Pautas profesionales, pautas corporativas

Por Oscar González

 El oficio periodístico —o la profesión, como algunos prefieren— está en crisis en todo el mundo. Los avances tecnológicos y el despliegue de Internet en particular, han impuesto otras dinámicas, urgencias y necesidades a la hora de informar, que ya eran lúcidamente analizadas por Tomás Eloy Martínez hace más de una década. Con todo, no es el mayor desafío para los periodistas. La reconversión de los medios en que trabajan les ha impuesto drásticos cambios en las condiciones laborales, que en la mayor parte de los casos se traducen en sobrecarga horaria, pluriempleo, estrés y precarización para los que permanecen adentro del sistema, junto a tasas crecientes de desempleo y exclusión.

Una de las características más notorias, y menos debatidas, de esa reconversión es que buena parte de los medios —muchos de ellos, multimedios— no son ya empresas periodísticas, sino conglomerados económicos para los que la búsqueda de información es apenas una actividad entre otras, cuyos resultados son deseables sólo si se traducen en mayores ingresos o sirven como moneda de cambio para impulsar, generar o forzar otros negocios que nada tienen que ver con la comunicación.

Podría decirse que el aura de idealismo que rodeaba en un tiempo el ejercicio del periodismo ha sido sustituida por la etapa del implacable pago al contado. Las revelaciones en torno de las escuchas ilegales de un pasquín del grupo Murdoch en Gran Bretaña muestran que no se trata de un fenómeno sólo argentino, aunque adquiera aquí proporciones preocupantes. Tanto que se ha llevado puestos todos los recaudos asociados a la buena práctica profesional, que hasta no hace mucho situaban a los periodistas entre los referentes éticos de la sociedad junto a los docentes. El abrupto descenso de la matrícula en las carreras de periodismo y comunicación es un elocuente indicador de esa devaluación.

Entretanto, los dueños de aquellos medios pretenden que el público siga viéndolos como excelsa encarnación de la pureza, resguardo privilegiado de la libertad de expresión y herramienta adecuada para su ejercicio. Sin embargo, los argentinos han perdido la inocencia, y para bien. Uno de los efectos más valiosos de la batalla cultural que se viene librando en varios frentes, en gran medida gracias a la acción del gobierno, es el reconocimiento de que ninguna agenda informativa es neutra y de que en consecuencia es necesario multiplicar las voces.

En este proceso de mercantilización de la comunicación donde hay hijos y entenados, la contracara de quienes han quedado afuera y viven de un magro salario o de colaboraciones ocasionales mal retribuidas son los periodistas estrella, aquellos personeros del establishment que operan desde los medios concentrados sobre la opinión pública, aunque algunos pretendan hablar desde el llano. La Presidenta, que no cultiva la hipocresía y ha elegido un vínculo directo, no mediado, con la sociedad, aludió en un discurso reciente a un caso prototípico, pero que está lejos de ser el único.

Como era previsible, sus palabras trajeron airadas respuestas de supuestos adalides de la libertad de expresión, los mismos que censuran dentro de sus medios y hace unos meses montaron un verdadero sketch televisivo porque la representante de todos los argentinos no les concede una suerte de derecho de picaporte al que se sienten acreedores.

Si es sabido que de esos mercaderes del dato incierto, del trascendido avieso o de la campaña engañosa nada puede esperarse, los periodistas que aún creen en las buenas prácticas profesionales deberían escuchar la reflexión presidencial para crear las instancias que fueran necesarias -foros, debates, encuentros- para establecer, por sí mismos, normas de conducta que contribuyan a garantizar la credibilidad de la información. Esas pautas profesionales, inmunes al condicionamiento de las otras pautas, las publicitarias, enaltecerán desde la autoregulación, el oficio periodístico y garantizarán que el público esté bien informado.

“El euro es un polvorín que va a explotar”


El líder de la segunda fuerza política de Grecia afirma que el problema no es la moneda única, sino las políticas que la acompañan. En este reportaje destaca el modelo argentino y se interroga sobre los desaparecidos griegos en nuestro país.
 
Por Eduardo Febbro
Desde Atenas
–Euro o no euro. Esa ha sido la gran disyuntiva a través de la cual se le presentó a Grecia y, particularmente, al movimiento Syriza que usted dirige. ¿Cómo analiza el momento de crisis que atraviesa Europa y que parece poner en tela de juicio mucho más que la sacrosanta estabilidad del euro? –Creo que el modelo europeo debe reconstruirse desde abajo. No podemos estar satisfechos con lo que hoy se llama Europa. La crisis actual no es una crisis europea sino mundial. Europa no cuenta hoy con los mecanismos para hacerle frente y controlar el ataque financiero mundial contra sus pueblos. Esto explica por qué Europa se convirtió en un continente donde el ataque del sistema financiero mundial fue feroz. Estamos sin defensa.
–¿Acaso el euro, la moneda única, no es una moneda imposible, es decir, una divisa que no representa el nivel real de los 17 países que componen la Zona Euro y que, por consiguiente, impone sacrificios a muchas naciones que no están a la altura de lo que el euro necesita para existir? –El euro no es la única razón de la crisis, pero sí es parte de ella. El resorte de la crisis es la arquitectura del euro dentro de Europa. Necesitamos tener una moneda única, pero no una moneda controlada, que lo único que hace es hacerles favores al gran capital y a los ricos. Lo que nos hace falta es una moneda que responda a la necesidad de los pueblos. Tenemos una moneda única, pero nos falta contar con la capacidad de tener políticas para todos los países, en especial para los países de la periferia, que están sufriendo en este momento. El euro es un fenómeno mundial único: tenemos una moneda única, o sea, una unión monetaria, pero carecemos de unión política y de un Banco Central Europeo capaz de ofrecer ayudas a todos los países de Europa.
–¿No hay una contradicción en su postura: ser de izquierda y al mismo tiempo defender el euro? –La contradicción existiría si uno defendiera de qué manera funciona el euro, qué es lo que representa y cuál es la arquitectura y la hegemonía dentro de esa moneda única. El problema no es la moneda única sino las políticas que acompañan esta moneda. El euro se ha convertido en una cárcel para los pueblos de Europa, en especial para las economías más débiles de la periferia que están enfrentando la crisis. La contradicción está en la base con que se construyó el euro. El euro es un polvorín que va a explotar si seguimos con este rumbo. Las políticas de ajuste que van mano a mano con el modelo neoliberal dentro del euro nos van a conducir a la destrucción del euro. Pero esta perspectiva la van a pagar los pueblos y no los bancos, que van a salvarse, o a tratar de salvarse. El sectarismo dogmático de las elites europeas que defienden ese modelo conduce a Europa muchas décadas hacia atrás.
–El grado de diagnóstico que usted y la izquierda hacen de la problemática es brillante. Pero no se encuentra la misma eficacia en la forma de gestionar la confrontación con el sistema liberal. ¿Cómo salir entonces de la poesía del diagnóstico y entrar de verdad en un proceso de reforma contundente? –Una buena manera consiste en empezar cambiando las correlaciones de fuerzas en la sociedad. En mayo y junio pasado el partido Syriza estuvo muy cerca de romper esa correlación de fuerzas que existía. Grecia se convirtió en un experimento ultraliberal, en el conejillo de Indias. Aquí se puso a prueba la política del shock para luego ampliarla al resto de Europa. Pero tenemos la reacción de la sociedad. La gente ya no tiene ahora la vida cotidiana que tenía antes y es esa misma gente la que reaccionó para que las cosas cambien. Con su movilización la sociedad amenazó a las elites de nuestro país. Eso significa que sí estamos cambiando la correlación de fuerzas mediante el comportamiento crítico de las masas. Hay que recordar que, después de la ocupación nazi y fascista de nuestro país, pocos años después, en 1958, la izquierda estuvo a punto de llegar al poder. Las últimas elecciones las perdimos por un estrecho porcentaje. Pero hay que tener en cuenta que del otro lado no tenía como adversarios solamente a las fuerzas políticas, sino también a un sistema financiero mundial y europeo muy poderoso que nos combatió con todas sus armas de manera feroz. Pero si ganábamos las elecciones quizá Grecia se hubiese convertido en el eslabón débil capaz de romper la cadena que sujeta a Europa. Tal vez Grecia pueda pasar así de ser un conejillo de Indias a ser el futuro bebé, el embrión de la esperanza. Esa oportunidad histórica no la hemos perdido todavía. Los pueblos no han dicho su última palabra.
–¿Grecia fue un poco el paradigma de Chile en Europa? –Si ganábamos las elecciones nos hubiésemos convertido en el Chile de Europa. Pero no lo sabemos hoy. Las experiencias latinoamericanas de los últimos años son muy ricas para nosotros. Lo que pasó en Chile cuando cayó la dictadura, lo que pasa en Venezuela hoy, lo que pasó en la Argentina hace diez años, cuando el FMI se fue de la Argentina, todo eso constituye experiencias que nos hacen mucho más ricos y ayudan a perfeccionar y a concretizar nuestra estrategia, tanto en Grecia como en Europa.
–¿En qué sentido lo ocurrido en Chile, Venezuela o la Argentina es un aporte para los movimientos de izquierda radical del Viejo Continente? –La lección más importante radica en que la izquierda no puede desplegar sus armas en la sola propuesta de cambio político del sistema, no. La izquierda tiene que basar su esperanza y su trabajo en la sublevación del pueblo. Los pueblos se levantan y luchan. Si en el futuro llegamos a tener un gobierno Syriza en Grecia, para poder trasladar el poder de los poderos al pueblo ese proceso tiene que estar acompañado por la participación de las masas, a fin de revertir la situación. Un gobierno solo no lo puede hacer. También son necesarias nuevas instituciones democráticas. Nosotros no podemos cambiarnos de ropa y ponernos el traje del poder anterior. Ese traje no nos queda bien. Hay que crear entonces nuevas instituciones sociales y políticas para levantar a las fuerzas del pueblo, que en este momento están marginalizadas dentro del sistema y no tienen ni participación ni poder. Debemos trasladar ese poder a toda la gente.
–Muchos comparan lo ocurrido en la Argentina en 2001 con lo que está ocurriendo en Grecia. Se recuerda a aquel eslógan argentino que decía “que se vayan todos”. ¿Es válido un enunciado semejante para la Grecia actual? –Acá se siguen escuchando voces que dicen “que se vayan todos”. Los grandes medios de comunicación apoyaron este eslogan que, en realidad, no tiene contenido político. ¿Pero cuál fue el resultado de eso?: en un país como Grecia, donde nació la llamada democracia, tenemos ahora el renacimiento de las ideas fascistas de la mano del partido neonazi Aurora Dorada, que hoy está en el Parlamento. Aurora Dorada está encontrando apoyo hasta en las clases populares. Hay sí muchas similitudes entre lo que pasó en la Argentina y la Grecia de ahora. La política del shock liberal que se implementó en la Argentina en los años ’90 bajo las órdenes del FMI también se aplicó aquí. Estamos en ese proceso, lento pero destructivo, un proceso que se comporta de forma muy violenta contra los pueblos y los marginados: planes de ajuste, ataque contra los salarios, desempleo. Pero como estamos en la Zona Euro el FMI no tiene las cosas tan fáciles como en la Argentina. Si nos abandonan, las consecuencias serían muy importantes para los otros países de Europa. Nuestra economía representa el 2,5 por ciento del total de Europa. Además, el euro es la segunda moneda de reserva en los bancos mundiales.
–¿Qué lecciones saca usted del desastre argentino del 2001? –La experiencia argentina es muy importante para sacar conclusiones políticas. Diría que la conclusión más importante radica en que la política del neoliberalismo es cínica, inhumana. Es un callejón sin salida. Pero, por otra parte, la Argentina nos mostró la forma en que un pueblo se puede parar contra este sistema y reconstruir sus bases para vivir mejor, para reorganizar el Estado y la sociedad. Tuve que responder en el Parlamento al ministro griego de Economía cuando atacó de forma muy racista a la Argentina. El ministro dijo: “Noso-tros no somos como los argentinos”, y yo le respondí que estábamos mucho peor que Argentina. Esa es la verdad.
–La democracia argentina se revalorizó con la crisis. En Grecia, en cambio, surgió un movimiento neonazi muy poderoso. Esto permite conjeturar que puede haber en el futuro una mayoría neonazi con una oposición de izquierda radical fuerte, o al revés. –No creo que lleguemos a tener un gobierno de extrema derecha. Nuestro pueblo es heredero de una gran historia antifascista. Este pueblo tiene memoria histórica y no lo va a permitir. Pero hay algo que debe decirse claramente: el neonazismo y Alba Dorada no son una fuerza antisistema, no, es una fuerza del sistema dentro del sistema. Es el brazo más fuerte del sistema que será utilizado si se siente en peligro. El único peligro para nuestro país son las políticas neoliberales, la troika (Fondo Monetario Internacional, Banco Central Europeo, Unión Europea) y el movimiento neonazi, que es un aliado para seguir en este camino.
–Usted rompió hace poco el silencio proponiendo en el Parlamento griego que Grecia se ocupara del destino de los de-saparecidos griegos en la Argentina. ¿Cómo quedó ese reclamo? –Dentro de los 30 mil desaparecidos en la Argentina durante la década de los ’70 hubo casos de aproximadamente 17 personas que eran hijos de griegos. Sus padres no saben aún qué pasó con sus hijos. Nosotros planteamos ese tema en el Parlamento para poder tratar de averiguar con la ayuda del gobierno argentino qué pasó con esos jóvenes. Nosotros no podemos olvidar cómo un régimen autocrático que gobernó la Argentina llevó al genocidio a casi una generación. La violencia, la desaparición y el asesinato de tanta gente en manos de esos regímenes autocráticos no pueden dejarse en el olvido. En la historia moderna hay un paralelo entre Grecia y la Argentina, porque acá también hubo dictaduras apoyadas por los grandes imperios. Debemos proteger con la democracia a las futuras generaciones de esas dictaduras.
–Los neonazis tienen mucha fuerza. Parte de ella nace del trabajo social que hace, de su acción en la calle, de su oferta de seguridad. ¿Acaso a la izquierda no le falta capacidad de acción para derrotar a la ultraderecha en el terreno de lo concreto? –Lo que tiene que hacer la izquierda es crear un frente ideológico y, al mismo tiempo, construir un modelo de sociedad que resiste y es solidaria. La solidaridad no es la filantropía sino cómo resistir juntos. No tenemos que permitir que esos grupos se presenten con la cara lavada cuando en realidad representan la historia de lo más violento que sufrió la humanidad. Nuestra lucha en la calle tiene que tener otro modelo para elaborar ese frente ideológico de protección del pueblo. Se trata de un frente doble: contra las fuerzas neoliberales y contra el fascismo.
–La llamada izquierda radical tiene muchos enemigos, empezando por quien debería ser, al menos, un aliado parcial: la socialdemocracia. –En Europa y en el mundo la socialdemocracia ha pasado por una mutación increíble en los últimos años. La socialdemocracia opera como una suerte de cirugía plástica con la cual quieren cambiar algo que no se cambia. Este capitalismo financiero casino no pueda cambiar de imagen por más cirugía que se le haga. La socialdemocracia es incapaz de ofrecer soluciones a los problemas sociales y reales que enfrentan los pueblos. En Grecia, el partido que representó a la socialdemocracia, el Pasok, no se diferencia en nada de la derecha. Son una copia. Por eso nuestra izquierda puede convertirse en un polo de alianzas con auténtica base social y popular.
–Cuál sería su modelo ideal: Chávez en Venezuela, los Castro en Cuba, Lula en Brasil o el peronismo de Kirchner en la Argentina. –América latina siempre fue un laboratorio social y político increíble que da resultados. Cada país y cada movimiento tienen su particularidad. A nosotros nos interesa saber cuál es la mejor visión del socialismo del siglo XXI para todo el planeta. A pesar las particularidades necesitamos una visión común y los mismos enemigos. Nosotros seguimos muy de cerca el proceso de integración en América latina. Ese proceso no es teórico, está en práctica y da respuestas al dogmatismo neoliberal. Pero lo que se encuentra más cerca al modelo griego es Argentina y Brasil. En las realidades sociales y en las paralelas históricas, tenemos mucho más que ver con lo que sucedió en Argentina y Brasil. Desde luego, también tenemos puntos en común con Venezuela y Cuba. Nuestros enemigos dicen que Syriza quiere convertir a Grecia en la Cuba de Europa. Nosotros les respondemos que ellos quieren crear una Cuba en Europa, pero la Cuba de antes del ’60. A eso quieren llevarnos.
–Usted representa a una generación marcada por una época donde se produjo una gran despolitización. ¿Cuál sería la fórmula para reintroducir la política y, más concretamente, el interés por una política de izquierda? –En este momento estamos viviendo la última fase del capitalismo y no del socialismo. Estamos en la caída del sistema capitalista y esto nos conduce a un análisis diferente del comportamiento social como generación, tanto más cuanto que constatamos las condiciones en las que estamos viviendo hoy en día. Mi generación entró en la política como una fuerza muy pequeña en las universidades y en las escuelas cuando ya había una hegemonía casi total del neoliberalismo, cuando se presentaban porcentajes de crecimiento económico enormes y a la vez abstractos y cuando los ejemplos del buen vivir eran el súper consumismo. Ahora estamos en otra realidad. Hoy, en Grecia, uno de cada dos jóvenes que tiene entre 24 y 35 años no tiene trabajo. Están condenando a esa generación a vivir mucho peor que sus padres, los están condenando a vivir sin soñar. Lo que le podemos dar y decir a esta generación es que tiene que reencontrar en su conciencia la esperanza dentro de la lucha. Para poder reconstruir esas vidas destruidas deben creer que hay un futuro mejor, no hay otra manera. La justicia social y la dignidad son dos cosas muy importantes para una generación que quiere reconquistar su futuro.
–Usted juega el fútbol y está rodeado de gente argentina, uno de ellos es de Independiente. Dentro de poco irá a la Argentina. ¿A qué club le pone fichas? Tomemos tres: Boca, River o Independiente. –Apuesto por Boca porque Maradona jugó en Boca. Yo tengo esa imagen mítica de la Bombonera que vi en las fotos y en las películas. Tengo mucha fe en la política de Syriza porque tenemos eso fútbol de la fantasía que es el fútbol argentino.

Existe el milagro económico peruano?


Ayer dimos cuenta del notable crecimiento económico Peruano. En este análisis de La Economía On Line, observamos más en detalle la modalidad que asume este crecimiento , sus beneficios y sus altos costos.
Perú anda de parabienes y no deja de recibir buenas noticias. Inversiones que ingresan al país, mejoras en la calificación de la nota soberana por parte de la calificadora de riesgo Moody’s por mantener “políticas fiscales y macroeconómicas prudentes”. A pesar de que “si bien el presidente Humala intentó aumentar el enfoque del Gobierno en la inclusión social, desde que asumió el cargo ha demostrado su compromiso de mantener políticas fiscales y macroeconómicas prudentes y de respaldar el continuo desarrollo de la industria minera, contrariamente al temor de que sus políticas condujeran a un deterioro fiscal y que decidiera dar un enfoque más intervencionista a la economía”, afirmó la calificadora.
Una docena de años creciendo al doble del promedio de América Latina, ha triplicado el PIB en 10 años, redujo la pobreza en 15 puntos y lo acompañó con una inflación baja.
Sería de esperar que las grandes inversiones colaboren con un país que ha transcurrido su historia a la par de exacciones colonialistas.
Recorramos la estructura de este milagro económico latinoamericano.
Perú es líder a nivel regional en producción de oro, plata, zinc, plomo, estaño y telurio y, a nivel mundial, es el primer productor de plata y segundo de cobre y zinc.
Respecto de la revalorización de los recursos naturales con que la región se vio beneficiada en la última década, vale la pena esta aclaración: el oro, en la última década, se revalorizó 6,8 veces; la plata, hasta 10 veces; el zinc, hasta 6 veces; el plomo, hasta 9 veces y el cobre, 4,6 veces (a modo de referencia, la soja en el mismo período se revalorizó 2,3 veces). Perú ha quintuplicado la inversión externa y más que sextuplicado sus exportaciones (61% de ellas son metales).
El costo del milagro
Perú recibió US$ 15.000 millones en inversiones en el sector minero entre 1999 y 2009 por parte de todas las empresas mineras, pero sólo cinco mineras en sólo cinco años (2005-2009) se llevaron US$ 20.000 millones de utilidades.
Muchas de las operaciones a gran escala se ubican entre las unidades productivas de menor costo unitario de las mineras internacionales. Con el 35% de rentabilidad anual, en tres años recuperan la inversión.
Perú tiene una extensión total de 128 millones de hectáreas de las cuales tiene más de 20 millones concesionadas a industrias de minería según catastro minero nacional de Perú, más de 50 millones a petroleras y más de 8 millones de hectáreas a forestales (es decir, suman 80 millones de hectáreas), lo que implica que más del 60% del territorio está “loteado” a concesiones extractivas mineras, petroleras o forestales, principalmente empresas privadas trasnacionales, de acuerdo a ProInversión, Agencia de Promoción de la Inversión Privada de Perú.
Las áreas concesionadas a las empresas mineras incluyen comunidades campesinas y ocupan ríos, lagos, montañas, partes de glaciares y, en algunos casos, poblaciones.
Un estudio de minería presentado en la Universidad de San Juan databa que en 2006 había 97conflictos socio-ambientales de los cuales 20 eran con empresas mineras, y en 2010 los conflictos habían aumentado a 246 en total, de los cuales 125 eran con mineras, según cifras publicadas por la oficina de la Defensoría del Pueblo, en Perú. Es decir, más del 70% de los conflictos socioambientales son creados por empresas mineras. De 95 casos en proceso de dialogo entre las comunidades y las empresas extractivas, 55 comenzaron luego de hechos de violencia: de otra manera no se oiría la voz ciudadana...

Evolución y mapa de la informalidad laboral




Un gran tema de agenda del gobierno es sin duda la persistencia de altas tasas de trabajo informal
Responsable del patrón distributivo aún inequitativo,  la desfinanciación del sistema de salud, la crisis recurrente del previsional y el sostenimiento de trabajadores pobres, quey aún ocupados pleno reciben salarios que implican en promedio un 47% de su par formal, la informalidad laboral está en la base de la desindustrialización que impactara sobre el país desde el último tercio del siglo pasado y que tiene una reversión discreta.
 Los indicadores del segundo trimestre del año, muestran que el 34,5 % de la población activa no esta registrada; y la situación se mantuvo estable en comparación al mismo lapso de 2011
El total de trabajadores no registrados acusó una leve reducción de 17.100 personas porque  se redujo la gravitación de los puestos en relación de dependencia en la estructura ocupacional. Sin embargo, la informalidad aumentó en proporción al total de trabajadores en relación de dependencia que como se muestra en el gráfico de apertura se ubicaba en el 34,1% en junio de 2011  y pasó a 34,5% en 2012.
Con este resultado, se observa que 4.400.000 trabajadores trabajan en la informalidad, sobre una Población Económicamente Activa (PEA) de 18 millones de personas, con un nivel de desempleo de 7,2 por ciento y con un nivel de asalariados del 76,7 por ciento del total. El dato relevante es que el estancamiento en la mejora en la calidad del empleo se produjo en un período en el que la economía expresa un crecimiento interanual del orden del 5,3 por ciento.
Complementariamente ya se había observado que en el lapso comprendido entre el segundo trimestre de 2011 y 2012 185.000 asalariados plenos se habían transformado en subocupados demandantes
 Si se distribuye geográficamente la carencia de formalidad laboral, como es histórico y de aacuerdo con la información oficial, la peor situación laboral se observa en el norte del país.
En el noroeste el 40,9 por ciento de los empleos son irregulares, mientras que en el noreste es del 40,1 por ciento.
En tanto, en la región de Cuyo el 35,7 por ciento de los trabajadores no se encuentra inscripto de manera regular, mientras que en el Gran Buenos Aires se ubica en 34,6 por ciento.
A su vez, los menores registros de informalidad se observan en la región pampeana la informalidad afecta al 32,7 por ciento de los empleos, mientras que en la Patagonia desciende al 19,3 por ciento, dond ees muy notable la formalidad que induce el empleo público combinada con la baja densidad poblacional.
Respecto a la densidad poblacional , si se los divide por el tamaño de las poblaciones la situación es similar tanto para los aglomerados de más de 500 mil habitantes como para los que están por debajo de ese número.
En las ciudades más pobladas el trabajo informal es de 34,6 por ciento y en las más chicas de 34 por ciento..
Por otra parte se observa un ligero aumento de los trabajadores autónomos respecto a los asalariados Los indicadores demográficos de la población de los 31 aglomerados urbanos medidos por el Indec dieron cuenta de que, para el período abril a junio, del total de trabajadores en el país el 76,3% lo hizo en relación de dependencia y el 23,7% en condiciones de empleado independiente.
En efecto en el caso de los asalariados, el informe del INDEC , dio cuenta de que se trata de una nueva reducción trimestral, tras haber alcanzado un pico de 77,4 a fines del 2011.
Se estima que alcanzó a un universo de 13,27 millones de personas, con una disminución  de 0,4 por ciento.
En sentido opuesto, los cuentapropistas se habrían acrecentado en 1,9% a unas 4,12 millones de personas, alcanzando el registro más elevado en términos absolutos desde el último trimestre de 2009.

Por una Grecia en el Rín


Menor ritmo en la creación de empleo


Ya advetimos en Ramble que los datos oficiales suministrados por el INDEC muestran que el desempleo se mantiene constante .

En el último año no se generaron ni destruyeron puestos de trabajo de manera estadísticamente significativa. Se observan leves caídas en las tasas de desempleo, empleo y actividad ( menos gente que busca empleo) , junto a un aumento de la tasa de subocupación horaria , en particular la que demanda empleo

Se trata de personas que pasaron de ocupados plenos a trabajar menos de 35 horas semanales por causas involuntarias, están dispuestos a trabajar más horas y lo están buscando activamente .

En líneas generales se observa entonces un empeoramiento aunque leve, efectivo, de las condiciones del mercado de trabajo expresada no en pérdida de puestos, sino en recortes en las horas de trabajo que transformó a un punto de la Población Económicamente Activa (unas 185.000 personas proyectando a total país) de ocupada plena en subocupada demandante.
Sobre el impacto de la AUH y las nuevas escalas de Asignaciones Familiares en el contexto de la problemática del empleo en esta coyuntura, leemos en el newletter de Analytica: 

Como viene sucediendo desde su creación en 2009, la Presidente anunció el miércoles pasado un nuevo incremento en la Asignación Universal por Hijo (AUH) y nuevas escalas para las asignaciones en función de los ingresos familiares. De esta forma, se incorporan alrededor de 269 beneficiarios, pero se excluirían 63 mil personas.
Lo interesante es que se priorizaron criterios de progresividad, pues los mayores incrementos son percibidos por los sectores de menores recursos, especialmente los desocupados y los empleados informales. Sin embargo, la progresividad se da entre trabajadores pues al computar el ingreso familiar (y no el individual) para definir las escalas, se estaría inyectando menos recursos en los segmentos de ingresos medios.
La medida combinada con el congelamiento del piso de ganancias y paritarias que resultaron mucho más moderadas que el año pasado (en promedio de 24%, levemente por encima de la tasa de inflación) están restando capacidad de consumo o ahorro a una parte importante de la clase media.
En el balance final, se estarían volcando $ 5.200 M a la economía real (0,25% del PBI). Esta inyección se suma a los aumentos en jubilaciones y pensiones que comenzaron a regir este mes (casi 12% y 31% acumulado en el año). La política de ingresos del gobierno, en este caso dirigida a los sectores de mayor propensión al consumo, es uno de los drivers centrales para sostener el crecimiento.
La dinámica del empleo, por su parte, está siendo menos auspiciosa. La desaceleración en el nivel de actividad sumada a la caída en los niveles de inversión está afectando la demanda laboral.
Si bien la desocupación en el segundo trimestre del año se ubicó en 7,2%, hay ciertos indicadores que encienden una luz de alerta. La subocupación demandante, quienes trabajan menos de 35 hs semanales y buscan trabajar más, se encuentra en 6,7% un punto por encima de un año atrás. El mayor incremento se dio en la C.A.B.A y el Gran Buenos Aires, donde pasó de 5% en el primer trimestre del año a 7,7% en el segundo.
En los últimos años la capacidad de creación de puestos de trabajo de la economía se redujo sensiblemente. No sólo en términos absolutos sino también a nivel relativo. Esto es, cada incremento en el nivel de actividad se realiza (elasticidad empleo-producto) recurriendo a una proporción menor de trabajadores.
Dejando de lado los años de recuperación de la actividad post estallido de la convertibilidad (2003-2006), en 2007 y 2008 por cada punto de incremento de la actividad el empleo crecía alrededor de 0,29%. En 2011 este registro cayó a 0,21%.
Entre las causas que explican esta mayor reticencia a emplear se destacan una mayor preferencia por la flexibilidad en las empresas, el encarecimiento relativo del salario en relación a la maquinaria y deficiencias en la propia oferta laboral.
En un escenario de incertidumbre, las empresas prefieren cubrir la mayor demanda con horas extras en lugar de realizar nuevas contrataciones. Esto es utilizar más intensivamente los recursos existentes, sin arriesgarse a generar saltos en la escala que luego son difíciles de desarticular. De esta forma, es posible suspender las horas trabajadas por fuera de la jornada regular sin mayores dificultades en un escenario de fuerte desaceleración como el registrado en el primer semestre del año.
Con respecto a los costos, la diferencia es notoria. Entre enero de 2007 y julio los salarios aumentaron en promedio 224% mientras que la devaluación fue de 48%. Como resultado se crearon incentivos para una mayor importación de bienes de capital y nuevas tecnologías, en detrimento del empleo. En algunos casos, directamente implica la reducción en la dotación de personal por la pérdida de ventas al exterior.
En este escenario, lógicamente la demanda laboral sigue anémica. Una encuesta recientemente difundida por Manpower señala que para el IV trimestre del año hay una expectativa de creación neta de empleo de 5%, el indicador más débil desde 2009. Si bien el mayor ritmo de crecimiento esperado para el año próximo permite ser algo más optimista con la dinámica del empleo en los próximos meses, hay señales que requieren atención.

El mundo de los jóvenes de entre 15 y 17 años: Ciudad de Santa Fé







 El impulso al debate sobre jóvenes menores de entre 15 y 18 años que podrían votar a partir del año 2013, promovió mucho guitarreo de opinólogos variopintos que reflexionaron con librealbedrío sobre manipulaciones , reelecciones y adoctrinamiento masivo, serial y contundente, bli bla blu blo... 
Una aproximación sistemática a la situación de este grupo etáreo lo brinda el estudio inédito que publicamos en exclusiva para Ramble, realizado en la Ciudad de Santa Fe por la Cosultora Robustelli y Asociados.
Los resultados son notables y en muchos casos sorprenden al sentido común y al discurso políticamente correcto de las ideologías más diversas

En fin, click sobre las imágenes para agrandar y sacar conclusiones sobre el estado de situación realmente existente entre los más jóvenes futuros votantes .
Fundamentación del estudio y ficha técnica:
 
El siguiente estudio de opinión publica se efectuó en la ciudad de Santa Fe a jóvenes entre los 15 y los 17 años en forma presencial y con un cuestionario con preguntas cerradas y abiertas.-La finalidad del mismo fue determinar el grado de aceptación de los mismos en relación a el proyecto del Gobierno Nacional de que los jóvenes puedan sufragar en forma voluntaria a `partir de los 16 años.-
 
Se tomaron 200 encuestas en distintos puntos geográficos de la ciudad que se corresponden con sectores sociales de clase alta, media y baja contemplando las edades de 15,16 y 17 años con encuestados jóvenes que estudian, trabajan, no estudian ni trabajan en forma proporcional en ambos sexos masculino y femenino.-
 
De la misma se han generado una seria interesante de interrogantes para seguir explorando sistemáticamente sobre la participación de los jóvenes en la vida política de la ciudad y de la provincia a futuroFicha técnica de la encuesta:
 
Tipo de estudio: Encuesta por muestreo
 
Características: enfoque cuantitativo (registro extensivo)
 
Diseño Muestral: probabilística estratificado con adjudicación proporcional. Selección simple al azar dentro de cada extracto (cuotas de sexo, edades
 
Universo: habitantes de la ciudad entre los 15 y los 17 años
 
Instrumento de recolección de datos: modulo estructurado partir de preguntas cerradas y abierta
 
Alcance: ciudad de Santa Fe
 
Tamaño de la muestra: 200 casos
 
Error muestral: más-menos 3,50%
 
Confianza: 95,50%
 
Fecha de realización: 1, 2, 3, 4, 5, 6, y, 7 de septiembre del 2012
 
Encuestadores: 4
 
Supervisores: 1
 
Dirección general: Lic. Horacio ROBUSTELLI.


El voto a los 16, la opinión publicada



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Del crecimiento económico al desarrollo con la Web 2.0

Rubén Weinsteiner para OECD Web Outlook 2010

Según el informe “Extending Reach and Increasing Impact “ del Banco Mundial, un 10% de aumento en las conexiones de Internet de banda ancha, genera un incremento en el crecimiento económico de un 1,3%, y cada nuevo empleo en la industria de alta tecnología, crea entre dos y cuatro nuevos puestos de trabajo en otros sectores

En el marco de la crisis financiera que aún perdura, muchos paquetes de reactivación gubernamentales y de parte de organismos multilaterales, incluyen la banda ancha para alcanzar un margen mundial de productividad y competitividad a largo plazo. Sin embargo, el uso de los servicios de tecnología de la información no llega todavía al 15% del mercado potencial mundial.

El uso eficaz de la Web 2.0 puede ayudar a los gobiernos a ser más eficientes y a recaudar mas ingresos. Por ejemplo Ghana aumentó un 49% sus ingresos aduaneros en los primeros 18 meses de operación y redujo las demoras de despacho de tres semanas a dos días, por medio de la implementación de bases de datos online y sistemas de intercambio de información en la Web 2.0.

La Web 2.0 puede también transformar a los gobiernos, volviéndolos más responsables y transparentes, ayudándolos a dar un salto en términos de calidad institucional. La idea es que la voluntad de dar información, tenga como contrapartida la demanda espontanea de particulares y de organizaciones, que satisfacen esa demanda a través de la simetría de la Web 2.0. Esa retroalimentación hace que el estado informe y del otro lado controlen, cuando una de las dos partes se duerme la otra lo despierta. .

En la India, una red apoyada en una plataforma Web 2.0 recolectó más de 50.000 inventos y prácticas de conocimiento tradicional a través de la Web, se trata de invenciones que antes se perdían con la muerte de los viejos de la aldea. Esta base de datos contiene innovaciones en herramientas y maquinaria agrícola, usos renovables de la energía, medios de transporte y medicinas naturales, entre muchas otras ideas. Todas provienen de individuos y comunidades con exiguos recursos económicos, limitado acceso al sistema educativo formal y ningún apoyo tecnológico por parte del gobierno, de las ONGs o del sector privado.

Algo así hacía hace muchos años Atahualpa Yupanqui, que recorría el norte argentino buscando melodías indígenas que estaban condenadas a perderse, y Don Ata las grababa, las escribía y las salvaba para siempre.

Pero el caso de los inventos y la comercialización del conocimiento de base, así como el intercambio de innovaciones entre comunidades (sin la mediación del mercado), enfrenta una serie de obstáculos complejos. El sistema internacional que regula los derechos de propiedad intelectual impone barreras muy altas para el registro de ideas cuando se tienen pocos recursos. La incubación de innovaciones de base es costosa y requiere el apoyo de redes extensas. Las asimetrías que impone todavía la Web 1.0 en la información, perjudican a los sectores de menos recursos, sobre todo porque la comunicación horizontal que propone la Web 2.0 todavía es precaria y segmentada.

Estos problemas representan en realidad oportunidades fabulosas en la Web 2.0, sobre todo si a través de las redes sociales, foros, You tube, Twitter, blogs, ingeniería en buscadores, se trabaja en la construcción de una red global para el desarrollo de innovaciones de base. El estado puede asumir un rol fundamental en materia de políticas activas para promover una agenda 2.0 a favor del desarrollo de estos sectores, en la canalización y potenciación de sus ideas, ganas, energía, conocimientos ancestrales etc.

Por ejemplo el desarrollo de plataformas virtuales, posibilitaría la ayuda financiera de persona a persona, creando un modelo viable que puede adaptarse al terreno de las innovaciones. La idea es conectar a un inventor en el Chaco argentino con un inversor en New York y un empresario en Berlín.

A través de estos programas apoyados en entornos Web 2.0 también en la India, millones de pequeños agricultores aumentan su productividad y ganancias. Utilizan computadoras para acceder a la información de último momento sobre el pronóstico del tiempo, los precios de los cultivos en los mercados cercanos, las técnicas de siembra, consejos sobre experiencias y herramientas caseras innovadoras. La empresa de exportaciones agrícolas más grande de la India, alcanzó 40.000 aldeas desde su puesta en marcha en 2000. El programa ofrece equipos y conectividad de banda ancha y capacita a los miembros alfabetizados de la comunidad, quienes a su vez ayudan a los agricultores a acceder a la información vital para ellos.
Con estos programas apoyados en plataformas Web 2.0 vemos claramente que muchos pobres en recursos económicos son ricos en conocimientos.

Los estados alianzando con organismos multilaterales, puede movilizar a las Universidades, a Fundaciones y a ONGs, para a través de la implementación de entornos 2.0 recolectar, proteger e incubar innovaciones. La inversión pública y multilateral, podría apuntar a desarrolar plataformas 2.0 que articulen estrategias de apoyo, mediante fondos direccionados para la adquisición de insumos y créditos para start ups, y a la vez integren a estos actores innovadores, para potenciar el fáctor multiplicador de la inteligencia colectiva en la Web 2.0.

Rubén Weinsteiner para OECD Web Outlook 2010

En la Web 2.0 las marcas tienen que conversar y convencer

Rubén Weinsteiner para FT

Nunca las marcas tuvieron tan poco control sobre lo que se dice de ellas, sobre lo que los consumidores, los actores del mercado, opinan de ella. Pero lo que aprendieron los consumidores es que la transparencia llegó para quedarse.

Un amigo anticuario siempre me dice que Internet mató su negocio, ya que todos los clientes manejan todos los precios, y los márgenes cayeron.

Con las conversaciones hechas mercado, estos se vuelven más inteligentes, más informados, más organizados. La participación en un mercado interconectado hace que las personas cambien de una manera fundamental. Las conversaciones en red hacen posible el surgimiento de nuevas y poderosas formas de organización social y de intercambio de conocimientos.

Los consumidores se dieron cuenta que si quieren comprarse un Toyota, es mejor ir a los foros o buscar en Google que dicen los usuarios, sobre tal o cual modelo.
Las personas que participan en estos mercados interconectados han descubierto que pueden obtener mucha mejor información y soporte entre si mismos que de los vendedores. Y no toleran el discurso corporativo acerca de agregar valor a productos comunes, simplemente segmenetando y diferenciando.

Y en estas conversaciones, ya no pueden las empresas bajar línea, estas tienen que bajar al llano y ser un jugador, un conversador mas. Aceptando algunas cosas, reencuadrando la estrategia para fortalecerse en la debilidad. y sobre todo tienen que meterse en el barro 2.0 y convencer, esa es a clave, conversar y CONVENCER.

Más ‘troikista’ que la troika

La crisis en la eurozona se expande tomando realidades socioeconómicas heterogéneas, pero con aplicación de recetas homogéneas. Programas económico-sociales comunes para realidades diversas, esta es la primera , pero no única inconsistencia de los planes de ajuste impulsados por la troika.

Leemos sobre el ajuste tradicional, actuando esta vez en Portugal: 

 

Más ‘troikista’ que la troika

Razones ideológicas y la voluntad de desmarcarse de Grecia motivan la política del Gobierno portugés
 

La escena se produce en una de las centenares de miles de cumbres para salvar el euro que se han celebrado este año. Bruselas, mediados de febrero. Las cámaras captan –casi roban: los protagonistas no son conscientes de que salen en televisión— uno de esos momentos que definen a las mil maravillas lo que de verdad sucede en Europa. 
Un cándido Vitor Gaspar, el ministro portugués de Finanzas, se acerca a su homólogo alemán, Wolfgang Schäuble, como el estudiante que trata de impresionar a su maestro. “Haremos progresos sustanciales con el déficit; ya hemos hecho progresos increíbles”, afirma el portugués, cuyo Gobierno aplica a rajatabla los recortes asociados al plan de rescate que ha pedido su país. Inclinado junto a la silla de ruedas de Schäuble –que quedó paralítico hace más de 20 años, cuando un hombre le pegó tres tiros en un acto electoral celebrado en una cervecería—, Gaspar acaba de escuchar el veredicto de Alemania: “Si es necesario adecuar el programa portugués [es decir, flexibilizarlo], no habrá problema”. “Muchas gracias”, acierta a responder con un hilo de voz...

Orientación del voto de jóvenes entre 16 y 17 años

Leemos en Página 12 a Nora Veiras, sobre la magnitud, orientación del voto de jóvenes entre 16 y 17 años: 
En este escenario se despliegan las lucubraciones sobre la utilización de ese voto juvenil. Artemio López, de la consultora Equis, apeló a los números para conjurar sospechas. “El padrón definitivo de octubre de 2011 fue de 28.915.030 electores. Se registraron como votantes efectivos 22.955.070 votos, lo que importa una participación del 79,8 por ciento. Con la inclusión de los ciudadanos de 16 y 17 años, se agregarían 2,1 millones de personas de las cuales votarían 1,4 millón –manteniendo el ausentismo promedio—. 
De los nuevos votantes, la radiografía social indica que el 25 por ciento es pobre, el 15 por ciento ‘ni ni’ (ni estudia ni trabaja) y el 53 por ciento todavía no terminó el secundario. Nadie sabe la dirección de ese voto. A nivel nacional es probable que el promedio de ese voto sea similar al voto de los más adultos. No hay que olvidar que ya votaron otro 1,5 millón de jóvenes de 18 a 20 años en octubre con similar preferencia que la media.” 
López realizó una simulación incorporando esos nuevos votantes y el Frente para la Victoria obtendría 700 mil votos más, esto es el 55,4 por ciento de votos efectivos, el Frente Amplio Progresista 250 mil votos más, 17 por ciento, y la Unión para el Desarrollo Social 150 mil votos más, el 11,3 por ciento. Claro que los guarismos se relativizarían teniendo en cuenta que el sufragio sería optativo para esa franja etaria.
 Roberto Bacman, del CEOP, descartó el argumento de la manipulación “porque puede ser tan cooptado por madurez, hábitos y conocimientos políticos un joven de 16 como de 18 años”. Bacman detalló que los jóvenes tienen por una cuestión demográfica más peso en el padrón: “El año pasado el segmento de 18 a 34 años representaba el 44 por ciento del electorado, con la incorporación a partir de los 16 representará el 47 o 48 por ciento. En el 2015, más del 50 por ciento del padrón va a tener de 16 a 34 años”. 
El titular de CEOP señaló que la cuestión demográfica fue significativa a lo largo de los años en el cambio del voto en Uruguay, donde a medida que se fueron incorporando los jóvenes, el Frente Amplio logró revertir la tradicional alternancia entre blancos y colorados. En la Argentina, señaló, “metiendo a estos chicos a votar no vas a ganar una elección. Una elección se gana o se pierde por otros factores, no por meter más votantes. 
Esto no es como la incorporación del voto femenino, que implicó casi duplicar el padrón”. Coincidió con López en que “si uno analiza a quienes votaron a los 18 años en octubre del año pasado, no hay ningún segmento objetivo que esté muy arriba del 54 por ciento. Los jóvenes votaron muy similar al promedio, quizá con una tendencia un poco por encima a favor del kirchnerismo. En las encuestas de imagen, los más jóvenes sí son los que tienen la imagen más positiva de la Presidenta, destacan la inclusión social y tienen una imagen negativa en general de la oposición”...

¿Cada cuánto conviene actualizar la AUH?


Los fanáticos de las políticas de Estado –las que no generan discusión en la mayoría de los argentinos– tienen dos a mano. Una es la revisión judicial de los crímenes de lesa humanidad. Otra, la Asignación Universal por Hijo.
La dinámica de la democracia es tan potente que la sociedad suele dar por cumplidas unas expectativas cuando se convierten en políticas normales. Entonces, renueva sus demandas.
Ocurrió con la democracia misma. Tras casi 29 años es motivo de celebración permanente. No está mal para un país que soportó una de las dictaduras del mundo donde la crueldad llegó a niveles de mayor sistematicidad. Pero siempre se agregan novedades. Ya no, por suerte, sobre la existencia misma de la democracia. Sí acerca de su calidad. Una prueba es la discusión sobre el voto a los 16 años y la generalización del derecho a los extranjeros. Fue una prueba el matrimonio igualitario. Lo será la reforma del Código Civil. Y comisiones del Congreso ya tratan la despenalización del aborto.
Un nuevo debate parece estar comenzando sobre la Asignación Universal por Hijo que reciben desde 2009 los hijos de los trabajadores informales, de los de-socupados, de los monotributistas sociales y de las empleadas domésticas.
El punto novedoso no es sólo el aumento, que como informó el viernes este diario es inminente, sino los períodos de actualización de una herramienta que tiene relación directa con la eliminación de la indigencia.
El consultor Artemio López publicó en este diario una columna el 25 de julio último sugiriendo un cambio: “En un contexto de inflación de alimentos como el que se vive, es indispensable lograr una actualización temporal más acotada que la actual, al menos actualizarse dos veces al año junto a las jubilaciones y pensiones y no una sola vez con las asignaciones familiares. Observemos que los 270 pesos actualizados en septiembre de 2011, hoy ya sólo representan 200 y en octubre, antes de ser actualizado su monto, equivaldrán a 190 pesos”.
La asignación pasó de 220 pesos en 2010 a los 270 de 2011. El aumento fue del 22,75 por ciento. Si a esos 270 se les aplicara una cifra superior, por ejemplo un 25 por ciento de aumento, la asignación alcanzaría en 2012 los 337,5 pesos. La cifra del 25 por ciento surge de tomar el mismo porcentaje utilizado la semana pasada para incrementar el salario mínimo, vital y móvil.
Salvo entre racistas y despreciativos que detestan, en verdad, a sus beneficiarios, la AUH tiene apoyo sólido y las críticas no piden su anulación sino lo contrario.
Por ejemplo un dirigente opositor, el ex ministro de Economía, Roberto Lavagna, escribió el 6 de junio último en Clarín que las asignaciones para dos hijos debían estar en 630 pesos en lugar de los 540 vigentes. Es decir 315 pesos por hijo y no 270 por cada uno. Podrían actualizarse esos 315 pesos de junio a septiembre pero nunca habría un abismo entre esa propuesta y la política oficial.
El diputado nacional Claudio Lozano, del bloque Unidad Popular, propuso implantar la AUH por ley. También proyectó ampliar su cobertura y cambiar el sistema de actualización, que el site Buenos Aires para Todos sintetiza textualmente así: “El proyecto propone que los montos previstos de las Asignaciones sean iguales al valor de cada una de las asignaciones equivalentes en la Ley 24.714 correspondientes a la menor categoría salarial vigente antes de la sanción de la presente ley y respetando los valores diferenciales estimados para cada zona geográfica”.
Un trabajo publicado en 2010 por el Centro de Estudios para el Desarrollo Argentino (Cenda) rescató la AUH como herramienta de distribución del ingreso gracias a su cobertura, porque excede el mundo de los hijos de los trabajadores que se insertan en puestos asalariados registrados. La investigación fue realizada por Ana Laura Fernández, Marcos Gallo, Mariana L. González y Marcela Scavini y apareció como documento de trabajo en noviembre de 2010, 13 meses antes de que el orientador del Cenda, Axel Kicillof, asumiera como viceministro de Economía. Kicillof era gerente de Aerolíneas Argentinas y aún carecía de las funciones actuales de coordinación de los intereses estatales en empresas privadas o de formulación de estrategias en los sectores energético o eléctrico.
“Tal como podía preverse a partir de las características del sistema, la AUH tiene un impacto mayor entre los niños de los hogares de menores ingresos”, dice el texto del Cenda. “En efecto, el 70,9 por ciento de los menores que reciben la AUH pertenecen al 20 por ciento de hogares de menores ingresos, mientras que sólo el 30,3 por ciento del total de niños beneficiarios de asignaciones contributivas pertenece a este segmento.”
Al sugerir formas de extensión o profundización de la AUH, el documento del Cenda propone combinarlo “con otras políticas que podrían focalizarse en los hogares que siguen estando en situación de vulnerabilidad, como podrían ser transferencias orientadas a hogares pobres con niños”.
El mes pasado Cristina Fernández de Kirchner extendió la cobertura a las mujeres embarazadas en condiciones de precariedad social o laboral.
En cuanto a su continuidad en el tiempo –puesto que la AUH surge de fondos de la Administración Nacional de la Seguridad Social– el documento destaca que la Anses debería recibir un mayor aporte tributario que no se origine en el Impuesto al Valor Agregado, porque el IVA lo pagan también los beneficiarios de la AUH en la compra diaria de alimentos. Otro punto a revisar podría ser “el aumento de las alícuotas de los aportes patronales que fueron recortadas en el marco de la reforma previsional de 1994”. En ese entonces era presidente Carlos Menem y ministro de Economía, Domingo Felipe Cavallo.
El documento del Cenda analiza otras variantes dentro del actual esquema impositivo y desliza una propuesta fuera de él, relacionada con el gravamen a las ganancias financieras. Dice: “Los recursos adicionales que requiere la ampliación del régimen de asignaciones familiares deberán provenir necesariamente de los impuestos que gravan al capital, ya sea mediante un incremento de las alícuotas de los aportes patronales o bien mediante una reforma tributaria que acentúe la preponderancia de gravámenes como el Impuesto a las Ganancias y a los bienes personales, además de considerar la implementación de tributos hoy inexistentes, como el impuesto a la renta financiera”.
De modo que el debate sobre cómo ampliar los beneficios de la AUH lleva como mínimo dos años. Si se aumentara la frecuencia, claro, alguien podría decir que el trato no es igual para todos. Tendría razón en la forma, pero estaría equivocado. Es obvio que un Estado no puede tratar igual a los poderosos, a la clase media y a los más pobres e indigentes. Tampoco parece que fuera a desatarse una catástrofe estadística. Sería absurdo pensar, por ejemplo, que si el Gobierno introdujera una actualización más frecuente de la AUH estaría reconociendo que la inflación es mayor a los índices de precios medidos por el Indec. El absurdo es que ya nadie, salvo el propio Indec, se maneja con ese índice cuando toma una decisión. Si los precios aumentaron un 10 por ciento, ni siquiera lo tuvo en cuenta la Presidenta como tope. Lo dejó de lado al aplicar el 25 por ciento al aumento del salario mínimo, vital y móvil.
Es que frecuencia y sintonía fina suenan a palabras de un mismo universo.

Martín Granovsky

Francia, llega el ajuste socialista




La tapa de El País de mañana lunes , advierte sobre el inicio del ciclo de ajuste del nuevo gobierno socialista francés, en un contexto de recesión y aumento del desempleo, como comentamos en Ramble oportunamente.



El desempleo en Francia continúa en aumento y en el mes pasado el número de desocupados superó la barrera de los 3 millones, afectando al 10% de la población activa, un reflejo directo de cómo impacta en la estancada economía gala la crisis económica europea.

El primer ministro del gobierno socialista, Jean-Marc Ayrault, reconoció este lunes que la cifra es “muy violenta” y que “la situación es preocupante”, al tiempo que, en una entrevista con radio France Inter, admitió que “difícilmente” la situación mejore en los próximos meses.
Luego de que el ministro de Trabajo, Michel Sapin, cifrara en julio los desempleados en 2.987.000, el domingo por la noche informó en declaraciones a Radio J que Francia “ya pasó” los 3 millones pero sin dar una cifra exacta.


No sorprendía el dato de crecimiento en el desempleo y será seguramente el inicio de un ciclo de ascenso,  cuya intensidad dependerá de las políticas que se desplieguen para amortiguar la crisis en la eurozona que como vemos, parecen transitar también en Francia el sendero del ajuste neoliberal tradicional.

Sujeto a la ortodoxia entonces el banco Central de Francia señaló hace un mes que la nación gala entraría en recesión durante el tercer trimestre, al encadenar dos trimestres con crecimiento de -0.1%. Francia es la segunda mayor economía de Europa y tiene un producto anual de 1,9 billones de euros.


En el gráfico superior del PBI francés  ( click sobre la imagen para agrandar) , se observa el sólido crecimiento registrado en los años 90 y su caída en los últimos cuatro años producto de la crisis que estalló en Estados Unidos a partir del Lehman Brothers . Sobre este panorama, el socialismo inicia su ciclo de ajuste.

La impostación gráfica


La gráfica esgrime magia y toneladas de promesas defraudantes. Detrás de la letra sacra se esconde un genio o un boludo. Algunos boludos impostan y bien, expresando tremendas boludeces como si fueran declaraciones que moverán las estructuras de occidente.

Muchas veces nos pasamos leyendo a un tipo 10 años, y cuando lo vemos por TV,... no lo leemos mas. La radio y la TV esconden, pero ahí es más difícil impostar. En la Web 2.0 tambíén es difícil impostar, por la demanda de simetría.

Los que leyeron el suplemento deportivo de Clarín durante 20 años, y ahora lo conocieron a Pagani, saben de lo que hablo

Generación Google: Ofertas más inteligentes para electores más inteligentes


Rubén Weinsteiner para El País

Cuando hablamos de Web 2.0 y 3.0, no hablamos de tecnología, hablamos de ciencias sociales,  de antropología,  de psicología, economía, sociología, comunicación, demografía, etc.
Sin embargo muchos planes estratégicos anclan en la tecnología los fundamentals de su  propuesta operativa.
La construcción permanente de la marca emisora dotándola en tiempo real de nuevos significado para ser disparados, requiere de de un abordaje sistémico de las seis variables que constituyen la marca política:
a)    
    Discurso
b)   Personalidad
c)   Identidad
d)   Posicionamiento
e)   Simbología y ritualidad
f)    Naming


Quién lo dice y a quién se lo decimos
La ponderación del emisor determina la potencia, autoridad y viralidad del mensaje. Quien lo dice.

Mucho más importante que lo que decimos,  es a quién se lo decimos.
Estas dos construcciones definen  las conversaciones  2.0 con audiencias de audiencias no redundantes, las que permiten colonizar nuevos espacios y nuevas subjetividades.


Para construir al emisor, construimos marca política, para construir los receptores segmentamos.

La construcción del mensaje  enfocado en el segmento 18-33 es decir el 34% del electorado impone tener en cuenta paradigmas constructivos alineados con  el salto cualitativo en términos de cognitividad que dieron la generación Y (1980-1990) y la generación Google (1990 en adelante).

Traducido en el terreno, todos vemos como los chicos menores de 12 años hoy,  aprenden, aprehenden y manejan modelos con una multiplicidad de variables, que los de la generación X, a esa edad no manejábamos.

Mientras nosotros mirábamos de chicos dibujos animados  lineales, con un bueno y un malo, donde el bueno siempre era absolutamente bueno y el malo siempre completamente malo, donde apenas uno veía al malo, se daba cuenta que lo era, sin margen de error, y donde finalmente el conflicto se definía con la derrota del malo;  los Google, miran los padrinos mágicos, Olivia, los imaginadores o Bo en acción, donde el malo, no es absolutamente malo, sino alguien que genera un problema a partir de su propia problemática, y donde el conflicto se resuelve cuando el bueno soluciona el problema del "malo" y este deja de ser malo con su problema solucionado.

Mientras los X mirábamos El Santo, Ladrón sin destino, Alf o Blanco y negro, los Google miran Lost, Lie to me o los Soprano.
En Lost, y las demás series, para los mas grandes y hasta los mas chicos la complejidad en términos de demanda cognitiva es muchísimo mayor, los buenos ya no son siempre buenos, y los malos tienen momentos y rasgos de bondad , por lo que resulta difícil la clasificación y encasillamiento de los personajes, y donde la multidimensionalidad de las situaciones, plantea desafíos cognitivos que generan consumidores mucho complejos y difíciles de abordar, de convencer y de vencer emocionalmente.

Hay que perfeccionar los niveles de oferta cognitiva para no aburrir, para llegar y para impactar en las generaciones Y y Google, que conciben la comunicación emitiendo y recibiendo en su formato multitasking, esto es que mientras chatean, miran lo interesante de la TV de ayer en You tube, chequean su Facebook, abren otra ventanas para Twitter y para Flickr, visitan 2 o 3 páginas, y revisan los e-mails. Para los Y y los Google,  sentarse frente al televisor de brazos cruzados, como nuestras abuelas resulta imposible.
La curva ha ido pronunciando su verticalidad, mientras las bisabuelas y abuelas se sentaban a mirar la radio mientras la escuchaban en la mesa de la cocina, los baby boomers( 45-54)  hacían los deberes frente al televisor, y así hasta los google multitasking, la curva ha tomado una secuencia geométrica frente a la aritmeticidad de la curva hasta la generación X.

El fenómeno explicado por la velocidad de los cambios y el salto cognitivo de la generación Google, construye  consumidores cada vez  más inteligentes que demandan cada vez mayor especificidad.
Para impactar en el segmento 18-34, hace falta taylorizar el mensaje y también obtener legitimidad de emisión. No escuchan a cualquiera, la transparencia real o construida reuslta un requisito excluyente. Ser “careta”,  “gato”, en el verbatim del segmento,  descalifica al emisor y al mensaje.
Ser “autentico”, “real”, simple,  es el punto de partida obligatorio para mensaje y mensajero, dentro de esa sencillez compleja,  menos es mas. Google es la página perfecta, una pantalla en blanco con una palabra y un rectángulo.

Los políticos y la oferta discursiva política junto con el trasvasamiento generacional inexorable, deberá dar este salto cualitativo que le permita interpelar  a audiencias más complejas.

Europa y el zeitgeist de la generación google

Existen otras diferencias sustantivas entre el clima intelectual que reina en Europa y el de otras partes del planeta.
El zeitgeist (el tiempo vital, lo que cada generación llama "nuestro tiempo", decía Ortega y Gasset) europeo -la austeridad a toda costa- es distinto, por ejemplo, del latinoamericano.
Europa está inmersa en una fuerte crisis de endeudamiento: deuda soberana, deuda exterior, deuda interna y deuda privada. Y, en parte como consecuencia de ello, con dificultades muy importantes en su sistema financiero, una porción del mismo nacionalizada al menos coyunturalmente, y otra parte asistida con las muletas de la liquidez proporcionadas por el Banco Central Europeo, con garantías de los Estados, con compra de sus activos, etcétera. América Latina, a diferencia de otras crisis recurrentes, ha mantenido un sistema financiero conservador, aburrido, pero básicamente sano; durante la Gran Recesión, ningún banco de la región ha precisado de ayudas administrativas para continuar operando.
Los países europeos que han precisado de planes de rescate para sobrevivir sin llegar a la suspensión de pagos (en una primera tanda, Grecia, Irlanda y Portugal), y que han debatido exhaustivamente la posibilidad de cumplir las condiciones obligatorias para ser ayudados y sobre la estabilidad fiscal de sus cuentas públicas, se asemejan genéricamente a los países latinoamericanos aquejados de la crisis de la deuda externa en la década de los años ochenta, y que dio lugar a la década perdida de la región.
Estas diferencias, entre otras, sirven para revisar el tono vital de las sociedades, que desprende la comparación entre el Eurobarómetro y el Latinobarómetro: mientras que en Europa los ciudadanos contestan mayoritariamente que sus hijos vivirán peor que ellos (esta opinión también es mayoritaria en el resto de Occidente), en América Latina (y seguramente en otros países emergentes de zonas distantes) sucede lo contrario: es mayoritaria la esperanza de que los hijos de los que responden vivirán mejor que sus progenitores. ¿Ha cambiado de instancia el espíritu y el concepto de década perdida?
En ese convento de la ortodoxia en que se ha convertido Europa en el último año, los problemas instrumentales (la deuda soberana, la recapitalización bancaria, las condiciones del rescate a Grecia) han sustituido a los problemas finalistas de la zona, en particular el estancamiento de la mayor parte de las economías, con su secuencia lógica en materia de incremento del paro.
El desempleo es el principal factor diferencial de Europa respecto a otras regiones. Según los datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), hay más de 200 millones de parados en el planeta, de los cuales 30 millones se han generado en los años de la actual crisis económica.
Casi 80 millones de jóvenes menores de 25 años no encuentran empleo, y 1.200 millones de trabajadores, el 40% de la fuerza de trabajo global, son considerados vulnerables por las condiciones en que laboran o por los escasos emolumentos que perciben. De esos 200 millones de parados, más de 23 millones corresponden a Europa, y entre los trabajadores vulnerables se pueden incluir, por ejemplo, a los siete millones de personas que en Alemania (país que tiene unas tasas de desempleo por debajo de la media regional) cobran menos de 400 euros.
La apuesta en este terreno sigue siendo de la misma naturaleza que en los cuatro años anteriores de la Gran Recesión: generar los 30 millones de trabajos perdidos en esta crisis, más los 170 millones que ya no existían antes, más los millones de empleos para los jóvenes que cada año se incorporan al mercado de trabajo; incluso crear o potenciar los sistemas de protección de los que ya han desistido, desanimados, de buscar un lugar en el sistema productivo, debería ser la prioridad política si se quiere evitar que la crisis económica devenga en una crisis social, con explosiones parecidas a las de la Gran Depresión.
La propuesta de incorporar el empleo a los objetivos centrales de los organismos multilaterales o a los estatutos de los bancos centrales (ya está en los de la Reserva Federal de Estados Unidos) dará la medida de la voluntad política para atacar un problema central para la democracia.
Dentro del factor diferencial europeo del desempleo, España ha ocupado un lugar mayor. En 2011 se han cumplido cuatro años de destrucción masiva de puestos de trabajo. Según la Encuesta de Población Activa (EPA), que elabora el Instituto Nacional de Estadística (INE), la tasa de desempleo española supera el 21% de la población y los cinco millones de personas. Ningún analista pronostica que al menos en los primeros trimestres de 2012 deje de crecer.
Con ser extraordinariamente negativo ese porcentaje, más lo son algunos datos desagregados: el paro juvenil, que afecta a los menores de 25 años, supera el 46% del total de la generación más preparada de la historia de España ("superpreparados y superparados"); el número de hogares en los que nadie de los que buscan trabajo lo encuentra se encontraba por encima de los 1,3 millones; se superaban por primera vez desde el año 1996 los dos millones de parados de larga duración (más de un año buscando empleo), y el colectivo que crece con más rapidez es el de los que llevan dos años a la búsqueda de empleo, que superaba el millón (que ya no tienen derecho al seguro de desempleo, uno de los corazones del Estado de bienestar).
El 55% de los empleos perdidos durante la crisis son del sector de la construcción, lo que manifiesta la intensidad que el estallido de la burbuja inmobiliaria tuvo en España. La tasa de temporalidad ronda el 25% de los activos

La suprafuncionalidad de un candidato


Por Rubén Weinsteiner para El País

Las propuestas de gestión, las medidas a implementar,  los atributos personales de un candidato, construyen en el imaginario de los votantes,  la representación funcional  de un candidato, lo que en comunicación política llamamos,  Funcionalidad.
Es decir, alguien decide  votar  a Rodríguez,  porque Rodríguez  promete implementar un plan de suelo,  hábitat y viviendas revolucionario, una reducción del IVA, construir una autopista Buenos Aires-Mar del Plata de ocho carriles,  o subir el mínimo no imponible en consonancia con la suba del mínimo vital y móvil. O bien, vota a Rodríguez porque es inteligente, tiene experiencia, capacidad de gestión etc.
La realidad en comunicación política, es la percepción que se puede generar y sostener en la mente de los ciudadanos.
Nadie vota a un candidato por sus condiciones, sino por la percepción emocional, que la comunicación de esas condiciones, dispara en la mente de los votantes. Así como no se vota a un candidato por la promesa de una medida a tomar, sino por el impacto emocional que esa medida produce en la mente del elector.  
Y cuando caracterizamos los efectos de ese impacto lo hacemos en términos de un estado, una perspectiva, como nos vamos a sentir en el escenario en el cual el candidato electo gestione. Esto es la Suprafuncionalidad de un candidato.
Como señaló Mao “no hemos atraído al pueblo apelando a la razón, sino desarrollando la esperanza, la confianza y la fraternidad, frente a la pobreza, la voluntad de igualdad, adquiere la fuerza de un sentimiento religioso”
La principal función de la marca política, según mi experiencia, es generar confianza.  Las crisis económicas se dan por falta de confianza y los diferentes tipos de relaciones se destruyen por la misma razón. Por eso la dimensión de satisfacción más importante de la suprafuncionalidad de un candidato es la confiabilidad
No hay que proponer medidas, hay que proponer una perspectiva sólida, con poder de fuego para construir sensaciones poderosas, que determinarán como se va a sentir el votante con el candidato en el poder. Porque lo que vendemos en comunicación política
 no son las características de un candidato ni las medidas que va a implementar, sino las sensaciones que va a construir la gestión del candidato en la mente de los electores.

Imagen y relato para gestionar

Por Rubén Weinsteiner para Newsweek


Toda gestión tanto en el estado como en el sector privado, tiene que hacer dos cosas: actuar y comunicar, y cuando comunica debe comunicar acción y actor.
Estas dos fases, actuar y comunicar, deben actuar como un médico que administra un tratamiento, y a la vez le construye al paciente el relato que mejor se adapte a las necesidades operativas, con el fin de maximizar y potenciar el efecto de ese tratamiento. Hacer y a la vez tener contenta a la gente para que nos deje hacer.

No alcanza con comunicar la acción. Así como definimos como un proceso de dos tiempos el actuar y el comunicar, la comunicación de la acción también es un proceso de dos tiempos.
Debemos comunicar la acción y construir sentido sobre la marca política del ejecutor. La mejor acción de gobierno con un funcionario ejecutor que posea una mala imagen, perderá mucho en términos de percepción y valoración. Una acción mediocre ejecutada por un funcionario con buena imagen se resignifica positivamente.
Existe una fuerte interrelación y retroalimentación, entre el relato de una acción y la imagen del funcionario responsable.

Los atributos marcarios del funcionario, se proyectan al relato de la acción y éste a la marca del funcionario. La palanca de transmisión, es la construcción en dos fases y en tiempo real de relato y marca.
Si un político en gestión tiene imagen de corrupto, sus acciones de gobierno estarán ponderadas por esa imagen. Si un funcionario tiene imagen de tipo dinámico y proactivo, su gestión se apoyará en términos de imagen en el atributo del dinamismo y la proacción. Si el funcionario es percibido como “de respuesta rápida” no resultará complejo construir una imagen de gestión de “respuesta rápida” a la realidad, aunque la gestión no sea tan eficaz.

No hay realidades, hay percepciones que se pueden generar y sostener, la percepción de la gente siempre es real, aunque haya diferencias objetivas y duras entre realidad real y realidad comunicada, porque la comunicación construye la realidad al mismo tiempo que la difunde.

La imagen positiva y la intención de voto no se retienen por las cualidades intrínsecas de un candidato o por las medidas de un gobierno, sino por la imagen en que estas cualidades y medidas se traducen en la cabeza de la gente. La conceptualización de las percepciones es un proceso comunicacional complejo, por eso aparecen los ruidos, que provocan que la imagen que queremos emitir difiera de la que recibe el receptor.

La construcción de marca y su gestión en tiempo real, apunta también a consolidar un amortiguador de las dificultades que puedan conllevar determinadas medidas, mediante las fortalezas de una imagen, un posicionamiento, un discurso, una simbología y ritualidad, una identidad y una personalidad, articulados a través de la marca política del funcionario.

Hay que vender sensaciones, no gestión

Por Rubén Weinsteiner
para El País

No tenemos que vender gestión, tenemos que vender sensaciones. No tenemos que comunicar una ruta, sino las sensaciones, las mejoras en la vida de las personas que construye esa ruta. Porque el posicionamiento de la gestión o de un dirigente se construye en la cabeza de la gente, allí donde las sensaciones construyen sentido.

Las decisiones que toma un político, con las que la gente puede identificarse, traducidas en la emocionalidad estructural de la Web 2.0, y en la arquitectura de un discurso como el de Twitter, impulsivo, vertiginoso y visceral, disparan significados y sensaciones que con una estrategia determinada deben lograr posicionamientos específicos en la mente de las personas, para generar una satisfacción simbólica en las personas.
Esas sensaciones se construyen a partir de una simbología y una ritualidad, que dan sentido y contexto a los hechos políticos y los traducen en sensaciones.
Estos hechos no deberían ser explicados para alcanzar mayor poder de fuego, deberían poder ser decodificados por las personas sin construcción de meta relato por parte de la gestión.
La Web 2.0 presenta como atributos específicos
a) Velocidad de distribución,
b) Viralidad en la réplica y redistribución
c) Potencia de reproductibilidad de esos sentimientos
Una de las cosas que habilita la web 2.0 es apuntarle a 1000 líderes de opinión en lugar de molestar a 5 millones de personas, pero ese impacto en los líderes debe incluir e incorporar las sensaciones a comunicar para reproducir la emoción en la palanca de transmisión que encarna el líder de opinión.