punk opta por un discurso que parte de la negación de la idea de "Dios" y de toda clase de misticismo.

Pero también hay declaraciones directas de afinidad con ideas religiosas vinculadas a algunas bandas musicales o seguidores del punk. Una de las primeras inclusiones de afinidades religiosas en el punk puede considerarse Bad Brains, uno de los grupos pioneros de hardcore, afines al rastafarismo. También son conocidas afinidades con religiones orientales como el hinduismo y el budismo.

También hay un fuerte sector agnóstico desligado de la discusión religiosa.


Ideología y concepción política

En el pensamiento punk, “la ley”, “la autoridad” es corrupta e intolerable. La policía, la religión, los gobiernos y cualquier otra institución pueden reprimir al ser humano, considerándolos peligrosos para la sociedad. La autoridad conduce siempre a la corrupción y al abuso. Las ideas sobre este tema provienen, en parte, de la ideología del anarquismo. La brutalidad policial y la discriminación institucionalizada que sienten ellos alimentan esta posición.

El Punk se erige como una fuerza instituyente que contraria a lo instituido en razón de que cumple con las características que Castells le atribuye a los discursos alternativos.

Al igual que los discursos alternativos, el Punk propende por cambios de mentalidad mediante la construcción de significados compartidos que desafíen las relaciones de poder tradicionales y/o existentes. Al respecto, John Sinclair, poeta y manager de la banda MC5, expresaría: “Nuestra oportunidad era la revolución cultural por cualquier medio, incluyendo al rock, las drogas y el sexo en las calles... esa era la prioridad”.

La cita destaca, la intención de cambio y animo revolucionario a los que se debe el Punk. La novedad que trae consigo y que es coherente con el esfuerzo de este acápite, es que deja de manifiesto como el Punk se desliga de la violencia y privilegia como arma de cambio determinadas manifestaciones artísticas y actitudes, las cuales se proyectan como revolucionarias en consecuencia con la antinomia de valores que expresan y promueven. Imbuida por esta lógica, Mary Harron, cofundadora de la revista a la cual el Punk le debe su nombre y directora de cine, señalaría: “Cuando más grave se vuelve el panorama político, cuanto más reprime y excluye, más valiosa se vuelve la imaginación para hacerle frente”.

Consecuente con el propósito de cambiar mentalidades, el Punk en sus diversas expresiones pretende “abrirle la cabeza a la gente a otras posibilidades mediante manifestaciones radicales que amplíen los límites de lo permitido”, para lo cual “moviliza sentimientos de vida y actitudes frente al mundo que se han relacionado y son parte de la continuidad vital de expresiones contestatarias, artísticas y políticas que han surgido para abogar por la libertad del ser humano”.

Por este camino, el Punk se ha convertido “en un medio regenerador de la conciencia humana, en un manera de interpelar al mundo, de autorepresentarse y salir del anonimato social. En un mecanismo para rechazar la impotencia social y ser escuchados cuando siempre se ha sido callado”, superando de este modo la simple composición de estilos y confiriéndose un lugar preponderante en la generación, transformación o desarrollo de modos de existencia, marcos de referencia, saberes singulares e incluso nuevas artes.

Asimismo, como fuente de construcción de significados compartidos que riñen con lo instituido formalmente, discursivamente el Punk “como ningún otro estilo, entra por los ojos y crea un mascara tan visible como insólita: cuerpo-imagen serán reivindicados como espacios propios, individuales, en los que se puede ser consecuente con el libre albedrió: Hazlo tú mismo (tu ropa, tu música, tu grabación, tu revista), sé como quieras (no como otros deseen que seas). La norma es la ruptura con la norma: si algo no pega, póntelo; si algo suena mal, tócalo. Simples, feos, sucios y groseros, invierten el orden de las cosas y los valores”. El “Punk en sus propios discursos, a través de las letras de las canciones, refleja las fallas sociales que la lógica colectiva procesa y oculta, descentrando e invirtiendo el sentido de las cosas, porque el movimiento Punk, así como su realidad, quiere verse como el inverso de la razón colectiva.

El Punk hace de la propia vida un discurso alternativo en capacidad de poner en entre dicho las relaciones de poder tradicionales y/o existente: Ser Punk, según verbatim recogidos, es colocarse tras el espejo y deformar lo que este refleja, devolver en forma de mascara orgullosa todo el desprecio y la marginación que “algunos señores” e instituciones poderosos proyectan sobre su vida. Ser Punk es recrear la realidad mutando la propia personalidad, sin olvidar por ello las condiciones sociales que la determinan, al contrario, voceando hasta la caricatura la conciencia de clase, de género y de territorio.

El Punk busca la libertad, por lo que su lucha se concreta en la crítica social y en la no contribución con el sistema, en hacer de la vida un acto de permanente enfrentamiento.

El Punk nació como un proyecto de emancipación individual con perspectivas hacia el cambio social, reviviendo el sentimiento de lucha moderna al asumir la política como un medio para producir la transformación social. Para ella, El Punk responde local y globalmente instrumentalizando al sujeto como un agente político, quien se moviliza en el nexo social apropiándose de la política, volviéndola una práctica ontológica.

El Punk vuelve mecanismo de participación y expresión política el lenguaje, la música, la estética, el arte, el cuerpo, bombardeando así a la sociedad de mensajes y denuncias directas. De esta manera la concepción del cuerpo tradicional se disgrega para convertirse en un espacio social.

El Punk asume lo político como un espacio de constitución de los sujetos y hace de la vida una acción directa contra las estructuras de dominación social: El sujeto en el Punk es ante todo un instrumento de lucha


Interpelación y discurso de las marca políticas

El segmento Punk, si bien no quiere ser parte del sistema político, está abierto a las promesas de las marcas políticas, en tanto instrumentos parciales de las transformaciones buscadas.

Desde ya no buscan que las marcas políticas se hagan pasar por uno del palo, eso sería letal para el vínculo, sino que desde la autenticidad y aún con diferencias no ocultas, sino visibles, se les proponga vías de cambio que sean tributarias de la mirada transformadora Punk, que esbozamos más arriba.

La lucha contra poderes grandes con final abierto, los convoca, la visibilización de otras imposturas los tranquiliza, les da un denominador común, una plataforma desde donde construir pequeños consensos, que es en realidad lo que necesitan y buscan en el sistema político.

El sistema de preferencias Punk es tribal, es inelástico y no es transversal, difícilmente encontremos Punks en todas las expresiones políticas.

El discurso de la marca política para el segmento Punk, debe asegurar tolerancia a las rugosidad anárquicas del colectivo, debe revelar complicidad y pertinencia pero nunca pertenencia.

La dimensión colectiva en la construcción del discurso para el segmento Punk, teniendo en cuenta la preponderancia de lo individual en la mirada anarco, debe centrarse más en lo que retroalimenta al individuo, que en expresiones colectivas de tipo nacional.

La versión Unplugged de una marca política es requisito excluyente para que la comunicación con el segmento Punk sea esencialmente persuasiva y técnicamente informativa, y no al revés, y debemos tener presente que es más importante lo que dicen otros Punks, por afirmación o por negación, que lo que dicen los padres, los profesores, la religión, los medios o los políticos.

Rubén Weinsteiner @marcapolítica

Cuantos son y como votan los jóvenes de entre 16 y 18 años


Rubén Weinsteiner


Más de 1.230.000 chicos de 16 a 18 años están habilitados a votar en esta elección.

Los espacios políticos, las marcas políticas en general no trabajan para acercar al votante más joven, chicos de entre 16 y 18 años que este año tendrán la opción de votar por primera vez. Se trata de un voto optativo que hasta ahora los grandes partidos no han trabajado en profundidad.

La proyección de votantes en esa franja etaria para esta elección se estima en 1.230.000. Lo curioso es que solo la mitad de los chicos de esa edad votan.

Lo interesante es que las circunstancias que conviven entre estos jóvenes, son el querer votar, el de 'querer estrenar el DNI", el desínteres producto de la falta de credibilidad en las ofertas políticas y el desconocimiento de como y donde votar. Ese cóctel hace que la mitad de los 16-18 no voten.

Las marcas políticas no están construyendo ofertas para las demandas de este segmento, es como que los meten en la bolsa del voto joven, y tienen especificidades muy concretas y difeenciales. De hecho la ratio de voto, sube pronunciadamente cuando sube la edad.

El voto joven es el talón de aquiles del macrismo. En esa franja etaria (que en las encuestas se extiende hasta los 29 años) Macri es donde registra las mediciones más bajas. Por el contrario es en los adultos mayores donde cosecha mayores porcentajes de votos. Sólo a modo de ejemplo, un trabajo de Query Argentina / M&R Asociados, en esa franja el Macri alcanzaba el 18% de acuerdo, mientras Cristina Kirchner, en esa misma franja, lograba 38%. De hecho en el voto joven Macri perdió claramente frente a Scioli en 2015.

Esta franja sufre mucho los aumentos, sobre todo en el transporte y los celulares. Con los últimos tarifazos nos les alcanza la SUBE ni el crédito del teléfono. También recorta en salidas, en indumentaria y sufre la caída en el nivel de vida familiar.

Unicef advirtió que los más jóvenes sufren en Argentina, las consecuencias "de una forma tanto o más grave que otros grupos etarios".
"Cuatro de cada 10 niños, niñas y adolescentes viven bajo la línea de pobreza" posteó Unicef Argentina en su cuenta y advirtió que, aunque los más jóvenes "son los últimos responsables" de la situación económica, "están sufriendo sus consecuencias de una forma tanto o más grave que otros grupos etarios".

El tema de la perspectiva del primer empleo está presente en la construcción de lealtades y adhesiones del sistema de preferencias de los jóvenes. La situación de los padres, hermanos y la propia incertidumbre de cara al futuro inmediato activan sentimientos intensos.

Las adhesiones, en esta franja, están más ligadas a las marcas políticas que a los partidos. El clivaje auutenticidad impostura adquiere una centralidad clara a la hora del voto.

Los esfuerzos por perfeccionar la comunicación política, volviéndola impostada, sobre-abarcativa, desprovista de emocionalidad real, y alejada de un liderazgo a la altura de los ojos, producen ruidos en el realismo político del voto joven. El lenguaje gestual derivado de la visualidad, resulta naturalmente clave en todo discurso político. La gestualidad ligada a las jerarquías produce rechazo en los segmentos jóvenes, la sobreactuación también, en ambos casos la impostura llena de ruidos el mensaje.

Los sujetos de elección jóvenes son volubles y esperan grandes cambios. Esos cambios esperados se constituyen en la demandas que los ordenan como segmento, y se satisfacen con ideas y emociones que asumen el rol de promesa y perspectiva de futuro de la marca política. No se otorga el voto por la autopista prometida, sino por la perspectiva planteada de cómo se van a sentir los votantes con la autopista construida.

Las marcas políticas y corporativas se vuelven mucho más eficaces a la hora de ocupar el imaginario de los microsegmentos jóvenes, colonizar subjetividades, y sujetar a los sujetos de elección, si exhiben su versión unplugged.
La pauta de la rebelión en los jóvenes es funcionalmente constante pero históricamente cambiante. Para analizar el posicionamiento de los jóvenes en determinada etapa histórica, hay que tener en cuenta la pauta de rebelión en función de las condiciones objetivas de poder y contra poder.

El contrapoder, lo que desafía, atrae a estos jóvenes, no solamente cuando ese desafío se hace desde el formato oposición-gobierno, sino cuando ese desafío se hace desde cierta asimetría hacia poderes importantes, y cuando la definición del confilcto tiene final abierto.

Pautas de rebelión constantes y coyunturalmente cambiantes

Desde los funcional, pensamos la juventud como la define Roberto Brito Lemus, que plantea que la juventud, comienza cuando se desarrolla la capacidad de reproducir la especie humana, y termina cuando se desarrolla la capacidad de reproducir el orden social. Se es joven mientras se cuestiona, contesta y demanda cambios y se evita reproducir el orden social tal cual está planteado. Cuando se evita “transar”.

La pauta de la rebelión en los jóvenes es funcionalmente constante, es decir, los jóvenes buscan cambiar y sustituir, ya que deben “matar al padre” como estrategia de inserción, proyección y supervivencia, por eso la rebelión y la protesta se mantienen constantes, como la identificación con los factores mas disruptivos de la sociedad, buscando luchas contra enemigos poderosos.
Esa pauta de rebelión es históricamente cambiante, y depende que lo está instituido como conservador, preservador del orden constituido y bloqueador de cambios, sustituciones, y del ingreso de los jóvenes a instancias de potencialidad de acción.

La pauta de rebelión se constituye en función de lo que obtura el recambio, con la impronta de la nueva generación.


¿Donde ponerse en el discurso?

En los limites. Hay que forzar la realidad. Todo discurso significativo que pretenda interpelar al voto joven, tiene sentido solo si transita los límites, es crítico y se apoya en el cambio como paradigma. Si se refiere a conflictos, utopías, incumplimiento de las normas, forzado de la realidad y convocatorias a luchas contra poderes enormes con final abierto.

El enfrentamiento para lograr los cambios, contra poderes hasta el momento “intocables” e “invulnerables”, le otorga vitalidad y dinamismo al vínculo, entre una marca política y los jóvenes. Ese final abierto, esa asimetría desfavorable, indignan, emocionan, convocan y le dan sentido a la bronca originaria y movilizadora, y la alegría de la acción y compromiso colectivos.

El discurso en el voto joven, debe quebrar el punto de vista, construido por los procesos de standarización, limites y estereotipia de los mensajes de los medios, estructurados siempre con mecanismos repetitivos, que en realidad se constituyen como un control destinado a evitar la irrupción de mensajes nuevos y disruptivos.


“Hacete cargo” 

Los jóvenes le demandan a la política, ser herramienta de reconocimiento, legitimación y solución de problemas, como la vivienda, empleo de calidad, medioambiente, espacio público o transporte, de los cuales los adultos “no se hacen cargo”, dejando a los jóvenes en un limbo.

La tensión entre lo prohibido y lo permitido, como el consumo de marihuana o el aborto. O en otras épocas, desde el divorcio, hasta circular por el espacio público en pantalones cortos, plantea un trade off que cliva y divide la cancha entre los “caretas”, y los propios, porque el joven pone en emergencia conductas “asociales” , que muchos viven y practican subterráneamente.

Es más importante lo que dicen otros jóvenes, dentro o fuera de la tribu, por afirmación o por negación, que lo que dicen los padres, los profesores, los medios, el gobierno, la religión etc.

Si los jóvenes cumplen con lo que está bien para los padres, medios, profesores, religión o gobierno, incumplen con lo que está bien para los pares y viceversa. “No tomes, no fumes, no entables relación con gente peligrosa, estudiá mucho, no gastés en cosas superfluas, no te acuestes tarde, no tengas amigos que anden en cosas raras, buscate una pareja así y así” consejos sobre la vida sexual, las relaciones, el trabajo y finalmente la política.

De esta manera, los jóvenes, gestionan el conflicto entre lo que está bien para los padres y lo que está bien para los pares, y así, de esa manera, responder a dos expectativas diferenciadas.


La demanda implícita es que sea aceptado lo inaceptable dentro de las condiciones objetivas, pero que como dice la marcha de la bronca de Pedro y Pablo, “haré de cualquier modo” .


Solamente en el terreno del conflicto y las contradicciones del sistema, el mensaje hacia el voto joven adquiere su máxima tensión y con ella la potencia y significación plenas.


Porcentaje de votantes de 16 y 17 años habilitados para votar en forma optativa
Buenos Aires 2,58%

CABA 1,57%

Catamarca 3,10%

Chaco 3,30%

Chubut 3,30%

Córdoba 3,10%

Corrientes 2,96%

Entre Ríos 3,55%

Formosa 4,40%

Jujuy 2,90%

La Pampa 3,02%

La Rioja 2,66%

Mendoza 3,08%

Misiones 4,64%

Neuquén 3,58%

Rio Negro 3,22 %

Salta 3,91 %

San Juan 3,47%

San Luis 3,49 %

Santa Cruz 3,32%

Santa Fe 3,04%

Santiago del Estero 3,55%

Tierra del Fuego 3,28%

Tucumán 3,49%

Electores en el exterior 0,15%

Total nacional 2,92%









Rubén Weinsteiner

Oferta de las #MarcasPolíticas y demanda agregada tribal en el #Votojoven:



Por Rubén Weinsteiner



Cuando analizamos la oferta política que pretende interpelar al segmento joven, la oferta de los medios masivos para los jóvenes, o la oferta de bienes y servicios de consumo para ese segmento, nos encontramos con un mismo mercado de sujetos de acción y elección, con sistemas de preferencias muy diferenciados en lo que hace a consumir y en lo que hace a votar.


Es el mismo sujeto de acción y elección, entre 16 y 30 años, que camina entre góndolas, de remeras, cervezas, celulares o autos, de programas de tv, radio o sitios web, y de candidatos a puestos electivos.

Cuando se construye una oferta para vender bienes y servicios, lo que prima son las preferencias individuales de la gente, aun cuando tengan un sentido colectivo- tribal, enmarcado en tendencias, modas y mandatos, porqué el dinero en la billetera, determina la preeminencia en la decisión, de la especificidad conductual individual por sobre el mandato tribal.


El joven gasta solo pero no vota solo

El joven va al mercado electoral con sus razones, convicciones, deseos y emociones, que se van construyendo en tiempo real y en forma permanente, desde su mundo interior de imágenes, valores, creencias y actitudes, como así también desde sus intercambios con los demás integrantes de la tribu, a partir de la decodificación tribal e individual de los mensajes enviados por la oferta política. De esa construcción, resulta la agregación de demandas, que constituye el sistema de preferencias del segmento joven.

Demanda agregada tribal

Los electores jóvenes pueden ser analizados en forma individual, pero de hecho conforman sus sistema de preferencias en forma colectiva, desde la agregación de demandas individuales, resultante interactiva, más que una suma de decisiones individuales.


La probabilidad que seis jóvenes reunidos en un bar pidan lo mismo, que si cada uno de estos estuviera solo, es de un 15%. La probabilidad que seis adultos mayores de 40 años, pidan los mismo estando juntos o cada uno solo por separado, aumenta a un 60%. La decisión en ambos casos, se modifica por el hecho de la reunión y el carácter no secreto de la opinión expresada.


En el segmento joven, para que la diferencia entre el todo y las partes sea sensible, no es indispensable que los jóvenes estén reunidos físicamente en una sala. La conformación de colectivos de agregación de demandas se da porque el joven difícilmente está solo, en la esquina, en la escuela, en el club, en la universidad, en la web 4.0, en el trabajo, en un grupo de amigos, o en marcos de pertenencia y pertinencia como las tribus urbanas, bandas, equipos de futbol, un deporte, una afición o una disco. El achicamiento del espacio público real y la expansión del espacio público virtual, ponen al joven en espacios colectivos, que los mayores de 40 años pueden y suelen evitar con mayor facilidad.


Para que la comunicación con el segmento joven sea emocionalmente persuasiva y técnicamente informativa, y no al revés, se debe tener en cuenta que es más importante lo que dicen otros jóvenes, dentro o fuera de la tribu, por afirmación o por negación, que lo que dicen los padres, los medios o los políticos. Si los jóvenes cumplen con lo que está bien para los padres, incumplen con lo que está bien para los pares y la tribu, y viceversa. “No tomes, no entables relación con gente peligrosa, estudiá mucho, acóstate temprano, no te quedes hasta cualquier hora en la computadora” consejos sobre la vida sexual, las relaciones, el trabajo y finalmente la política.



En la mayoría de los casos donde las consecuencias no revisten inmediatez , amenaza o peligro, la tensión padres-tribu, se salda a favor de la tribu, por el peso del colectivo a la hora de la aprobación y legitimación social.

La conformación de la demanda agregada, conlleva una legitimación implícita y demandada de valores, sentimientos, necesidades, deseos y aspiraciones, colectivas tribales. Esa legitimación se constituye en el corazón de la demanda agregada joven.


La demanda agregada, a través del reconocimiento y la identificación con la tribu en tanto colectivo ordenador , es el eje de la racionalidad instrumental del voto joven. Para el joven, identificación es amor, para los adultos mayores identificación, es solo empatía.


El abordaje de la demanda agregada joven, como un sistema dinámico y complejo, es una de las precondiciones para cualquier construcción discursiva, políticamente significativa, para la interpelación y colonización de subjetividades dentro del segmento 16-30.


Rubén Weinsteiner

Dante Sica: "Nos obligan a ser kirchneristas"

Curiosas definiciones del Ministro de Producción

Invitado al programa "Terapia de Noticias", el funcionario sostuvo que la posibilidad de un triunfo de Alberto Fernández los obliga a tomar medidas similares a las que tomaría Alberto Fernández.



Sica dijo también que "para nosotros no va a a ser posible" que gane Fernández.


Los múltiples análisis que dejaron las PASO, la previa de las elecciones del domingo 27 y los dos debates presidenciales sumaron el lunes por la noche un nuevo matiz. Invitado al programa Terapia de Noticias (LN), el Ministro de Producción y Trabajo, Dante Sica, venía protestando por la costumbre gremial de pedir aumentos que superen el índice de inflación, según él "porque todos quieren hacer un colchón". Allí fue donde volvió sobre la teoría de que la posibilidad de un triunfo de Alberto Fernández (aunque aclaró que "para nosotros no va a ser posible") es lo que empeora las condiciones económicas, y liquidó el razonamiento indicando que "eso nos obliga a tomar medidas que no están en nuestro ADN". "¿Lo que usted dice es que los están obligando a ser kirchneristas?", preguntó el periodista Diego Sehinkman, quien ante el "exactamente" con que respondió el funcionario macrista reaccionó con un gesto a cámara que eximió de mayores comentarios.

Ya son 15 los muertos en Chile


Autoridades coinciden que cuarta noche fue "más calmada"

Manifestación contra Piñera

El subsecretario del Interior, Rodrigo Ubilla, informó hoy que aumentaron a 15 los muertos en las jornadas de protesta en Chile, que han generado una verdadera paralización en la Región Metropolitana y que se han extendido a regiones llevando a instaurar el estado de emergencia y toque de queda. Según Ubilla, 11 de las víctimas corresponden a la Región Metropolitana y se asociarían a "quemas e incendios de centros comerciales".
La autoridad dijo que "si comparamos con el día de ayer, se observa una disminución significativa de la violencia".

Añadió que "las ciudades están recuperando su normalidad" y comentó que el foco de los incidentes ha cambiado, pasando desde el "asalto a supermercados" al "ataque a infraestructura de servicio público".
La tesis del gobierno es que los actos violentos responden a una acción concertada que apuntó, primero, a atacar el corazón de la ciudad provocando su inmovilización, con el incendio en forma simultáneo a estaciones del Metro, luego quema de buses, la cadena de abastecimiento con el saqueo a supermercados y, por eso, ahora el foco estaría en los servicios públicos. Un audio que se filtró el domingo de Cecilia Morel, esposa del presidente Sebastián Piñera, así lo deja entrever cuando llama a sus amigas a "mantener la calma" porque la "estrategia es romper toda la cadena de abastecimiento de alimentos".
Afirma en ese audio, del cual muchos dudaron, que "estamos absolutamente sobrepasados, es como una invasión extranjera alienígena, y no tenemos las herramientas para combatirla".

Llama, por último, a "disminuir nuestros privilegios y compartir con los demás". El presidente Piñera convocó para las 16.00 GMT a todos los presidentes de partidos políticos, gobierno y oposición, salvo el partido comunista, y se aguarda que tras ello anuncie el esperado cambio de gabinete. Se esperaba la medida para anoche, pero el mandatario desperdició el momento y se enredó en lugares comunes sin decir algo importante pese a lo complicado de la situación.

Por la crisis, los colegios perdieron 250.000 alumnos en lo que va de 2019

Se trata del 27% de la matrícula. Las bajas se producen por el incremento de las cuotas. El informe incluye establecimientos de la Ciudad y la provincia de Buenos Aires.



La matrícula en establecimientos porteños y bonaerenses cayó un 27% en lo que va del año.

Los colegios privados de Capital Federal y provincia de Buenos Aires perdieron en lo que va de este 2019 más de 250 mil alumnos, debido a la crisis económica que derivó en importantes incrementos de las cuotas de los establecimientos.


Según informó la ONG Defendamos Buenos Aires, los barrios porteños que más alumnos perdieron en los colegios privados fueron Recoleta y Núñez.

A partir de una nueva Encuesta Mensual de Educación orientada exclusivamente a la enseñanza privada en niveles primario y secundario, llevada adelante por los 1.900 colaboradores de la ONG Defendamos Buenos Aires con la asistencia jurídica del Estudio Miglino y Abogados, quedó acreditado que la recesión y la crisis también golpea a la matrícula de escuelas privadas bonaerenses y porteñas.

La enseñanza privada pasó de tener 1.160.000 alumnos a comienzo de 2019 a 910.000 al 30 de septiembre de 2019 con una pérdida neta de 250.000 estudiantes, primarios y secundarios en Capital Federal y Provincia de Buenos Aires en los primeros nueves meses de 2019 y 4.000 desocupados entre maestros y docentes especializados y regulares en ambos niveles educativos.

"De los 250.000 alumnos que dejaron el colegio privado, 150.000 están en la Ciudad de Buenos Aires y 100.000 en el Conurbano bonaerense. Y de ahí los barrios más afectados fueron: Palermo, Belgrano y Barrio Norte con una pérdida promedio de 30.000 estudiantes cada uno y Pilar, Morón y Ramos Mejía en el Conurbano con un promedio de 24.000 estudiantes menos en cada uno de esos tres barrios bonaerenses", explicó Javier Miglino, Director de Defendamos Buenos Aires.

"La información brindada por las distintas cámaras de los establecimientos escolares de gestión privada, primarios y secundarios, permite establecer que en Capital Federal y Provincia funcionan 3.200 establecimientos educativos privados con 1.160.000 alumnos entre ambas jurisdicciones. A la fecha quedan 910.000 lo que indica una pérdida del 27% del total de los chicos de primaria y secundaria que estudian en establecimientos privados" , agregó Miglino.

En Capital Federal se destacan las caídas en los barrios de Nuñez (2.000 alumnos), Recoleta (2.000 alumnos), Chacarita (1.600 alumnos), Almagro (800 alumnos), Flores (800 alumnos) y Caballito (800 alumnos).

En tanto, en la provincia de Buenos Aires sobresalen Lomas de Zamora/Banfield (3.000 alumnos), Lanús (2.000 alumnos), Adrogué (1.000 alumnos), Temperley (1.000 alumnos), Avellaneda (1.000 alumnos), Pilar (1.000 alumnos), Tigre (800 alumnos), San Isidro (900 alumnos), Olivos (400 alumnos) y San Justo (1.100 alumnos).

"Con todos los propietarios de establecimientos privados que hemos conversado nos manifestaron su preocupación ante la profunda recesión que padece nuestro país desde hace más de un año. Lo que no les permite ser ni remotamente optimistas de cara al próximo ciclo lectivo 2020 cuyas preinscripciones están comenzando con serias bajas", sentenció Miglino.

Facebook Algorithms and Personal Data

About half of Facebook users say they are not comfortable when they see how the platform categorizes them, and 27% maintain the site's classifications do not accurately represent them



Most commercial sites, from social media platforms to news outlets to online retailers, collect a wide variety of data about their users’ behaviors. Platforms use this data to deliver content and recommendations based on users’ interests and traits, and to allow advertisers to target ads to relatively precise segments of the public. But how well do Americans understand these algorithm-driven classification systems, and how much do they think their lives line up with what gets reported about them? As a window into this hard-to-study phenomenon, a new Pew Research Center survey asked a representative sample of users of the nation’s most popular social media platform, Facebook, to reflect on the data that had been collected about them. (See more about why we study Facebook in the box below.)

Facebook makes it relatively easy for users to find out how the site’s algorithm has categorized their interests via a “Your ad preferences” page.1 Overall, however, 74% of Facebook users say they did not know that this list of their traits and interests existed until they were directed to their page as part of this study.

When directed to the “ad preferences” page, the large majority of Facebook users (88%) found that the site had generated some material for them. A majority of users (59%) say these categories reflect their real-life interests, while 27% say they are not very or not at all accurate in describing them. And once shown how the platform classifies their interests, roughly half of Facebook users (51%) say they are not comfortable that the company created such a list.

The survey also asked targeted questions about two of the specific listings that are part of Facebook’s classification system: users’ political leanings, and their racial and ethnic “affinities.”

In both cases, more Facebook users say the site’s categorization of them is accurate than say it is inaccurate. At the same time, the findings show that portions of users think Facebook’s listings for them are not on the mark.

When it comes to politics, about half of Facebook users (51%) are assigned a political “affinity” by the site. Among those who are assigned a political category by the site, 73% say the platform’s categorization of their politics is very or somewhat accurate, while 27% say it describes them not very or not at all accurately. Put differently, 37% of Facebook users are both assigned a political affinity and say that affinity describes them well, while 14% are both assigned a category and say it does not represent them accurately.

For some users, Facebook also lists a category called “multicultural affinity.” According to third-party online courses about how to target ads on Facebook, this listing is meant to designate a user’s “affinity” with various racial and ethnic groups, rather than assign them to groups reflecting their actual race or ethnic background. Only about a fifth of Facebook users (21%) say they are listed as having a “multicultural affinity.” Overall, 60% of users who are assigned a multicultural affinity category say they do in fact have a very or somewhat strong affinity for the group to which they are assigned, while 37% say their affinity for that group is not particularly strong. Some 57% of those who are assigned to this category say they do in fact consider themselves to be a member of the racial or ethnic group to which Facebook assigned them.

These are among the findings from a survey of a nationally representative sample of 963 U.S. Facebook users ages 18 and older conducted Sept. 4 to Oct. 1, 2018, on GfK’s KnowledgePanel.

A second survey of a representative sample of all U.S. adults who use social media – including Facebook and other platforms like Twitter and Instagram – using Pew Research Center’s American Trends Panel gives broader context to the insights from the Facebook-specific study.

This second survey, conducted May 29 to June 11, 2018, reveals that social media users generally believe it would be relatively easy for the platforms they use to determine key traits about them based on the data they have amassed about their behaviors. Majorities of social media users say it would be very or somewhat easy for these platforms to determine their race or ethnicity (84%), their hobbies and interests (79%), their political affiliation (71%) or their religious beliefs (65%). Some 28% of social media users believe it would be difficult for these platforms to figure out their political views, nearly matching the share of Facebook users who are assigned a political listing but believe that listing is not very or not at all accurately.

Why we study Facebook

Pew Research Center chose to study Facebook for this research on public attitudes about digital tracking systems and algorithms for a number of reasons. For one, the platform is used by a considerably bigger number of Americans than other popular social media platforms like Twitter and Instagram. Indeed, its global user base is bigger than the population of many countries. Facebook is the third most trafficked website in the world and fourth most in the United States. Along with Google, Facebook dominates the digital advertising market, and the firm itself elaborately documents how advertisers can micro-target audience segments. In addition, the Center’s studies have shown that Facebook holds a special and meaningful place in the social and civic universe of its users.

The company allows users to view at least a partial compilation of how it classifies them on the page called “Your ad preferences.” It is relatively simple to find this page, which allows researchers to direct Facebook users to their preferences page and ask them about what they see.

Users can find their own preferences page by following the directions in the Methodology section of this report. They can opt out of being categorized this way for ad targeting, but they will still get other kinds of less-targeted ads on Facebook.
Most Facebook users say they are assigned categories on their ad preferences page

A substantial share of websites and apps track how people use digital services, and they use that data to deliver services, content or advertising targeted to those with specific interests or traits. Typically, the precise workings of the proprietary algorithms that perform these analyses are unknowable outside the companies who use them. At the same time, it is clear the process of algorithmically assessing users and their interests involves a lot of informed guesswork about the meaning of a user’s activities and how those activities add up to elements of a user’s identity.

Facebook, the most prominent social network in the world, analyzes scores of different dimensions of its users’ lives that advertisers are then invited to target. The company allows users to view at least a partial compilation of how it classifies them on the page called “Your ad preferences.” The page, which is different for each user, displays several types of personal information about the individual user, including “your categories” – a list of a user’s purported interests crafted by Facebook’s algorithm. The categorization system takes into account data provided by users to the site and their engagement with content on the site, such as the material they have posted, liked, commented on and shared.

These categories might also include insights Facebook has gathered from a user’s online behavior outside of the Facebook platform. Millions of companies and organizations around the world have activated the Facebook pixel on their websites. The Facebook pixel records the activity of Facebook users on these websites and passes this data back to Facebook. This information then allows the companies and organizations who have activated the pixel to better target advertising to their website users who also use the Facebook platform. Beyond that, Facebook has a tool allowing advertisers to link offline conversions and purchases to users – that is, track the offline activity of users after they saw or clicked on a Facebook ad – and find audiences similar to people who have converted offline. (Users can opt out of having their information used by this targeting feature.)

Overall, the array of information can cover users’ demographics, social networks and relationships, political leanings, life events, food preferences, hobbies, entertainment interests and the digital devices they use. Advertisers can select from these categories to target groups of users for their messages. The existence of this material on the Facebook profile for each user allows researchers to work with Facebook users to explore their own digital portrait as constructed by Facebook.

The Center’s representative sample of American Facebook users finds that 88% say they are assigned categories in this system, while 11% say that after they are directed to their ad preferences page they get a message saying, “You have no behaviors.”

Some six-in-ten Facebook users report their preferences page lists either 10 to 20 (27%) or 21 or more (33%) categories for them, while 27% note their list contains fewer than 10 categories.

Those who are heavier users of Facebook and those who have used the site the longest are more likely to be listed in a larger number of personal interest categories. Some 40% of those who use the platform multiple times a day are listed in 21 or more categories, compared with 16% of those who are less-than-daily users. Similarly, those who have been using Facebook for 10 years or longer are more than twice as likely as those with less than five years of experience to be listed in 21 or more categories (48% vs. 22%).
74% of Facebook users say they did not know about the platform’s list of their interests

About three-quarters of Facebook users (74%) say they did not know this list of categories existed on Facebook before being directed to the page in the Center’s survey, while 12% say they were aware of it.2 Put differently, 84% of those who reported that Facebook had categorized their interests did not know about it until they were directed to their ad preferences page.

When asked how accurately they feel the list represents them and their interests, 59% of Facebook users say the list very (13%) or somewhat (46%) accurately reflects their interests. Meanwhile, 27% of Facebook users say the list not very (22%) or not at all accurately (5%) represents them.

Yet even with a majority of users noting that Facebook at least somewhat accurately assesses their interests, about half of users (51%) say they are not very or not at all comfortable with Facebook creating this list about their interests and traits. This means that 58% of those whom Facebook categorizes are not generally comfortable with that process. Conversely, 5% of Facebook users say they are very comfortable with the company creating this list and another 31% declare they are somewhat comfortable.

There is clear interplay between users’ comfort with the Facebook traits-assignment process and the accuracy they attribute to the process. About three-quarters of those who feel the listings for them are not very or not at all accurate (78%) say they are uncomfortable with lists being created about them, compared with 48% of those who feel their listing is accurate.
Facebook’s political and ‘racial affinity’ labels do not always match users’ views

It is relatively common for Facebook to assign political labels to its users. Roughly half (51%) of those in this survey are given such a label. Those assigned a political label are roughly equally divided between those classified as liberal or very liberal (34%), conservative or very conservative (35%) and moderate (29%).

Among those who are assigned a label on their political views, close to three-quarters (73%) say the listing very accurately or somewhat accurately describes their views. Meanwhile, 27% of those given political classifications by Facebook say that label is not very or not at all accurate.

There is some variance between what users say about their political ideology and what Facebook attributes to them.3 Specifically, self-described moderate Facebook users are more likely than others to say they are not classified accurately. Among those assigned a political category, some 20% of self-described liberals and 25% of those who describe themselves as conservative say they are not described well by the labels Facebook assigns to them. But that share rises to 36% among self-described moderates.

In addition to categorizing users’ political views, Facebook’s algorithm assigns some users to groups by “multicultural affinity,” which the firm says it assigns to people whose Facebook activity “aligns with” certain cultures. About one-in-five Facebook users (21%) say they are assigned such an affinity.

The use of multicultural affinity as a tool for advertisers to exclude certain groups has created controversies. Following pressure from Congress and investigations by ProPublica, Facebook signed an agreement in July 2018 with the Washington State Attorney General saying it would no longer let advertisers unlawfully exclude users by race, religion, sexual orientation and other protected classes.

In this survey, 43% of those given an affinity designation are said by Facebook’s algorithm to have an interest in African American culture, and the same share (43%) is assigned an affinity with Hispanic culture. One-in-ten are assigned an affinity with Asian American culture. Facebook’s detailed targeting tool for ads does not offer affinity classifications for any other cultures in the U.S., including Caucasian or white culture.

Of those assigned a multicultural affinity, 60% say they have a “very” or “somewhat” strong affinity for the group they were assigned, compared with 37% who say they do not have a strong affinity or interest.4 And 57% of those assigned a group say they consider themselves to be a member of that group, while 39% say they are not members of that group.

Rubén Weinsteiner

Political brands: who gets your vote?



Rubén Weinsteiner

Marketing experts assess the political parties for brand strength and relevance
David Cameron and Nick Clegg in the final leaders’ debate in 2010.




Political campaigning for the 2015 general election has not exactly been a masterclass in marketing. Some efforts, such as the Conservative’s first election poster, which showcased a German road, and Labour’s pink bus tour to court female voters, have even been met with widespread derision. Fortunately for the two main parties, the odd communications misfire is unlikely to do long-term damage to their brands.



The upcoming leaders’ debates may be a different matter. “Politicians are mistresses and masters of the fuck-up and are good at dealing with it practically and emotionally,” says Saatchi & Saatchi director of strategy Richard Huntington. “What’s going to be more interesting is when they start squaring up to each other.”

Brands in crisis?




Huntington views Labour and the Conservatives as “the Coke and Pepsi” of the political world. He notes that in terms of brand strength, it’s difficult to distinguish them. They are the only parties with the qualities of a powerful brand: namely authenticity, product, purpose, meaning and the ability to live richly in people’s minds, he says. But their hold over the electorate has clearly waned.




The Tories did have a post-budget fillip and, on 28 March, stood neck and neck with Labour as both headed into the five and a half week general election campaign. But the Conservatives, the Liberal Democrats and Labour all began their campaigns with their all-time lowest combined polling scores. “They are at a low watermark because fewer people are buying into or understanding the role they are trying to play,” Huntingdon says.




Marketing experts are pointing to a brand crisis in the political sphere. Andrew Marsden, a brand consultant and former marketing director for soft drinks brand Britvic, believes the main parties lack focus. “The brand essence is becoming much more diluted at a time when the world is far more structurally complex,” he says. “There are a lot of people caught in the mushy middle and that’s a very dangerous place for brands to be.”




Parallels are drawn with supermarkets, as established names such as Tesco and Sainsbury’s lose share to the likes of Aldi and Lidl. Laurence Green, co-founder of advertising agency 101, says that Labour, like Tesco, is “lurching back to its value roots” while the Liberal Democrats, like Morrisons, are “great missed opportunities” in British politics and retail. “The Conservative party is trying to be Sainsbury’s, but too often looks like Waitrose, and sometimes even Fortnum’s,” he adds. “They’re all guilty of the greatest retail marketing folly of all: staring at one another rather than focusing on the consumer.”




All the while, parties such as the Scottish National Party (SNP), Green party and Ukip are making headway. Richard Exon, co-founder of ad agency Joint, says: “The old certainties are dying and the new reality is you can build a brand more quickly without market share.”

The Conservatives




The obvious brand challenge for the Conservative party is to counteract its elitist image and connect with the wider electorate. “They’ve suffered from the fact that their leadership is made up of ex-Eton, ex-Bullingdon, ex-Oxbridge,” says Juliet Haygarth, chief executive at ad agency Beattie McGuinness Bungay.




The Tories could use their reputation for financial probity to help reinforce brand strength, but a clear vision for the party is getting lost in a stream of disjointed messaging. “Everyone’s finding very small issues to highlight,” Marsden says. “There’s no overriding view and vision-setting. In our language [marketing], there’s no genuine consumer promise.”

Labour




Labour comes in for an equal amount of flak from marketing experts for concentrating on smaller issues, such as tax avoidance, at the expense of an overarching vision. Though Haygarth believes its efforts to target different audiences deserve some praise: “They are making a better fist of trying to have a conversation with various important groups in society.”





Saatchi & Saatchi’s Huntingdon, who worked on the Labour campaign during the previous election, sees both Labour and the Conservatives as having lost their way as brands: “They have a very potent reason to exist and both of them have forgotten what that is in their scramble for the middle ground.” Ed Miliband and David Cameron are also deemed relatively weak brand custodians. “Both are leaders of their parties, not really of the country,” he says.




Liberal Democrats




The Liberal Democrats appear to have sacrificed the integrity of their challenger position by serving in the collation, says Joint’s Exon. “Are they the smallest of the main parties or the biggest of the challenger brands? That’s their particular conundrum,” he says. Huntington calls the party a “non-brand” – adding that Nick Clegg has become a “lightning rod for everything that’s wrong with the government”.

The Green party, Ukip, SNP and Plaid Cymru




The smaller parties have benefited from being specialists competing against generalists, Exon says. But he also warns: “There’s a limited market for specialist brands.”




Ukip, meanwhile, appeals to the “baser instincts” of the population and is “anti a lot of things without coherence about what the future is going to look like,” Marsden says.




The SNP, meanwhile, has become “almost like the official opposition” according to Huntingdon. Devo max marks a landscape change for political brands, Marsden says: “We’re at a very interesting watershed election. This will clarify a lot about the strength of the political parties.”




Huntington believes the Green party is the only one that has framed what its brand is about. But others are not so convinced. “These days everybody’s concerned about the health of the planet, so it’s no longer a single interest thing … I don’t think they have a very well-articulated case,” says Marsden.




Lessons for marketers?




“We fell over ourselves to learn lessons from New Labour and similarly from Obama in 2008,” says Huntington. “But right now I don’t think there’s much to learn from political parties.” The dilution of the party brands reinforces key lessons in brand building because it shows the importance of having a clear brand essence and clear and well-articulated values, Marsden says. Jeff Dodds, chief executive at Tele2 Netherlands and former chief marketing officer for Virgin Media, believes political brands have at least one advantage over commercial ones – their marketing is entirely measurable. He says: “On 7 May they get to see if they have done a good job or not - a marketer’s dream, or nightmare, depending on your inclination.”