miércoles, 20 de junio de 2018

Anclajes comunicacionales en el #VotoJoven


Por Rubén Weinsteiner


En 1998 Eduardo Duhalde era para muchos, un barón del conurbano con vínculos con el narcotráfico, un político mafioso y un exponente de lo peor del peronismo.

En 2003 Duhalde era para la gran mayoría de los argentinos, un estadista, un piloto de tormentas, un hombre mesurado, inteligente, un tiempista, y alguien que seguramente pasaría a la historia como un gran presidente, que sacó al país de su peor crisis.

En 2006 Duhalde era para muchos un barón del conurbano, vinculado con factores del narcotráfico, un político mafioso y un exponente de lo peor del peronismo.

No fueron muchos ni significativos los cambios que realizó Duhalde en su vida adulta mayor. Lo que se modificó fue su marca política, su posicionamiento, las percepciones, los significados que proyecta esa marca, y constituyen el anclaje marcario político y social de la misma.

El Bambino Veira era en los 80 un técnico joven, exitoso, divertido, un play boy. La vida que todos hubieran querido contar en una reunión de egresados de 20 años del secundario. Era simplemente el Bambino.

Entre el 88 y el 98 fue en el imaginario colectivo, un pedófilo, violador, primero preso y luego indultado por Menem. Para todos era Veira a secas.

En 2014 El Bambino Veira es un personaje fascinante, divertido, un playboy, la vida que todos querrían contar en una reunión de egresados de 40 años del secundario. Para todos es el Bambino.

El Bambino Veira no cambió, cambió el anclaje.

La memoria es el último recuerdo poderoso que adquirimos, no todo lo que vivimos. El poder de ese último recuerdo, es el que constituye el anclaje.

Un anclaje es una percepción fundada y construida en una ponderación conceptual, dentro de un estado de gran intensidad, de experimentación de sensaciones con fuerte solicitación simultánea del intelecto, del cuerpo y del espíritu.

Los discursos, las canciones, los himnos, la música en general, los rituales, la simbología, las banderas, los escudos, los relatos, las palabras, los gestos, los códigos, los colores, las fechas entre otros, son mecanismos activadores de anclajes. La ubicuidad, consonancia, persistencia, constancia e intensidad de un estímulo, consolida la asociación, que es, en este sentido, uno de los fundamentals del anclaje.

En los segmentos jóvenes, los anclajes, operan de forma dinámica e intensa, alternándose y sustituyéndose uno por otro, aún cuando un anclaje esté en las antípodas del otro.

El clivaje tribal maestro, del sistema de preferencias del voto joven, es decir la división entre los que son auténticos, sinceros, sencillos, unplugged, contra los que impostan, son superficiales, truchos, mentirosos y “gatos”, se apoya fuertemente en atajos cognitivos que configuran los anclajes.

Para el sujeto de elección joven, el anclaje es un mecanismo rápido y confiable para saber ante quien se está parado, que actitud personal y tribal se debe asumir, habilitando esa toma de posición en forma inmediata, de forma de no quedar descolocado frente a la tribu .

El realismo político de los jóvenes los posiciona mediante los anclajes, antes aquellos que no reconocen determinadas problemáticas, no las legitiman, o las minimizan, esconden y niegan, no haciéndose cargo y ninguneando de esa manera las demandas de los jóvenes y su entidad para demandar.

Los jóvenes le demandan a la política ser herramienta de reconocimiento, legitimación y solución de problemas, como la vivienda, empleo de calidad, medioambiente, espacio público o transporte, de los cuales los adultos “no se hacen cargo”, dejando a los jóvenes en un limbo.

La tensión entre lo prohibido y lo permitido, como el consumo de marihuana o el aborto, o en otras épocas, desde el divorcio, hasta circular por el espacio público en pantalones cortos, plantea un trade off que cliva y divide la cancha entre los “caretas”, “gatos” y los propios, ya que el joven pone en emergencia “conductas asociales” , que muchos viven y practican subterráneamente.

Es más importante lo que dicen otros jóvenes, dentro o fuera de la tribu, por afirmación o por negación, que lo que dicen los padres, los profesores, los medios, el gobierno, la religión etc.

Por eso los anclajes de las marcas políticas o corporativas en los segmentos jóvenes son esencialmente tribales.

Si los jóvenes cumplen con lo que está bien para los padres, medios, profesores, religión o gobierno, incumplen con lo que está bien para los pares y viceversa. Mandatos como “no tomes, no fumes, no entables relación con gente peligrosa, estudiá mucho, no gastés en cosas superfluas, no te acuestes tarde, no tengas amigos que anden en cosas raras, buscate una pareja así y así” contradicen normas y pautas tribales. La vida sexual, las relaciones, el trabajo y finalmente la política, son espacios donde se pone en juego la tensión entre la autoridad formal y la cultura normativa de la tribu.

Para una marca política o corporativa, el anclaje es un modo de asegurar la permanencia de una experiencia determinada, que fundamenta una valoración rentable.

Las marcas políticas para ser eficaces en los segmentos jóvenes, deben plantear anclajes sólidos, que soporten disensos formales activos, compartan luchas contra poderes grandes con final abierto, y estimulen a los jóvenes encarnar una contestación a lo que la sociedad “vieja” le propone.

En los segmentos jóvenes los procesos de despliegue, activación y permanencia de los anclajes, son como dijimos de referencia tribal, intensos y altamente dinámicos. Los sujetos de elección jóvenes son volubles y esperan grandes cambios. Por eso están abiertos a sustituir anclajes con rapidez. Los jóvenes siempre están a la expectativa de que algo cambie. Esas sustituciones de anclajes se alinean con las demandas que los ordenan como segmento.

Para las marcas políticas es mucho más viable, intentar sustituir anclajes en los sectores jóvenes que en los sectores mayores.

En el segmento 16-34, los anclajes que constituyen el sistema de preferencias, priorizan la propia historia, las propias emociones, y los anclajes en construcción y cambio permanente. El sujeto de elección joven relega los dolores, miedos, pasiones, frustraciones, alegrías, inseguridades y certezas que no sean las de su propio recorrido. Los mandatos familiares, los relatos ocultos, las historias de domingo, no solo no garantizan continuidad en el voto, sino que la rebeldía muchas veces lleva a los jóvenes a adversar la tradición familiar. Esto les otorga elasticidad, soltura, y cierta labilidad en la construcción de su sistema de preferencias, y la apertura para ser interpelados y convocados a sustituir anclajes.

Rubén Weinsteiner

Discurso 4.0 y #votojoven: verdad y emoción en oraciones cortas

Por Rubén Weinsteiner


El discurso 4.0 se emite desde actores políticos y corporativos hacia sujetos jóvenes de elección, consenso y consumo; y se despliega ante audiencias de audiencias.

Twitter, Facebook,  Instagram, Whats App, los SMS, el e-mail, son lugares conceptuales de expresión, que modificaron disruptivamente el discurso por formato, extensión, recorrido y definición del mismo, transformando los discursos sociales, creando nuevos géneros que implican diferentes estrategias de intercambio de información, producción, comprensión y lectura de textos, y profundizando la brecha con los adultos inmigrantes digitales.

La comunicación 4.0, última forma de comunicación humana, se ha desarrollado en todas los esferas sociales, sustituyendo a géneros tradicionales como la carta, el diálogo, la conversación o el debate, y ha modificado los géneros del discurso de transmisión de conocimientos, como los diccionarios y los métodos de enseñanza, muy especialmente en los sub 25.

Para algunos este cambio abrupto y profundo, representa una amenaza. Teniendo en cuenta que las palabras son el órgano constitutivo del pensamiento, para los que exploramos nuevas formas de comunicar, las innovaciones representan más que una amenaza, la oportunidad de explorar las posibilidades a las que nos conduce el lenguaje, que son en definitiva las de la mente humana.

Googlear o cliquear son verbos que no vienen a reemplazar palabras, sino a dotar de representación lingüística a posibilidades nuevas. Escribir 2b or nt 2b no priva a alguien de leer y apropiarse intelectualmente de la literatura de Shakespeare, sino de construir un puente (una traducción, si se quiere) entre los usuarios de esas expresiones y los de otras prácticas comunicativas.

La narrativa y el discurso 4.0 construyen y acumulan en el campo de las emociones, donde la cognitividad fundamenta y la emocionalidad define.

Junto con las palabras nuevas y las abreviaturas 3.0 y 4.0, aparecen los emoticones como signos que denotan y comunican emociones como sonrisa, tristeza, llanto, asombro, duda, apoyo, indignación, deseo, coquetería etc. Los emoticones y la acotación icónica, son estrategias que operan como pistas perceptivas. Estos elementos suprasegmentales del discurso, favorecen la comprensión del mensaje, al posibilitar la metarepresentación de la emocionalidad y las intenciones verdaderas.


Esa emocionalidad exprés, como factor constitutivo central del discurso 3.0, determina la credibilidad del mismo y su viralidad potencial.

El discurso 3.0 de los nativos digitales, tiene una funcionalidad primordial lúdica, donde la comunicación presenta aspectos muy personales, al ser los jugadores “amigos” y “seguidores”. Vemos dos rasgos emocionales muy marcados en esta forma de comunicación, el humor y la identidad. Por eso los jóvenes necesitan establecer en su discurso 3.0, con vehemencia los rasgos emocionales principales de su persona. En esta tarea, el humor y la protesta juegan un papel importante: ser gracioso y ser mordaz son formas rápidas y efectivas de conseguir ser conocido, valorado y viralizado en este entorno (aunque, por supuesto, no las únicas).


La narrativa y el discurso 4.0 de una marca política, para desarrollar una propuesta de valor, dotada de emocionalidad y verdad, deberán revelar el grado de aptitud de la marca, para satisfacer demandas y proponer nuevas perspectivas.

El discurso 4.0, emocional y directo, se caracteriza por articular oraciones cortas, de cómo máximo siete palabras, donde cada palabra debe luchar por su supervivencia, y donde la percepción del valor de verdad y potencia de emocionalidad de una oración, resultan inversamente proporcional a su extensión.


Oraciones cortas, emoción y valor de verdad


Volviendo a Shakespeare, en Macbeth escribía: “La Reina, mi Lord, murió” una oración emocional, directa y perfectamente twitteable.


Un lugar efectivo, para que una oración corta construya emocionalidad e instale percepción de verdad, es al final de un largo párrafo. Esa oración corta le da sentido y a la vez resuelve la función de ese párrafo.


Una buena estrategia de pinzas, para que dos oraciones cortas se constituya en “anillo de la verdad y emoción” de un párrafo largo, es ubicar a la primera como una especie de subtitulo y a la segunda como oración final despegada del párrafo más largo, pausa mediante y rodeando el párrafo.


George Orwell lo utiliza en “Animal farm”


It was a pig walking on his hind legs.


Yes, it was Squealer … And finally there was a tremendous baying of dogs and a shrill crowing from the black cockerel, and out came Napoleon himself, majestically upright, casting haughty glances from side to side, and with his dogs gambolling round him.

He carried a whip in his trotter.

El subtitulo que abre, construye sentido, el párrafo largo puede ser tedioso, pero prepara al auditorio y empodera a la oración final, con la que se define emocionalmente el tramo del discurso.

Otro ejemplo interesante lo vemos en Anthony Burgess, autor de “La naranja mecánica” cuando en la escena final y con la música de la novena sinfonía de Beethoven, el personaje dice:

Oh, it was gorgeosity and yumyumyum. When it came to the Scherzo I could viddy myself very clear running and running on like very light and mysterious nogas, carving the whole litso of the creeching world with my cut-throat britva. And there was the slow movement and the lovely last singing movement still to come. I was cured all right.

Burgess nos presenta aquí una última oración con cinco palabras muy cortas, que no solo define un párrafo importante, resuelve, construye sentido y cierra el libro, luego devenido en película.

Lo que define el carácter corto de una oración corta, es el conjunto de oraciones que rodean a esa oración. En un mundo de oraciones de 25 palabras, las oraciones de 7 adquieren un poder especial.


Las oraciones cortas, se constituyen en atajos cognitivos en la construcción del sistema de preferencias del voto joven. El discurso 4.0, con sus oraciones cortas debe plantear el “para qué”, el candidato quiere llegar al poder, y por otra parte, generar identificación.





Los sujetos de elección jóvenes, necesitan para relacionarse emocionalmente e identificarse con una marca política, atribuirles a estas, voluntades, particularidades, valores, obligaciones, promesas, diferencias y capacidades subjetivas.


Ese es el eje de la racionalidad instrumental del voto joven. Para los adultos, identificación es solo empatía, para el joven, identificación, es amor.


Rubén Weinsteiner

La gran vagina de Europa

Semióticamente el gesto de Merkel es claramente una vagina. Siguiendo con la semiósis, así como para los hombres el auto es el pene, para las mujeres la cartera (el lugar donde se guarda y de donde sale la plata) es la vagina, Alemania es la gran vagina de Europa.

Merkel: kinesia y comunicación


How Republicans Can Win the Midterms




It won’t be easy, but with some lucky breaks and a lot of Democratic squabbling, the GOP could hold the House.


By CHARLIE MAHTESIAN



There are so many signs of a coming rout in the House in November that’s it’s almost impossible to envision any way for Republicans to hang on to their 24-seat majority. And yet a faint outline of how the party might pull it off is nevertheless taking shape.

It’s not readily obvious. There are a record number of GOP retirements—42, so far—including many in the kinds of suburban districts that will be hardest for the party to hold. Democratic energy and enthusiasm are stratospheric, whether measured in polling, small-donor fundraising, turnout in special elections or sheer number of candidates running for office.


Republicans must also contend with historical precedent. Looking back over the past quarter-century, four of the past six midterms produced wave elections against the party in control of the White House. And the two that were kind to the party in power came in the wake of extraordinary circumstances: the Clinton impeachment and 9/11.

Change the aperture to the past half-century, and there’s still more ominous news. In nearly every midterm election in which a president’s approval rating was below 50 percent—the zone where Donald Trump lives—a shellacking followed. (The lone exception was 2014 in President Barack Obama’s second term, when Democrats lost only 13 seats.)

It’s not clear House Republican incumbents recognize how bad it is. Members typically have finely tuned political antennae, but more than 40 of them were outraised in the final quarter of 2017 by their Democratic opponents. They’re either oblivious to the forces swirling around them or have flat-out given up.

But here’s the surprising thing. As dire as the situation seems for Republicans, the elements of a skin-of-their-teeth escape are coming into focus.

Beginning in late December, both the generic congressional ballot and Trump’s approval ratings began ticking upward. These numbers, apparent across almost all polls, were enough to curtail growing talk of a Democratic wave election on the horizon. Even Priorities USA, the biggest Democratic super PAC, took notice.

“In the last few weeks, Democrats turned their attention to other issues while Trump has continued to promote his economic policies, and Trump’s numbers have incrementally improved as a result,” the super PAC announced in a memo. “While still on track for a successful November, the extent of Democratic gains will be blunted if Democrats do not reengage more aggressively in speaking to the economic and health care priorities of voters.”

The snapback in the polls may be short-lived. Over the past two weeks, the generic ballot numbers have moved slightly in a Democratic direction. The Republican uptick in the polls could represent a sign that the president and his party are beginning to get credit for the economy and tax cuts, or it could be simply a dead cat bounce. Either way, if the party can keep the generic ballot deficit under about 9 percentage points and the president’s approval ratings can remain in the mid-40s, the GOP is in the range of where it needs to be to have a fighting chance of holding its House majority.

The cavalry will be arriving in force for the members who can hold out. It’s not just the National Republican Congressional Committee that’s cash-flush and ready to rescue hopelessly outgunned candidates. There’s the Congressional Leadership Fund and its sister group, the American Action Network, which together raised $66 million in 2017. That money will be spent on bolstering candidates and promoting the tax cuts to voters. The Koch network has promised to spend $300 million to $400 million during the 2018 election cycle on conservative political and policy campaigns.

The reliable a-noun-a-verb-and-Nancy-Pelosi strategy will still work. But then comes the hard part. To a large degree, the fate of House Republicans will be decided in the places where the party’s brand is weakest: in suburban districts Hillary Clinton carried in 2016, or where Trump ran well behind past Republican nominees, or where the new tax bill could hurt more than it helps.

Democrats, in fact, would be in reach of a majority just by running the table in California and a few Northeastern states. There are at least six—and as many as 10—realistic pickup opportunities in California alone. And there are another 10 to 12 seats that are gettable under the right conditions in New York, New Jersey and southeastern Pennsylvania.

Republicans will have to embrace, fund and protect their blue-state colleagues, not to mention allowing them to get distance from the president and his policies. None of that will come naturally to the red-state dominated Republican Conference. It won’t be easy for the party to acknowledge its fate in the House might be tied to the Vichy Republicans of the Acela corridor.

The other essential ingredient of the Republican survival plan is largely out of the party’s hands: Democratic self-immolation. Naturally, it’s already underway.

Trump has re-engineered the laws of candidate supply and demand, leading to Democratic primaries that are teeming with viable prospects. Yet that’s also raising the odds of bruising, cash-draining contests before the general election, which could force some candidates to adopt positions that will haunt them in a general election.

In one of those primaries, the Democratic Congressional Campaign Committee has thrown an incumbent, Chicago-based Rep. Dan Lipinski, under the bus, by declining to provide its endorsement to him against a top challenger, Marie Newman. Across the border in Wisconsin, the long-shot bid to knock off House Speaker Paul Ryan has been sidetracked by a primary between progressive favorite Randy “Ironstache” Bryce and another progressive, Cathy Myers, who raised $183,000 in the latest fundraising quarter.

Various Democratic and liberal groups are already taking steps to cull the primary herds. That work, in turn, is leading to the kind of intraparty bitterness and acrimony that proved costly to Clinton after her 2016 primary with Bernie Sanders. In Texas, for example, the DCCC dropped an oppo research bomb last week on a leading progressive candidate it judged to be a sure loser in November. She won’t forget that, and neither will her supporters.

In California, the primary problem is acute. Democrats are approaching flop-sweat status over a nightmare scenario: The state’s unusual top-two primary system could mean that no Democratic candidate at all appears on November ballots in several key races. Under the system, the top two vote-getters move on to the general election, regardless of party affiliation. With big fields of Democratic candidates threatening to splinter their party’s share of the vote—there are eight Democrats, for example, running in the seat left open by the retirement of Rep. Ed Royce, an Orange County Republican—it’s a very real prospect that two Republicans will face off for a seat or two in November.

“We have a population problem,” Eric Bauman, the California Democratic Party chairman, warned delegates at the state convention on Saturday. “We may be aced out of seats that are primed, set and ready for us ... where the voters in those districts are ready to elect a Democrat.”

The first election of the campaign season doesn’t take place until next week in Texas, so it’s too early to know whether the Democrats’ demolition-derby primaries are a problem or merely a consequence of the party’s health. But for now, they offer hope for the Republicans in a year when there isn’t much of it.

El derecho laboral a desconectarse de la web


La aseguradora Axa ha sido la primera empresa española en incluir el derecho de su plantilla a no responder llamadas o correos fuera del horario laboral

"El horario es el que es y nos pagan por esas horas. No se puede tolerar que haya gente que te mande un correo o te llame a horas intempestivas o en fin de semana", dice Nieves del Moral, que negoció el convenio por parte de CCOO

UGT pide incluir este derecho en el Estatuto de los Trabajadores y la Ley de Prevención de Riesgos para evitar riesgos psicosociales



El derecho a la desconexión digital llega a España.

Entrar a la oficina a las diez de la mañana, pero responder un mail a las nueve. Salir a las siete, pero atender una llamada a las siete y media y un mensaje a las ocho. Las nuevas formas de estar conectado han hecho que el comienzo y el final de la jornada laboral sean más difusos que nunca. Por primera vez, una empresa en España ha regulado el derecho a la desconexión de sus empleados: la aseguradora Axa ha incluido en su convenio colectivo el derecho de la plantilla a no responder a mensajes o llamadas fuera de su horario laboral.

Como país, Francia ha sido pionero en regular este derecho en su última reforma laboral. Desde el pasado 1 de enero, las empresas de más de cincuenta trabajadores tienen que negociar con sus trabajadores una especie de código de desconexión. En España, el Ministerio de Empleo ha mencionado en varias ocasiones la posibilidad de regular este derecho, pero sin ninguna concreción.

El nuevo convenio firmado entre Axa y Comisiones Obreras explicita que "salvo causa de fuerza mayor o circunstancias excepcionales", la aseguradora reconoce el derecho de los trabajadores "a no responder a los mails o mensajes profesionales fuera de su horario de trabajo". El grupo señala que siempre han tratado de ser un referente y crear "el mejor ambiente posible" y que este convenio da un paso más en ese sentido.

Nieves del Moral es secretaria de CCOO en Axa y una de las negociadoras del convenio. El derecho a la desconexión era una de sus prioridades cuando comenzaron el diálogo con la empresa: "Los sitios de trabajo cambian, tenemos el teletrabajo regulado, somos cada más más digitales, hay otras formas de comunicación y eso puede afectar a la vida privada y la conciliación. La empresa mostró sensibilidad a todo esto".

Si hay voluntad, dice Del Moral, el derecho a la desconexión puede extenderse a otras empresas. "A todos nos pagan por trabajar, el horario es el que es y nos pagan por esas horas. No se puede tolerar que haya gente que te mande un correo o te llame a horas intempestivas o en fin de semana. ¿Dónde está el descanso", afirma.
Regular el derecho

¿Es necesaria una regulación que garantice este derecho? Para UGT, sí. La aparición de las nuevas tecnologías y la economía digital están haciendo que se difuminen las fronteras entre vida profesional y personal, dice el sindicato. Por eso propone que, a través de la negociación entre sindicatos y patronal, se introduzca este derecho en la Ley de Prevención de Riesgos Laborales y en el Estatuto de los Trabajadores. Es el Estatuto el que regula la ordenación del tiempo de trabajo.

Desde la secretaría de Salud Laboral de UGT alertan de que los riesgos psicosociales se han convertido en una "importante fuente de siniestralidad laboral" y señalan que el derecho a la desconexión serviría para garantizar el descanso y el respeto a una jornada laboral que actualmente se alarga de muchas maneras diferentes.

El abogado laboralista Fabián Valero, de Zeres Abogados, cree que la regulación actual ya fija una jornada laboral que debe cumplirse. "Cuando tú suscribes un contrato estás suscribiendo una jornada concreta de trabajo. Ese es el tiempo que estás a disposición de la empresa, no más", dice. Las profesiones en las que hay guardias u otro tipo de disposición deben contar con acuerdos y con un plus de disponibilidad.

No obstante, señala Valero, la norma actual está pensada para otro tipo de empresa: "Quizá estaría bien ampliarla, al menos, darle una vuelta". La clave, apunta, estaría sobre todo en la negociación colectiva para que cada sector o empresa pueda adaptar ese derecho a sus condiciones concretas.



Cuando no contestar un whatsapp del jefe es un derecho laboral


Regular el derecho del trabajador a desconectar puede quedar en papel mojado y los sindicatos abogan para que se haga en la negociación colectiva

"Una cosa es la ley, otra la realidad", dice un abogado laboralista, que recuerda que las horas de jornada laboral establecidas en el contrato ya marcan cuándo debe trabajar un empleado y cuándo no

Lo que no queremos como trabajadores en muchas ocasiones lo exigimos como clientes o consumidores en una de ley del embudo.


La escena será habitual para muchos. Sales de la oficina por la tarde, con la jornada laboral concluida. Y apenas te has sentado en el sofá o en una terraza, te llega un mensaje del jefe. Se le ha olvidado preguntarte algo, no encuentra un dato en ese informe que le has entregado para la reunión del día siguiente. La jornada laboral no está tan concluida como pensabas.

Whatsapps tardíos del jefe, una petición de última hora de un cliente a través del email, la angustia de saber, en algunos casos, que el doble tick azul delata que hemos visto un mensaje de la oficina o de estar esperando un correo del que alguien quiere una respuesta, sean las ocho de la tarde de un martes o la una del mediodía del sábado.



Son situaciones recurrentes y con un agravante reciente. Pasada la época de las vacas gordas, cuando firmar un contrato y que la empresa te diera un móvil era prácticamente uno, las compañías tiran de los móviles particulares de sus empleados. El teléfono de la oficina, a malas, se podía apagar. Quedarse sin el móvil propio para evitar al jefe parece más complicado.

Vivimos enganchados al trabajo. Los teléfonos móviles e internet trajeron consigo (en pocos casos, pero algunos) el teletrabajo. Pero también el trabajo constante. Las líneas entre tiempo laboral y de ocio son difusas por la perenne presencia de los smartphones en nuestras vidas y lo fácil y rápido que resulta contactarnos y pedirnos algo muy concreto. Puede ser una conversación de 20 segundos, una pregunta que no cuesta nada contestar. Estamos ahí, al otro lado de la pantalla, y caemos en ello, total, son 20 segundos. Solo es una más entre las casi 100 veces al día que, de media, desbloqueamos el teléfono para mirar algo.

El problema es que, mentalmente, nos impide olvidarnos del trabajo. En España, tres de cada diez trabajadores reconocen que no son capaces de desconectar durante sus vacaciones, según un estudio de Randstad. Además, un 39% de las personas se mantiene conectada por iniciativa propia y un 56% admite que su responsable laboral espera de él o ella que esté disponible por teléfono o correo electrónico durante los periodos de descanso.

Para evitar estas situaciones, Francia ha incluido en su última reforma laboral lo que han venido a llamar "el derecho a la desconexión". Con esta medida, las empresas de más de 50 empleados tienen que negociar con la plantilla en qué horarios los trabajadores tienen derecho a apagar el móvil y no ser molestados.

La medida es innovadora a nivel estatal, pero no pionera. En Alemania, por ejemplo, Volkswagen directamente bloquea el acceso al correo en el móvil entre 18.15 y 7.00 del día siguiente.


La patronal en España y Francia ya ha advertido de que hay sectores donde no es posible la desconexión.

El problema es cómo regular esto. Los sindicatos creen que legislar sería positivo, pero si se hace a la francesa no funcionará. "La ley francesa se enmarca en una situación de ambigüedad y queda en manos de lo que plantee la empresa", opina Ramón Górriz, secretario de Acción Sindical de CCOO. "Tiene que hacerse en la negociación colectiva, porque depende de los sectores. Si no, pasará como con la Ley de Igualdad, que está muy bien, pero luego no se aplica", argumenta.

Górriz abre el arco y explica que "ya existen unos derechos laborales recogidos en el Estatuto de los Trabajadores, pero también existen una precariedad, y eso presiona a cualquier trabajador a tirar sus condiciones para abajo".
Ya existe la jornada laboral como referente

Actualmente, en España no hay ninguna legislación específica sobre la desconexión, pero sí hay una que dice que cualquier trabajador pacta con su empresa las horas laborales (40 a la semana, por ejemplo) y no tiene ninguna obligación más allá de eso. "Las horas extraordinarias son voluntarias, nadie tiene la obligación de realizarlas salvo causa de fuerza mayor, como que se inunde una nave, por ejemplo", explica Juan Luis Ballesteros, abogado laboralista de Red Laboris.

Pero luego está la realidad. A ver quién le dice al jefe que no se queda a hacer horas extra o que pasa del sábado de convivencia. "Hay una prohibición de realizar horas extraordinarias habitualmente y, si se hacen, deben remunerarse", explica Ballesteros. "Pero cada poco salen informaciones sobre las horas extra que no se pagan".

¿Tendríamos derecho a negarnos? ¿Tenemos derecho a no contestar a ese email del jefe a las 21.00? ¿A salirnos de un grupo de Whatsapp del trabajo en el que nos han metido sin preguntar? "Sería [de producirse] un despido improcedente", responde el abogado. "Pero el patrón tiene muchos currículums esperando", añade Górriz. "Vete a juicio, que mientras estás en la calle y sin que te paguen".
La ley del embudo

Otro problema con la desconexión es que lo que no queremos como trabajadores en muchas ocasiones lo exigimos como clientes o consumidores, en una especie de ley del embudo que mezcla desconexión y conciliación laboral y familiar. "El español piensa que a las 7 de la tarde su abogado o arquitecto tiene que estar disponible. O el que sale a esa hora del trabajo, si va a una tienda y está cerrada, no vuelve. Es un problema de empresarios, pero también de la sociedad", sostiene Ballesteros.

¿Lo va a solucionar una ley? "Las leyes van haciendo mella. No de primeras, pero con el tiempo se iría asumiendo. Pero tengo dudas con su aplicación práctica", plantea el abogado. "No se puede prohibir a una empresa entregar un móvil a un empleado. ¿Qué va a decir entonces la ley? ¿Que no se puede enviar un email a partir de cierta hora? Dirá que no se puede obligar al trabajador a llevarse el teléfono a casa", se autorresponde. No lo dice abiertamente, pero en su reflexión flota la idea inicial: eso ya existe. Como el hecho de que no hay obligación de trabajar fuera del horario laboral, ni presencialmente ni a distancia.

Mientras llega la ley, o no, seguiremos recibiendo mensajes a deshora. De la comprensión de los jefes o clientes y de la posición de fuerza que tenga el empleado en la empresa dependerá que cada uno se vea más o menos obligado a contestarlos. La realidad es que un 12% de los trabajadores está quemado en el trabajo (síndrome del burnout) y, aunque no tenga por qué ser debido a la conexión permanente, vivir pendiente de que te pidan algo del trabajo en cualquier momento del día seguro que no ayuda.

A wider partisan and ideological gap between younger, older generations

The generation gap in American politics is dividing two younger age groups, Millennials and Generation X, from the two older groups, Baby Boomers and the Silent Generation.

In 2016, as in recent years, Millennials and Gen Xers were the most Democratic generations. And both groups had relatively large – and growing – shares of liberal Democrats: 27% of Millennials and 21% of Gen Xers identified as liberal Democrats or Democratic-leaning independents.

By contrast, Boomers and Silents were the most Republican groups – largely because of the higher shares of conservative Republicans in these generations. Nearly a third of Boomers (31%) and 36% of Silents described themselves as conservative Republicans or Republican leaners, which also is higher than in the past.

The differences in partisan identification across generations are most apparent in the shares of liberal Democrats and conservative Republicans in each. All four groups have comparable numbers when it comes to groups in the middle: conservative and moderate Democrats and moderate and liberal Republicans.

The public’s overall partisan and ideological balance changes little from year to year. But there have been some long-term shifts among the public and within generational groups, according to a new analysis based on more than 15,000 interviews conducted in 2016 as well as earlier survey data. (For a look at trends among registered voters, see “The Parties on the Eve of the 2016 Election: Two Coalitions, Moving Further Apart.”)

The share of liberal Democrats in the public has grown. In 2016, 21% of Americans identified as Democrats or Democratic leaners and also as liberal. While that is only somewhat higher than a year earlier (19%), it is the highest share dating back to 2000. At that time, just 12% of the public described themselves as both liberal and as Democrats or Democratic leaners.

There has been little change since 2000 in other partisan and ideological categories, although the share saying they do not lean to either party is smaller today (11%) than in the early 2000s (17% in 2000).

Millennials were most likely to identify as liberal Democrats. In 2016, a majority of Millennials (55%) identified as Democrats or leaned Democratic; 27% described themselves as liberal Democrats – the highest share of any generation. For much of the past decade, conservative and moderate Democrats outnumbered liberal Democrats among Millennials. But in the past few years, there were about as many liberal Democrats as conservative and moderate Democrats among this youngest adult age group (those who were 18 to 35 in 2016).

The share of liberal Democrats in Gen X ticked up. As in recent years, conservative and moderate Democrats made up the largest partisan and ideological group among Gen Xers (27%), who were ages 36 to 51 last year. However, the share of Gen Xers who identified as liberal Democrats (21%) stood at its highest point since 2000. About as many Gen Xers (23%) described themselves as conservative Republicans, a figure that has not changed much in recent years.

Boomers have turned more conservative. In both 2015 and 2016, about three-in-ten Boomers (30% in 2015, 31% in 2016) identified as conservative Republicans – the highest percentages dating back to 2000. In both years, conservative Republicans made up the largest single partisan and ideological group among Boomers.

Members of the Silent Generation continued to be most likely to identify as conservative Republicans. The GOP has made large gains among Silents in recent years. Eight years ago, Democrats and Democratic leaners outnumbered Republicans and GOP leaners among Silents by 48% to 40%; in 2016, 49% of Silents identified as Republicans or leaned Republican, while 43% leaned Democratic. The share of Silents who describe themselves as conservative Republicans increased by 9 percentage points over this period, from 27% to 36%.

La UE confirmó que los aranceles a productos de EEUU comenzarán a regir el viernes




Los aranceles punitivos de la Unión Europea (UE) a productos estadounidenses entrarán en vigor a partir del viernes, confirmó la Comisión Europea.

La medida es una reacción a las tasas especiales impuestas por el presidente estadounidense, Donald Trump, al acero y el aluminio.

A principios de junio entraron en vigor aranceles de un 25 y un diez por ciento a las importaciones estadounidenses de acero y aluminio, respectivamente. La UE considera estos aranceles incompatibles con las reglas de la Organización Mundial de Comercio (OMC).

Los aranceles de la UE se aplicarán en una primera fase a importaciones de productos estadounidenses por un valor anual de 2.800 millones de euros.

"No queríamos llegar a esta situación", declaró la comisaria de Comercio de la UE, Cecilia Malmström, que añadió que las decisiones unilaterales de Washington no habían dejado otra opción a Bruselas. Si Estados Unidos retira sus aranceles, las medidas de la UE también se cancelarán, aseguró.

Familias unidas, Trump se suaviza

Trump firma decreto, permite a niños migrantes estar con padres

Donald Trump muestra el decreto firmado (foto: ANSA)


El mandatario estampó este miércoles su firma en una orden ejecutiva que pretende poner fin a una práctica que ha causado estupor entre los propios republicanos, provocado la condena del Papa, la reprobación de Naciones Unidas y el rechazo de otros Gobiernos, como el de Reino Unido. Incluso se avecinaba una gran protesta nacional en 150 ciudades contra esa política.
Trump firmó finalmente un decreto para tener unida a las familias de inmigrantes ilegales en la frontera con México, pero al mismo tiempo resaltó que la línea de la "tolerancia cero" sigue adelante.
"Firmaré una orden ejecutiva en breve... Lograremos mantener juntas a las familias", dijo hoy el presidente Donald Trump en la Casa Blanca.
"Haré algo que, de cualquier modo, será preventivo, pero al final se acordará con la legislación", añadió el mandatario, en referencia a la normativa que los republicanos intentarán votar mañana en la Cámara, sin seguridad, sin embargo, de tener las adhesiones necesarias.
"Queremos seguridad para nuestro país pero, al mismo tiempo, tenemos compasión, queremos mantener a las familias unidas. Es muy importante", declaró el magnate.
Por otro lado, el presidente decidió posponer el picnic que tenía previsto realizar mañana en la Casa Blanca con miembros del Congreso, en medio de la polémica que recae sobre su figura por la separación de los niños inmigrantes. "No me parece correcto hacer un picnic", aseveró.

Detrás del giro de Trump plasmado con el decreto, estaría Melania, la primera dama, reveló la cadena de noticias CNN. Según un ejecutivo de la Casa Blanca citado por ese medio periodístico, las esposa de Trump trabajó durante varios días en la sombras, alentando a su esposo a tener consideración con familias de inmigrantes que llegan por la frontera con México, ya sea siguiendo el camino legislativo o actuando solo.
En los últimos días, Melanie, a través de su portavoz, dijo que quería "un país que respete todas las leyes, pero que también gobierne con el corazón".
En tanto, el gobierno continuaba con la construcción de una ciudad de tiendas de campaña para albergar a niños migrantes en Tornillo, Texas, con unas 4.000 camas.
Debido a una orden de 1997, los niños no pueden ser detenidos por más de 20 días con los adultos.
La acción ejecutiva se produjo este miércoles luego de intensas llamadas de ambos lados de la división política para que Trump, o el Congreso, ponga fin a la polémica política de separación familiar.
El diputado Peter King, de Nueva York, se convirtió en el último republicano en unirse hoy al coro de protestas cuando llamó a Trump para pedirle que suspenda la política de separación familiar .
Mientras tanto, fuentes citadas hoy por la cadena NBC News, informaron que el gobierno de Trump tiene previsto utilizar las tierras federales de Tornillo para albergar un refugio temporal para niños migrantes no acompañados. Se trata de un centro que, si bien inicialmente tiene 360 camas, se prevé que sea ampliada hasta las 4.000 en las próximas semanas.

El número de familias que cruzan la frontera de México con Estados Unidos no para de crecer, a pesar de las políticas de "tolerancia cero" que está implementado la Casa Blanca, y que separa a los padres de sus hijos.
De acuerdo a los últimos datos, entre el 19 de abril y el 6 de junio, 2.033 niños fueron separados de sus padres al tratar de ingresar de manera irregular en el país.
Trump volvió a culpar hoy a los "demócratas" por no haber aprobado "una buena legislación migratoria", y reiteró que "los republicanos quieren seguridad". "Es culpa de los demócratas, no nos darán los votos necesarios para aprobar una buena legislación migratoria", escribió en Twitter el mandatario.

López Obrador tiene un primer choque con Trump por la política migratoria



Condenó la separación e jaulas de padres e hijos. La Cancillería amenazó con "recurrir a tribunales internacionales".


López Obrador en un reciente acto en Mexicali, Baja California.



La política de "tolerancia cero" que Donald Trump aplica contra los migrantes se metió en la campaña mexicana y Andrés Manuel López Obrador (AMLO) reclamó al presidente Enrique Peña Nieto enviar una dura "nota diplomática" contra la administración del republicano por enjaular a niños separados de sus padres.


El pedido no pasó desapercibido para la aadministración priista que en efecto condenó estos actos como una acción "cruel e inhumana" y pidió su suspensión a través de su poderoso canciller, Luis Videgaray, quien incluso amenazó con demandar a Estados Unidos ante tribunales internacionales.


La situación también reflejó el notable giro en la relación de López Obrador con Peña Nieto, a quien hace no muchos meses atrás acusaba de integrar "la mafia del poder". Desde que es candidato firme a sucederlo e inició un acercamiento al influyente establishment económico de México, López Obrador empezó a exhibir un trato muy respetuoso con quien posiblemente tenga que suceder, en una larga transición que irá desde las elecciones del 1 de julio, hasta fin de año, cuando asumirá la Silla del Aguila, el próximo presidente mexicano.

López Obrador se encargó de aclarar que su sugerencia no busca "torpedear" las acciones que el Gobierno Federal ha tomado frente a este caso.

"Quiero pedirle al presidente Enrique Peña Nieto que actúe con urgencia y propongo, respetuosamente tres acciones; primero, una enérgica nota diplomática de protesta en contra del gobierno que encabeza Donald Trump", declaró el candidato presidencial de Morena.


"Segundo -continuó AMLO-, que se solicite la intervención urgente del Alto Comisionado de Derechos Humanos de la ONU para que con ese carácter de urgencia como lo ameritan los acontecimientos se actúe; y se detenga esa actitud prepotente, racista e inhumana de deportar a niños, ponerlos en jaulas y separarlos de sus padres".



Esta sugerencia fue tomada por Videgaray quien en una conferencia de prensa convocada este martes explicó que entre las medias que México tomará, tanto en apoyo de los menores mexicanos, como en apoyo de los de otra nacionalidad -básicamente centroamericanos que cruzan a Estados Unidos a través del Río Grande-, es evaluar opciones "y no descartamos que pueda ocurrir recurrir a tribunales internacionales", aunque el canciller admitió que Estados Unidos no necesariamente reconoce la jurisdicción de los tribunales internacionales.

El canciller mexicano reveló que sostuvo conversaciones con los gobiernos de Guatemala, Honduras y el Salvador y anunció un encuentro en la Ciudad de México para abordar esta problemática y lograr una solución conjunta. Es que básicamente la inmigración que tanto irrita a Trump proviene de esos países, que ingresan a México por la frontera sur, cruzan el país y pasan a Estados Unidos a través del Río Grande.

De hecho, la inmigración de mexicanos a Estados Unidos está en uno de sus niveles más bajos de las últimas décadas.

El canciller de México, Luis Videgaray.

El endurecimiento de la política migratoria de Trump fue firmado en abril por el fiscal General, Jeff Sessions, y apunta a los indocumentados que proceden de Centroamérica. La problemática se desató cuando la prensa fue testigo de las condiciones en que se retiene a los menores en celdas y separados de sus padres. Las imágenes de la televisión mostraron hasta 20 niños hacinados. En los audios se escuchan los los llantos de los niños que suplicaban regresar con sus familiares, lo que generó una fuerte ola de repudio internacional.


No solo causó revuelo entre la población latina, sino entre la misma comunidad estadounidense. Tal fue el caso de la ex primera dama, Barbara Bush, quien comparó esa situación con los campos de internamiento para japoneses-americanos en la Segunda Guerra Mundial.



Pero lejos de retroceder, Trump se endureció y en medio de esta crisis humanitaria, política y mediática, su administración anunció que Estados Unidos se va a retirar del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas. Una de las justificaciones, según informó la embajadora ante la ONU, Nikki Haley, es "un prejuicio crónico contra Israel" de ese organismo.

Argentina subió a la categoría de "Mercado Emergente"

La calificadora MSCI reclasificó al país y es una de las noticias que más esperaba Cambiemos.

La Argentina ascendió a la categoría de "mercado emergente", indicó esta tarde la empresa calificadora Morgan Stanley Capital International (MSCI).

En un comunicado, señaló que "se reclasificará" a la Argentina al estado de "mercado emergente".

En junio del año pasado, el país había estado cerca de ascender de categoría, pero MSCI argumentó en esa oportunidad que debía "evaluarse la irreversibilidad" de los cambios dispuestos por la administración de Mauricio Macri.

Para otorgar ese estado a las economías, la banca estadounidense Morgan Stanley analiza factores como la volatilidad, proyecciones de crecimiento, liquidez y apalancamiento financiero, entre otros.

La Argentina había perdido la categoría en 2009 principalmente por ponerse en marcha restricciones a los movimientos de capitales externos.

martes, 19 de junio de 2018

Oferta de las #MarcasPolíticas y demanda agregada tribal en el #Votojoven:



Por Rubén Weinsteiner



Cuando analizamos la oferta política que pretende interpelar al segmento joven, la oferta de los medios masivos para los jóvenes, o la oferta de bienes y servicios de consumo para ese segmento, nos encontramos con un mismo mercado de sujetos de acción y elección, con sistemas de preferencias muy diferenciados en lo que hace a consumir y en lo que hace a votar.


Es el mismo sujeto de acción y elección, entre 16 y 30 años, que camina entre góndolas, de remeras, cervezas, celulares o autos, de programas de tv, radio o sitios web, y de candidatos a puestos electivos.

Cuando se construye una oferta para vender bienes y servicios, lo que prima son las preferencias individuales de la gente, aun cuando tengan un sentido colectivo- tribal, enmarcado en tendencias, modas y mandatos, porqué el dinero en la billetera, determina la preeminencia en la decisión, de la especificidad conductual individual por sobre el mandato tribal.


El joven gasta solo pero no vota solo

El joven va al mercado electoral con sus razones, convicciones, deseos y emociones, que se van construyendo en tiempo real y en forma permanente, desde su mundo interior de imágenes, valores, creencias y actitudes, como así también desde sus intercambios con los demás integrantes de la tribu, a partir de la decodificación tribal e individual de los mensajes enviados por la oferta política. De esa construcción, resulta la agregación de demandas, que constituye el sistema de preferencias del segmento joven.

Demanda agregada tribal

Los electores jóvenes pueden ser analizados en forma individual, pero de hecho conforman sus sistema de preferencias en forma colectiva, desde la agregación de demandas individuales, resultante interactiva, más que una suma de decisiones individuales.


La probabilidad que seis jóvenes reunidos en un bar pidan lo mismo, que si cada uno de estos estuviera solo, es de un 15%. La probabilidad que seis adultos mayores de 40 años, pidan los mismo estando juntos o cada uno solo por separado, aumenta a un 60%. La decisión en ambos casos, se modifica por el hecho de la reunión y el carácter no secreto de la opinión expresada.


En el segmento joven, para que la diferencia entre el todo y las partes sea sensible, no es indispensable que los jóvenes estén reunidos físicamente en una sala. La conformación de colectivos de agregación de demandas se da porque el joven difícilmente está solo, en la esquina, en la escuela, en el club, en la universidad, en la web 4.0, en el trabajo, en un grupo de amigos, o en marcos de pertenencia y pertinencia como las tribus urbanas, bandas, equipos de futbol, un deporte, una afición o una disco. El achicamiento del espacio público real y la expansión del espacio público virtual, ponen al joven en espacios colectivos, que los mayores de 40 años pueden y suelen evitar con mayor facilidad.


Para que la comunicación con el segmento joven sea emocionalmente persuasiva y técnicamente informativa, y no al revés, se debe tener en cuenta que es más importante lo que dicen otros jóvenes, dentro o fuera de la tribu, por afirmación o por negación, que lo que dicen los padres, los medios o los políticos. Si los jóvenes cumplen con lo que está bien para los padres, incumplen con lo que está bien para los pares y la tribu, y viceversa. “No tomes, no entables relación con gente peligrosa, estudiá mucho, acóstate temprano, no te quedes hasta cualquier hora en la computadora” consejos sobre la vida sexual, las relaciones, el trabajo y finalmente la política.


En la mayoría de los casos donde las consecuencias no revisten inmediatez , amenaza o peligro, la tensión padres-tribu, se salda a favor de la tribu, por el peso del colectivo a la hora de la aprobación y legitimación social.

La conformación de la demanda agregada, conlleva una legitimación implícita y demandada de valores, sentimientos, necesidades, deseos y aspiraciones, colectivas tribales. Esa legitimación se constituye en el corazón de la demanda agregada joven.


La demanda agregada, a través del reconocimiento y la identificación con la tribu en tanto colectivo ordenador , es el eje de la racionalidad instrumental del voto joven. Para el joven, identificación es amor, para los adultos mayores identificación, es solo empatía.


El abordaje de la demanda agregada joven, como un sistema dinámico y complejo, es una de las precondiciones para cualquier construcción discursiva, políticamente significativa, para la interpelación y colonización de subjetividades dentro del segmento 16-30.


Rubén Weinsteiner

Merkel y Macron acordaron la reforma del euro


 Se trata de la canciller alemana y el presidente francés, que esta tarde (19/06) anunciaron un acuerdo, tras una reunión celebrada en Alemania. Se consensuó el establecimiento de un presupuesto propio para la zona euro a partir de 2021 (distinto del de la Unión Europea), un mecanismo de apoyo financiero con condiciones 'light' y una red de seguridad para la Unión Bancaria con tamaño máximo de 55.000 millones de euros.
Emmanuel Macron y Angela Merkel

Se busca la transformación del Mecanismo Europeo de Estabilidad, para que se convierta en un respaldo para el Fondo Europeo de Resolución Bancaria. Si se continúa con estas negociaciones, sepodría completar el proyecto de Unión Bancaria, iniciado en 2012.

El objetivo de las conversaciones es el de evitar que se repita una crisis como la sufrida desde 2008 por algunos países. "Estamos abriendo un nuevo capítulo", ha señalado la canciller alemana, Angela Merkel, tras su cumbre bilateral con Emmanuel Macron, el madatario de Francia.

A partir de ahora, ambos deben transmitir el acuerdo a sus zonas de influencia (de la zona euro), para que más países se sumen antes de la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno que se celebrará en Bruselas el 28 y 29 de junio.

Según la alemana, el hecho de establecer un presupesto para la zona euro "fortalecería la inversión y la convergencia" entre los países que utilizan esta moneda. Este presupuesto se nutriría de aportaciones nacionales o de impuestos a escala europea y se podrá utilizar para apoyar a países en dificultades que sufran un schock económico inesperado y ajeno a su política económica.

El mecanismo de apoyo financiero y la red de seguridad para la Unión Bancaria, consensuados en el acuerdo anunciado hoy, serían algunas de las herramientas de un Mecanismo Europeo de Estabilidad. Aún no se conocen las condiciones para acceder a los créditos, la influencia que tendrían los parlamentos de cada país para autorizarlos o quién gestionaría el presupuesto.

Se le preguntó al mandatario francés sobre el monto de los créditos, pero él se negó a dar una cifra. Macron dijo que han dejado la cuestión para debatir con el resto de socios del euro, ya que hay que decidir qué aportaciones haría cada uno y si también se nutriría de impuestos que se puedan crear a nivel europeo.


 Emmanuel Macron y Angela Merkel

Merkel, por su parte, se expresó al respecto a principios de mes. Ella sostuvo que veía un presupuesto "en el rango bajo de las deceneas de miles de euros" (hasta 30.000 o 40.000 millones). Sin embargo, la intención inicial de Macron eran varios puntos porcentuales del PIB del euro y un 1% equivale a 140.000 millones.

Ninguno de los dos mandatarios se expresó sobre la poibilidad de un Fondo Europeo de Garantía de Depósitos (EDIS, por sus siglas en inglés), que se considera un tema importante por muchos países de la eurozona. Sin embargo, el acuerdo firmado entre los ministros de finanzas francés y alemán, Bruno Lemaire y Olaf Scholz, lo menciona. En el texto se prevén las negociaciones sobre el EDIS para después de la cumbre de fines de junio.

Otro de los puntos tratados entre ambos es el objetivo de acordar un impuesto a las multinacionales de la economía digital antes de que finalice este año. Para aplicarlo hace falta la unanimidad de todos los estados miembros y, por el momento, hay algunos de ellos que se oponen, como Irlanda.

Macron viene impulzando la reforma de la zona euro desde que llegó al poder en 2017. Según él, para evitar que las fuerzas euroescépticas avancen y pongan en peligro el futuro de la UE.

Markel, por su parte, está sufriendo un período de presiones políticas en su propio país. Los conservadores, historicamente aliados con la canciller, buscan que las fronteras sean blindadas antes de que finalice junio, para dar un freno a la ola migratoria.

Con respecto a este tema, existe un capítulo sobre migración en el acuerdo presentado esta tarde. En el mismo, se busca fortalecer el control de las fronteras y se contempla que se comiencen a tomar medidas para contener los flujos migratorios.

Entre ambos, siguen existiendo diferencias aún no clarificadas. Macron prefiere que la gestión de herramientas financieras se adopte de forma independiente por las instituciones europeas y Merkel, por otro lado, prefiere un método intergubernamental.

Trump impacta en el corazón de la OPEP con un twitt

La peor pesadilla de la OPEP cobra fuerza: EEUU podría destruir al cártel del petróleo a través de la ley


Occidente no ha visto con buenos a la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) desde la primera crisis del crudo, en 1973. Ahora, la OPEP se enfrenta a un ataque político continuo desde Washington. Estos dardos llegan directamente desde la cuenta de Twitter del presidente Donald Trump y discretamente (pero quizás con más peligro) desde el Congreso. Empieza a cobrar fuerza la posibilidad de que Trump apoye una ley que catalogaría a la OPEP de forma oficial como un cártel, lo que tendría millonarias consecuencias para estos productores.

Según revelan desde la agencia financiera Bloomberg, Trump lleva atacando a la OPEP con relativa constancia desde hace años, ya sea en en redes, comentarios a la prensa o incluso en libros. El presidente de EEUU ha asegurado que los precios del petróleo deberían rondar los 30 dólares por barril y ha señalado en varias ocasiones que la OPEP está robando dinero directamente a los ciudadanos estadounidenses.
Una ley que 'resucita'

Esos antecedentes son ahora más importantes que nunca porque los legisladores estadounidenses están resucitando la llamada Ley Contra Cárteles de Producción y Exportación (NOPEC, por sus siglas en inglés), que propone someter al cártel a la ley antimonopolio Sherman, usada hace más de un siglo para fragmentar el imperio de John Rockefeller.

Este proyecto de ley se reintrodujo en mayo y superó su primer obstáculo legislativo la semana pasada, cuando el Comité Judicial de la Cámara de Diputados lo envíó rápidamente a deliberación. Esto le permitiría al Gobierno estadounidense demandar a la OPEP por manipular el mercado de energía y posiblemente pedir miles de millones de dólares en reparaciones.


"A diferencia de los presidentes anteriores, Trump tiene mayores probabilidades de apoyar esta ley contra los cárteles"

No sería muy complicado demostrar que los países de la OPEP y sus aliados, que producen cerca de la mitad del petróleo del mundo, se coordinan con el objetivo de maximizar su beneficio aprovechando su posición de control en el mercado. Son varias las ocasiones en las que el cártel ha reducido la producción estableciendo cuotas para incrementar los precios del oro negro.






Además, la OPEP también ha buscado con sus acciones eliminar a la competencia, como por ejemplo en 2015 cuando decidieron incrementar la producción de crudo para tirar los precios, incluso por debajo de su coste marginal, con el objetivo eliminar a los competidores de EEUU y otros países.


Para la OPEP, que se reunirá esta semana en Viena para discutir la producción de petróleo, el proyecto es un gran riesgo potencial para el cártel. No obstante, tiene pocas opciones de salir adelante, pero si así fuera, las consecuencias serían enormes.

Los políticos estadounidenses intentaron aprobar NOPEC varias veces desde el 2000, pero la Casa Blanca se opuso: tanto George W. Bush como Barack Obama amenazaron con vetarla. El riesgo para la OPEP es que Trump muestre cierta coherencia con su discurso en Twitter y apoye la aprobación de esta ley.

"A diferencia de los presidentes anteriores, Trump tiene mayores probabilidades de apoyarla", asegura Jason Bordoff, director del Center on Global Energy Policy de la Columbia University en Nueva York.

Las autoridades de la OPEP están preocupadas, tanto por el proyecto de ley en sí como por la posibilidad de que el Congreso organice audiencias donde ataque al cártel y busque el apoyo de la comunidad internacional para luchar con el cártel de petróleo. Hossein Kazempour Ardebili, el representante de Irán ante la OPEP, ha asegurado el fin de semana que el proyecto de ley de Estados Unidos constituía un intento de "chantajear" al grupo y agregó que usar la ley antimonopolio "no tiene sentido legal, y en la OPEP lucharemos contra eso".

Sin embargo, en Washington, los legisladores estadounidenses, que ven como sube la gasolina en los meses previos a las elecciones legislativas que decidirán qué partido controlará el Congreso, están hablando con la misma dureza.

"La OPEP es un cártel internacional cuyos miembros actúan deliberadamente en connivencia para limitar la producción de crudo como medio para fijar precios, aumentando injustamente los precios para satisfacer la codicia de los productores de petróleo", según ha asegurado la semana pasada al Comité Judicial Jerrold Nadler, legislador demócrata de Nueva York y copatrocinador de la ley.

Trump propone sancionar a los países que envían migrantes



Donald Trump insiste con "puño de hierro" contra la inmigración.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reforzó hoy su cruzada contra la migración y dijo que evalúa una normativa que sanciones a los países que envían a sus ciudadanos hacia suelo estadounidense de modo ilegal.

"Quiero resolver la separación de familias y no quiero que los niños sean quitados separados de sus padres, pero cuando procesan a sus padres por su llegada ilegal, sus hijos deben ser retirados", afirmó Trump en un encuentro con empresarios.
También afirmó que buscaba una medida que reduzca la ayuda extranjera a los países que envían olas de inmigrantes a Estados Unidos. "Cuando los países nos maltratan enviándonos personas, no las mejores, no les daremos más ayuda", enfatizó, redoblando su posición contra los inmigrantes.

México "no hace nada por nosotros" para impedir que la inmigración ilegal llegue a Estados Unidos, procedente de Latinoamérica, afirmó Trump al exponer ante emprendedores.
Lo reportó la prensa estadounidense este martes.

Caputo elevó la tasa de las Lebacs al 47%

El Central renovó solo el 60% del megavencimiento. Sturzenegger ya había desarmado $130.00 millones.





Luis Caputo elevó la tasa de interés de las Lebacs a niveles récord para lograr renovar el 60% de los $514.779 millones de valor nominal que vencían este martes. La tasa de la Letra de más corto plazo quedó en 47%, nuevo récord histórico; mientras que por la Letra a 153 días pagó 42%.


Del total $630.000 millones de Letras del Banco Central (Lebacs) contratadas en la licitación del supermartes de mayo, el ex presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger, ya había recomprado $130.000 millones de valor nominal en el mercado secundario de estos instrumentos. Y hoy recibió ofertas por solo $313.875 millones, el 61% del vencimiento, y al convalidar tasas récord logró renovar prácticamente la totalidad de las ofertas, $308.473 millones.

De estos, el 78,6% ($242.392 millones) fueron renovados al más corto plazo, 27 días, con una tasa del 47%, lo que generará $7.106 millones en favor de los inversores a julio.

Además colocó montos menores al resto de los plazos. De la Letra a 55 días fueron $43.793 millones al 42,9% anual y de la Letra a 90 días, $16.786 millones al 43%. También al 43% colocó $4.186 millones y finalmente a 41,99%, $1.315 millones.

Ayer, mediante la colocación de dos bonos, el BOTE 2020 y el bono dual 2019, el Tesoro había conseguido aspirar del mercado local unos 2.000 dólares millones y otros $64.533 millones de valor nominal. Con ellos, se había asegurado absorber buena parte de los $206.307 millones de valor nominal no renovados hoy y los $16.900 millones de intereses.

Para contrarrestar esta emisión -que Caputo, a diferencia de Sturzenegger, no podrá salir a aspirar en el mercado secundario-, el Ministerio de Hacienda y Finanzas resolvió girarle los fondos en pesos recaudados en la colocación de ayer y acotar así la expansión a unos $107.000 millones del circulante. Los 2.000 millones de dólares fueron a encajes del Banco Central.

"El Ministerio de Hacienda y Finanzas informa que utilizará $67.552 millones de lo producido en las colocaciones realizadas el lunes 18 de junio para la recompra de letras intransferibles en poder del Banco Central de la República Argentina", destacó el organismo que conduce Dujovne en un comunicado oficial.

"Con esta transacción se inicia un proceso de recompra de letras intransferibles que tiene como objetivo fortalecer la hoja de balance del Banco Central de la República Argentina. Este proceso busca proveer al Banco Central de la República Argentina con mejores herramientas para ejecutar la política monetaria y así lograr reducir la inflación", agregaron desde Hacienda.

De todas formas, el dato del efecto expansivo de la licitación de hoy no gusta en el mercado. Es que se trata de un monto que puede sumarle más presión al dólar y por ende a la inflación y en particular en alimentos. Su monto es equivalente a ocho veces lo que se negocia en un día en el MULC y muestra el desinterés de los inversores por tener pesos en su cartera de activos.

"Este dato no es bueno. Tampoco quiere decir que todo explota. Hay otros datos buenos que pueden más que compensar", aclaró Gabriel Caamaño, economista de la consultora Ledesma, . Puntualmente, mañana el MULC estará cerrado por el feriado del Día de la Bandera y el jueves el Tesoro comenzará a licitar dólares que ingresen del préstamo con el FMI.

Camioneros lograron acuerdo salarial y se desactiva el paro de 72 horas


El propio Hugo Moyano anunció que se logró un acuerdo por encima del 25 por ciento, el más alto de todos los del sector. Se desactiva la amenaza de una medida de fuerza que podía paralizar el país.



Finalmente, el gremio de Camioneros acordó en paritarias una recomposicón salarial de 25 por ciento, cercana al 27 que pretendía el gremio y por encima del 15 que pone como "techo" el gobierno nacional. Con ese acuerdo, se desactiva la amenaza de un paro de 72 horas que podía paralizar el país.

"Hemos llegado a un aumento del 25%", reconoció Hugo Moyano en conferencia de prensa, tras lo cual acusó al Gobierno de buscar "atemorizar" a los sindicatos.

Moyano precisó que "todas las actividades tienen un adicional especial". La recolección, de 20 por ciento; los mecánicos, de 20 por ciento; la logística, de 20 por ciento. "Todas las actividades, además del sueldo básico para la comida, viáticos especiales, tiene un porcentaje adicional que constituye el salario real", precisó.

Moyano reconoció que el acuerdo "no es para tirar manteca al techo, pero si comparamos con otros trabajadores, permite vivir con mayor dignidad". "Además tiene cláusula de revisión", se jactó el camionero.

"Nos llena de satisfacción haber logrado un objetivo. No era lo que pretendíamos pero se acercó bastante", agregó, tras lo cual insistió con la hipótesis del "amedrentamiento".

"Otras organizaciones gremiales fueron presionados por el gobierno, a nosotros la presión y todo lo que hacen los gobiernos para atemoriza, nos fortalece. Le guste o no al Ministro, el aumentó se logró y hay que pagarlo, sino que se atengan a las consecuencias", remató.

Camioneros parará, no obstante, el 25 de junio, en el marco de la medida de fuerza convocada por la CGT, ya que se trata de una medida convocada para "todas las organizaciones sociales que no han podido logar un aumento que mantenga el poder adquisitivo del salario".

Nuevos rumores sobre más cambios de gabinete


Analizan bajar 5 ministerios a secretarías. En el propio Gobierno dicen que "no se entienden" los cambios que hizo Macri.
En el Gobierno siguen los rumores sobre más cambios de gabinete, luego de que Mauricio Macri echara el fin de semana a los ministros de Energía, Juan José Aranguren, y de Producción, Francisco Cabrera.
Las versiones indican que es que Turismo, Medio Ambiente, Cultura, Modernización y Agricultura bajen a secretarías para reducir la planta de ministerios a 15.
Que Macri haya estirado la asunción de Dante Sica y Javier Iguacel hasta el jueves motivó rumores de más cambios.
En el gabinete hay tensión por el posible destino de estos ministerios y los ministros temen ver a Macri después de lo que sucedió con Cabrera y Aranguren. El primero se reunió con el presidente el viernes en Olivos y al otro día lo echaron. "El último que se entera que lo van a rajar es el rajado", dispararon en el gabinete.
En el propio Gobierno admitieron que hay confusión sobre el los últimos cambios que ordenó Macri, puesto que se esperaba que fusionara ministerios y bajara algunos al rango de secretarías, pero prefirió mantener a los ministerios de Energía y Producción.
"Nadie entiende lo que está haciendo", dijo  un importante funcionario y confirmó que por estas horas el presidente planea los cambios casi en soledad.
Quien más resiste ese rumbo es el propio Macri con un argumento que al cambiar de nombres cae por completo y vuelve mas incomprensible la decisión de mantenerlos como ministerios. "No podemos cambiar a esta altura los ministros porque tardan seis meses en aprender", es el argumento que suele repetir y que también esbozaba en la Ciudad cuando le pedían cambiar algún ministro incapaz.

Tinelli ya decidió que si es candidato irá por el peronismo

Apuesta a superar en las encuestas a Sergio Massa y Juan Manuel Urtubey. El modelo Trump.


Marcelo Tinelli esperará hasta último momento para definir su candidatura presidencial, porque apuesta a ser la "frutilla del postre" de un peronismo de centro que no encuentre un dirigente lo suficientemente competitivo para vencer a Cristina Kirchner y entrar al ballotage con Mauricio Macri.

Fuentes al tanto de la estrategia de Tinelli revelaron que si bien apunta a instalarse como un "outsider", el conductor televisivo sabe que necesitaría una estructura fuerte si quisiera ser candidato y en ese marco definió que sólo tendrá chances si juega adentro del PJ.

El plan de Tinelli será mantener el misterio sobre su candidatura para -al filo de la elección- demostrar que en las encuestas podría superar a Juan Manuel Urtubey, Sergio Massa y Florencio Randazzo. Es decir, emerger como el candidato del peronismo de centro en un escenario en el que se convierta en el único capaz de garantizar un triunfo sobre Cristina que llevara a ese espacio a entrar en un ballotage contra Macri.

El plan no es novedoso y se asemeja al modelo de Trump para ganar la presidencia en Estados Unidos: subirse al Partido Republicano y usar esa estructura para poder ser competitivo.

Cerca de Tinelli analizan que tiene un nivel de conocimiento en todo el país que lo potencia sobre otros candidatos. Sin embargo, también reconocen que el trabajo que les espera es complicado, porque deben "politizar" su imagen sin que se vuelva evidente que quiere competir. "Si entra en campaña y discute con políticos, pierde su condición de outsider", repiten.

En ese marco, pese a que ya hay consultoras y analistas evaluando cómo le iría en ese pase, por ahora Tinelli tiene "prohibidas" las fotos con políticos pero se reúne una vez por semana con una mesa chica que trabaja en su conversión.

En ese sentido, Tinelli también se apegará al modelo de Trump, quien evitó pegarse a los políticos tradicionales e incluso ahora lo sigue haciendo, ya que en camino a la elección de medio término admite las falencias del Partido Republicano e incluso dice que van a perder.

En el entorno de Tinelli reconocen también que no lo quieren pegar a figuras como Francisco De Narváez, que desde hace un tiempo que tantea un armado que incluya al conductor y a Facundo Manes.

"De Narváez está enemistado con Macri y Tinelli quiere ser opositor pero no quedar pegado en esa pelea con la que no tiene nada que ver", explican. Es que el odio entre el Colorado y el Presidente es radical, porque siempre compitieron por política, negocios y fama. Incluso quienes participaron de cerca en la campaña de 2009 (en la que Macri, De Narváez y Felipe Solá derrotaron a Néstor Kirchner) recuerdan la tensión cada vez que estaban juntos.

Después de la entrevista con Luis Novaresio en la que admitió que evalúa lanzarse a la política, en el entorno de Tinelli le recomendaron volver a bajar el perfil y ser más cauto en sus declaraciones.

Hay un dato que no puede dejarse de lado. Desde hace tiempo que se dice que el conductor se siente encerrado en Showmatch y está cansado de su programa, pero tiene que sostener la empresa. Por eso, ensayó distintas salidas que fracasaron: primero la productora, después irse a la AFA. La política podría ser otra fuga y un nuevo intento de reconvertirse.

La soja se desploma un 5,1% a u$s 316,74, su menor valor en más de dos años



La soja se desploma un 5,1% este martes a u$s 316,74 la tonelada en el Mercado de Chicago, su menor valor desde marzo de 2016. En tanto, el maíz cede en esta rueda un 2,4% a u$s 136,81 y el trigo pierde un 3% a u$s 174,63.

De esta manera, la soja se hunde casi 20% desde su máximo de 2018, considerando que el 5 de marzo estaba a u$s 391,97.

La abrupta caída de la oleaginosa se produce un día después de que la agencia oficial de noticias china Xinhua dijo que Pekín impondrá aranceles de 25% sobre 659 productos estadounidenses, desde soja a automóviles y mariscos, como respuesta a la decisión del gobierno de Donald Trump de imponer aranceles a las importaciones de productos chinos por un valor de 50.000 millones de dólares.

La preocupación de los inversores es que las medidas recíprocas puedan afectar al crecimiento de la economía global.

Un conflicto global más amplio sería particularmente problemático para Europa, dado que Trump anticipó que quiere aplicar aranceles sobre los automóviles.

Por temor a protestas, Macri suspendió su viaje a Rosario para el acto por el Día de la Bandera

Tras cambios de gabinete



Pese a que había sido anunciado formalmente, el presidente Mauricio Macri decidió este martes suspender su participación en el tradicional acto en Rosario por el Día de la Bandera por temor a protestas en su contra.

"Se priorizó cuidar la paz. Querían empañar el Día de la Bandera. No queremos darle margen a los violentos", confirmó el presidente del PRO de Santa Fe, Federico Angelini, en declaraciones a Canal 3 de Rosario.

El mandatario tenía previsto tomar juramento a alumnos de distintas escuelas a partir de las 9, en conmemoración del paso a la inmortalidad del general Manuel Belgrano.

Sin embargo, ante las posibles manifestaciones en su contra convocadas por distintos gremios y espacios opositores, decidió bajarse del acto.

De esta manera, la actividad sólo contará con la participación del gobernador de Santa Fe, Miguel Lifschitz, y la intendenta local, Mónica Fein.

El discurso del líder del PRO iba a ser el primero tras los recientes cambios en el equipo económico del Gabinete: las salidas de Federico Sturzenegger, Francisco Cabrera y Juan José Aranguren que fueron reemplazados por Luis Caputo, en el Banco Central, Dante Sica en Producción y Javier Iguacel en Energía y Minería.

En tanto, a las 11, el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, encabezará el acto en recuerdo del general Belgrano en la localidad entrerriana de Puerto Belgrano.

Allí, el integrante del Gabinete se mostrará junto al gobernador local, Gustavo Bordet, con quien luego inaugurará el Aula Taller Móvil (ATM) Fluvial en Puerto Ibicuy.

Esa obra, a cargo del Ministerio de Educación, permitirá acercar la educación técnica profesional y la capacitación laboral a la población isleña con el objetivo de que los habitantes de la zona terminen sus estudios primarios y secundarios.

The Whys and Hows of Generations Research

At MARCAPOLITICA'S mission is a commitment to measuring public attitudes on key issues and documenting differences in attitudes between demographic and political groups.

An individual’s age is one of the most common predictors of differences in attitudes and behaviors. On issues ranging from foreign affairs to social policy, age differences in attitudes can be some of the widest and most illuminating. Age denotes two important characteristics about an individual: their place in the life cycle – whether a young adult, middle-aged parent or retiree – and their membership in a cohort of individuals who were born at a similar time. The nature of age as a variable allows researchers to employ an approach known as cohort analysis to track a group of people over the course of their lives.

Age cohorts give researchers a tool to analyze changes in views over time; they can provide a way to understand how different formative experiences interact with the life-cycle and aging process to shape people’s view of the world. While younger and older adults may differ in their views at a given moment, age cohorts allow researchers to go further and examine how today’s older adults felt about a given issue when they themselves were young, as well as to describe how the trajectory of views might differ across age cohorts.

Generations are one way to group age cohorts. A generation typically refers to groups of people born over a 15-20 year span, such as the Millennial generation, currently the youngest adult generation. Generational analysis is an important tool used by Pew Research Center and other researchers. This report aims to describe the basic approach of generational analysis at the Pew Research Center and some of the key insights it provides into understanding public attitudes and behaviors.
Defining Generations

The Pew Research Center’s approach to generational analysis involves tracking the same groups of people on a range of issues, behaviors and characteristics. Setting the bounds of generations is a necessary step for this analysis. It is a process that may be informed by a range of factors including demographics, attitudes, historical events, popular culture, and prevailing consensus among researchers. As a result, the lines that define the generations are useful tools for analysis, but they should be thought of as guidelines, rather than hard-and-fast distinctions.

Each of the commonly-used current generations has been defined by a unique mix of factors.

The Baby Boom generation is an example of a generation that is largely delineated by demography. Its oldest members were part of the spike in fertility that began in 1946, right after the end of World War II. Its youngest members were born in 1964, shortly before a significant decline in fertility that occurred after the birth control pill first went on the market.

Other generations are less strictly defined by demography, though it plays an important role in designations including Generation X and Millennials – the two generations that followed the Baby Boomers.

Generation X describes people born from 1965 through 1980. The label overtook the first name affixed to this generation: the Baby Bust. In part, this generation is defined by the relatively low birth rates in these years compared with the Baby Boom generation that preceded them and the Millennial generation that followed them. The label for this generation was popularized by a 1991 book by Douglas Coupland titled, Generation X: Tales for an Accelerated Culture.

The bounds of the Millennial generation, sometimes characterized as the “echo boom,” are also informed by demographics. This generation is largely made up of the children of the Baby Boom generation. The name for this cohort refers to those born after 1980 – the first generation to come of age in the new millennium. As this generation was first entering adulthood, some used the term Gen Y to refer to them, and its boundaries were slightly different. This is another example of how the names and spans of generations can change over time.

The Silent generation describes adults born from 1928 through 1945. Children of the Great Depression and World War II, their “Silent” label refers to their image as conformist and civic-minded. Time Magazine coined the term in a 1951 article describing the emerging generation of the time. The Silent label is not widely recognized by the public: fewer say they have heard of it than the labels for any other of the living generations. (See here for our report on generations and identity.)

The Greatest generation (those born before 1928) “saved the world” when it was young, in the memorable phrase of Ronald Reagan. This is the generation that fought and won World War II, and became the subject of a best-selling book by Tom Brokaw. Pew Research Center no longer reports current data on the Greatest generation because they now represent such a small share of the adult population (roughly 2%) that standard public opinion surveys do not yield large enough sample sizes for reporting.

An age cohort spanning 15-20 years will necessarily include a diverse assortment of people — and often there are meaningful smaller cohorts within these generations. Changes in political circumstances, societal mores and economic conditions over a period of 15-20 years can lead to people within a cohort having different formative experiences. Understanding these differences within a cohort is an essential component of generational analysis.
Life Cycle, Cohort, and Period Effects

The factors associated with generational differences can be complex and overlapping. Researchers often think about three separate effects that can produce differences in attitudes between age groups: life cycle effects (sometimes called age effects), period effects and cohort effects.1

The first is the life cycle, or age, effect. When a life cycle effect is at play, differences between younger and older people are largely due to their respective positions in the life cycle. For example, young people are far less likely than older adults to vote and engage in politics. This may be because they are less informed about politics or feel they have less at stake in political or policy debates. As people age, they vote at higher rates and their level of political engagement rises. Millennials are less engaged in politics today than are older generations, but the same was true of Baby Boomers in their youth. Today, Boomers are among the most likely to vote and participate in politics.

The second process is a period effect. Period effects are seen when events and circumstances (for instance, wars, social movements, economic booms or busts, scientific or technological breakthroughs) as well as broader social forces (such as the growing visibility of gays and lesbians in society) simultaneously impact everyone, regardless of age. Period effects are typically thought to have lasting effects on an entire population.

An example of a period effect may be the impact of the events of the early to mid-1970s – the end of the Vietnam War and the Watergate affair – on views of government. This was a time in U.S. history that coincided with a sharp drop in public trust in government across generations. Overall trust in government has ebbed and flowed since the 1970s, but has never returned to levels seen before that period.

Another example of a lasting period effect is the shift in public views on the issue of terrorism and the priority given to homeland defense and combatting terrorism globally following the September 11, 2001 terrorist attacks. However, other shifts in opinion following 9/11 proved to be less enduring: expressions of patriotism and unity were short-lived as the country soon entered a fractious debate over the Iraq war and deep partisan divisions on political issues soon reemerged.

Finally, there is a cohort effect.2 Differences between generations can be the byproduct of the unique historical circumstances that members of an age cohort experience, particularly during a time when they are in the process of forming opinions. In some cases, this may be the result of a period effect an older generation experienced that subsequent generations did not (e.g., the younger generations of today did not experience the Vietnam War or other social movements of the 1960s and 1970s, because they were not yet born).

In other cases, a historical moment can have an outsize effect on members of one generation. This may be because it occurs during a key point in the life cycle, such as adolescence and young adulthood, when awareness of the wider world deepens and personal identities and value systems are being strongly shaped. The Great Depression and its aftermath had the effect of helping shape a cohort of Americans who were strong supporters of the Democratic Party for decades to come.

Understanding what drives generational differences strengthens our understanding of how public attitudes are being shaped. Is a shift in views broad-based, reflecting a fundamental change in how all generations view an issue? Or is the change concentrated among a particular generation, reflecting the composition and formative experiences of one group, but not the public more broadly? These are some of the questions that cohort analysis – through the use of generations – help researchers answer.
Examples of Generational Analysis: Same-Sex Marriage and Marijuana Legalization

Views on the issue of same-sex marriage are a good example of how researchers can use generations to understand shifting public attitudes.

The accompanying chart shows the percent that support allowing gays and lesbians to marry legally across generations from 2005 to 2015. Over this time period, support for same-sex marriage has grown from 36% to 55% among the public overall. (See this interactive for opinions of same-sex marriage over time.)

When it comes to same-sex marriage there have long been significant differences between older and younger people at individual points in time. Cohort analysis of these attitudes illustrates that these differences persist across the generations.

Millennials and Gen Xers came into the population more supportive of allowing gays and lesbians to marry legally than older generations, and those greater levels of support have persisted over time. As a result, some of the explanation for an overall shift in attitudes about same-sex marriage is attributable to a “generational replacement” as members of older, less supportive, generations pass away, they are “replaced” in the adult population by members of younger, more supportive, generations entering adulthood.

But at the same time, all generations – younger and older alike – have become more likely to support same-sex marriage over the past decade, suggesting a period effect separate from age or cohort.

Another example of how generational analysis can aid in understanding public opinion is the case of attitudes about marijuana.

In recent years, there has been a fundamental shift in attitudes toward legalization of marijuana. When Gallup first asked about this issue in 1969, just 12% of the public favored legalizing the use of marijuana, while 84% were opposed. In March of this year, 53% said the use of marijuana should be made legal, while 44% disagreed. However, the shift in attitudes over time has not been linear — support for marijuana legalization rose throughout the 1970s, fell in the 1980s, before steadily growing over the last quarter century.

The trend in opinion on legalizing marijuana highlights how overall societal mood or forces (period) can shift attitudes, as well as how people may be differentially influenced by those forces at different ages (cohort). In 1973, the Baby Boom generation was coming of age, with its adult members then between the ages of 18 and 27. At that time, 43% of Boomers favored legalizing the use of marijuana; by comparison, just 16% of those in the Silent Generation (who were then ages 28 to 45) favored legalization.

During the 1980s, the administrations of Presidents Ronald Reagan and George H.W. Bush took a hard-line approach to illicit drug use as concern over the dangers of marijuana rose. Between 1978 and 1990, support for the legal use of marijuana fell by 30 percentage points among Boomers (from 47% to 17%) and by 11 points among Silents (from 25% to 14%). Though one potential hypothesis is that these shifts were attributable to life-stage (that people might become less supportive of marijuana as they move into middle age) opinion among the youngest generation at that time, Gen X, suggests the importance of the period. Among Xers, whose oldest members were in their early to mid-20s in 1990, just 21% favored legalization at the time; they were far less supportive of legalization than Boomers had been at a comparable stage in their lives.

Since then, overall support for marijuana legalization has increased across all three of these generations. But the patterns are somewhat different for each. Among Boomers, support for marijuana legalization now surpasses levels from when they were young (50% today vs. 43% in 1973). But among Silents, support remains far lower compared to other generations: Their support for legal marijuana has been low since the question was first asked in 1969 (when they were then 24-41), and today just 29% say it should be legal. Among Gen Xers, who came of age in a period of little support for legalization, support has more than doubled since their youth (52% say its use should be legal today, compared to 21% in 1990).

Millennials (who were born in the 1980s and 1990s, and have come of age in a period when support for legalization was rising among their elders) are the most supportive of legalization: Since 2006, the share of Millennials favoring the legal use of marijuana has doubled, from 34% to 68%, reflecting a sharper rise in support than seen among Xers and Boomers.

While the generation lens is especially powerful for an issue such as marijuana legalization, meaningful generational patterns are not seen across all issues. Views on gun control, for example, are an area where there are only modest differences by generation, with larger opinion gaps seen across other variables, including gender, education and population density.
Key Differences Between the Generations

There are fundamental differences across generations, from their racial and ethnic composition, to how quickly they reach certain milestones such as marriage, to their political and ideological orientations.

Some are enduring differences that will shape the generations over the course of their lifetimes. Others are largely a function of age or life-stage.

One example of an enduring difference across the current generations is their racial and ethnic composition. Millennials are the most diverse adult generation: 57% are non-Hispanic whites, while 21% are Hispanic, 13% are black and 6% are Asian. Each older generation is less diverse. Non-Hispanic whites make up 61% of Generation X, 72% of Baby Boomers and 78% of the Silent generation.

The current demographic composition of the country guarantees that the next generation will be even more diverse than Millennials. The unique demographic profiles of the generations are unlikely to change a great deal over time and often underlie opinion dynamics on issues.3

In addition to their racial and ethnic composition, the generations also differ in life-shaping behaviors, such as marriage – behaviors that are not cast by the composition of a cohort but are informed by values and economic circumstances.

In 2014, just 28% of Millennials were married. This makes them remarkably different than members of the Silent Generation at the same stage in their lives: fully 64% of Silents were married when members of their generation were between the ages of 18 and 33. About half (49%) of Baby Boomers and 38% of Gen Xers were married when their generation was ages 18 to 33. Generational analysis allows for these comparative snapshots, but it also lets researchers track what happens as these cohorts age.

For example, just 38% of Generation X were married when they were ages 18 to 33, but many of those who weren’t married at that age did not reject the institution of marriage altogether. Instead, a large share of Gen Xers have married later in life than previous generations. As of 2014, fully 81% of Generation X (then ages 34-49) had ever been married, resulting in a narrowing of the gap between Xers and the two older generations – Baby Boomers (90%) and Silents (96%) – in the percent who at that point had ever been married.

Marriage rates among Millennials are at an even lower starting point than for Gen X. However, marriage rates will continue to rise among Millennials as they age. The exact trajectory of marriage rates among Millennials is unclear, however. A recent Pew Research Center analysis projects that by the time they reach middle age, as many as 25% of Millennials will have never married – an all-time high.

The pattern of religious identity is another fundamental difference between the generations. Older generations identify overwhelmingly as Christian. For example, 85% of the Silent generation identify as a member of a Christian denomination, while just 11% say they are religiously unaffiliated (defined as atheist, agnostic or “nothing in particular”). By contrast, smaller majorities of Millennials (56%) and Gen Xers (70%) identify as Christian, while as many as 35% of Millennials and 23% of Gen Xers do not identify with any organized religion.

Over the past seven years, the share of the U.S. population that does not identify with an organized religion has grown since 2007. Much of this change has occurred due to generational replacement; the youngest adults who are aging into the population are more likely to be religiously unaffiliated than the oldest adults they are replacing.

While marriage rates are expected to rise among younger generations as they move through the life cycle, there is no indication that younger cohorts will become more religiously affiliated as they age. In fact, Pew Research Center’s 2015 Religious Landscape report found that the share of those who do not identify with a religion had grown across generations. Between 2007 and 2014, for example, the share of older Millennials (born 1981-1989) who do not identify with a religion rose nine percentage points, from 25% to 34%. Among Gen Xers, there was a four-point rise in the share who do not identify with a religion (19% in 2007 to 23% in 2014).
Partisan Affiliation and Ideology

Overall, the share of political independents in the public has been rising in recent years, and in 2014 reached 39%, the highest percentage in more than 75 years of polling.

An analysis of long term trends in party identification, released in April, found that Millennials are more likely than older cohorts to identify as independents. Nearly half of Millennials (48%) identify as independents, compared with 40% of Gen Xers and smaller shares of Boomers (35%) and Silents (29%).

When the partisan leanings of independents are taken into account, Millennials are the most Democratic generation, while Silents are the most Republican.

The political climate of early adulthood may continue to influence the political tilt of a generation throughout its life span, as noted in a 2011 Pew Research Center report on generations. For example, members of the Greatest Generation, who came of age during the Great Depression and the Franklin Roosevelt administration, carried strong Democratic tendencies throughout their adulthood.

Yet the differences in partisan affiliation across generations tell only part of the story; there also is considerable variance within generations. And, with sufficient data, cohort analysis can be used to investigate within-generation differences by examining smaller age spans.

The accompanying graph showing partisan leanings in 2014 for adults based on the year they were born is an example of this. The line shows the percentage identifying or leaning Democratic minus the percentage identifying or leaning Republican. The further left the line on the graph, the larger the Democratic advantage for that year; the further right, the larger the Republican advantage.

Older Baby Boomers have consistently had a more Democratic imprint than younger Boomers. Older Boomers were born in the late 1940s and early 1950s and came of voting age in the late 1960s and early 1970s, during Richard Nixon’s presidency. Younger Boomers were born later (in the mid-to-late 1950s and early 1960s) and largely came of age in the 1970s and early 1980s, during the presidencies of Jimmy Carter and Ronald Reagan.

Older Gen Xers are more Republican (and less Democratic) than younger Gen Xers, whose strong Democratic leanings more closely resemble those of older Millennials.

As with partisan affiliation, there are substantial differences in the ideological leanings of generations. Based on data from the Pew Research Center’s 2014 Political Polarization survey, Millennials are currently the least conservative generation.

Across a set of 10 political values questions on issues such as the role of government, the environment and business, just 15% of Millennials express either consistently or mostly conservative views compared with 44% who have a mix of liberal and conservative views and fully 41% who express consistently or mostly liberal views. By comparison, more Gen Xers (25%), Baby Boomers (33%) and Silents (39%) express consistently or mostly conservative views across this set of 10 questions.
The Post-Millennial Generation

Given all that we know about generations how do we identify where to draw the line between the Millennial generation and the next generation? Today’s youngest adults are Millennials, but the 16-year span of Millennial birth years (1981-1997) is already about as wide a range as those of the other living generations. And Millennials are projected to surpass Baby Boomers in 2015 as the nation’s largest living generation, according to a Pew Research Center analysis of Census Bureau data. So it seems likely that in the near future the youngest adults will be members of a post-Millennial generation.

Historical and demographic markers will factor into determining the dividing line between Millennials and post-Millennials. But it is unlikely that any single indicator or an ‘aha’ moment will mark the end of the Millennial generation, absent some unexpected event. More likely is that an end-point definition will emerge over time as debate among researchers and usage in popular culture forms a working definition. As with Generation X and its original “Baby Bust” label, there may be different names attached to the post-Millennial generation before one eventually sticks.

Regardless of where and when the line is drawn to end the Millennial generation, it will take several years before enough post-Millennials have reached adulthood to allow for meaningful statements about the next adult generation. One thing is clear: the next generation, today’s children and teens, will likely be shaped by very different influences and forces than the generations that preceded it.

For more discussion of “age-period-cohort” (APC) analysis see, for example: Glenn 1977; Brady and Elms 1999.
Separating out the independent effects of age, period, and cohort can be difficult because any two of these effects is a linear function of the other (e.g. cohort=period-age). See, for example, Dinas and Stoker, 2014; Winship 2008 for more discussion.
While the racial and ethnic composition of generations generally changes little over time, the growth of a cohort through immigration can impact these characteristics as a generation continues to take shape.